La versión española de Growing Without Schooling (la revista creada en 1977 por John Holt en Estados Unidos para las familias que educan a sus hijos e hijas en casa) comienza a publicarse exactamente 20 años después bajo el título de CSE en el Estado Español. Es una publicación con vocación semestral que tuvo una vigencia de 8 años, desde la primavera de 1977 a junio de 2005. Durante los ocho años en los que se editó, el boletín de Crecer Sin Escuela mantuvo una coherencia en cuanto a los contenidos, independientemente de la persona o personas responsables de la edición de la publicación. Los temas que se recogen a los largo de los 16 números publicados se podrían agrupar en los siguientes epígrafes:
1. Los recursos educativos y la metodología educativa utilizada con los niños en el hogar.
Habitualmente la metodología a la que hacen referencia las personas que comparten con los demás su experiencia personal y familiar desde el punto de vista educativo es el unschooling, educación libre o aprendizaje natural. Esta metodología dista mucho de llevar la escuela al hogar, ya que consiste en respetar el ritmo propio de aprendizaje natural del niño o niña sin que se programen de antemano tareas, actividades y horarios que deban de responder a lo que definiríamos como curriculum.
A estos efectos el boletín mantiene un apartado de “recursos” y ha producido a lo largo del tiempo varios monográficos en los que se insiste sobre las técnicas y metodologías educativas para la adquisición de la capacidad lectora y de escritura, matemáticas y ciencias entre otros. También se recogen libros recomendados para su lectura en atención a las distintas edades de niños y niñas. En esta línea, el número 3 ofrece un monográfico en recursos, sobre “La lectura”, o el 12, el denominado “Aprendiendo las letras” La preocupación por esta sección se hace patente en el nº 5 en el que se anima a compartir las técnicas para aprender que cada familia utiliza:
Compartir con l@s amig@s del boletín lo que cada cual hace en casa: técnicas, trucos para aprender, etc. ese es el tema de este escrito que a mi me resulta especialmente difícil porque me parece que nosotr@s no hacemos nada especial. (Isabel Cantabria).
A partir del boletín nº 8 son Marina Gonzalez y Azucena Caballero quienes se encargan de esta sección.
Somos Azucena y Marina y vamos a encargarnos de la sección de recursos en los próximos Boletines. La sección constará de un apartado de materiales en el que comentaremos libros, juegos, videos y todo lo que nos parezca que pueda ser útil para la educación de nuestros hijos, un apartado de recursos propiamente dichos , en el que comentaremos la forma de utilizar diferentes materiales con unos objetivos concretos en casa y fuera de casa (excursiones, museos…) y un apartado de colaboraciones.
2. Los temas relacionados con cuestiones legales
Esta es una preocupación constante que parte de la situación de ambigüedad e indefinición jurídica en la que se mueven estas familias en el Estado Español. Se citan con cierta frecuencia casos de familias que han sido objeto de intervención administrativa o judicial.
Ya desde el comienzo de la andadura de esta publicación se va perfilando la cuestión de la regularización de esta opción educativa como un elemento que hay que tratar con delicadeza, ya que puede ser causa de fricción y enfrentamiento de posturas opuestas. De manera más evidente, a partir del número 7 del boletín se inicia un tímido debate en cuanto a la regularización de la situación del homeschool frente a la Administración. En ese número, que corresponde a la primavera de 2001, se publica bajo el epígrafe de “Preocupados por lo legal” una carta en la que su autora expresa el deseo de dirigir los esfuerzos colectivos desde ese punto de encuentro hacia la “legalización” de la situación. Con esta carta se inicia un cierto debate sobre la cuestión de la regularización, reconocimiento legal o legalización, terminología utilizada según el nivel de intervención por parte de la Administración que se está dispuesto a asumir en el supuesto de procederse a su regulación, que comentaré más adelante con mayor detenimiento, y que desde aquí simplemente apunto.
3. Los encuentros
Los encuentros son la base de la relación social de estas familias, se esperan con ansiedad y se viven con júbilo en la mayoría de las ocasiones. Pueden ser sean estatales o locales y son una constante en los boletines desde su inicio. Las noticias cubren todo tipo de eventos colectivos y el boletín realizad os funciones a este respecto, realiza la labor de publicitar y anunciar los encuentros futuros y refleja, a posteriori, los relatos, las memorias, los recuerdos y el balance de los ya producidos. Prácticamente en la totalidad de los casos las cartas y artículos que se refieren a encuentros ya producidos son muy positivos. Transmiten la impresión de que son la amalgama que mantenía unida a la red social y motivaba a estas familias para seguir adelante en circunstancias menos favorables.
4. La presencia de la red social en eventos organizados por terceros.
Prácticamente en su totalidad se refieren a su presencia en Biocultura[1] y a la feria de L’Alfàs del Pi.
5. Relaciones con la prensa e impacto mediático de la red social
La red de apoyo CSE siempre ha dado gran importancia al reflejo de su actividad en la prensa. No hay que olvidar que una de las muchas aportaciones valiosas del boletín para el investigador actual es su Dossier de Prensa, que cuenta hasta 2002 con 75 entradas en todo tipo de publicaciones. El boletín ha ido reflejando durante su andadura un importante archivo de prensa,en dicha sección que prácticamente recoge todo lo publicado en varios medios desde el momento en que el movimiento desescolarizador se refleja en los medios de comunicación[2].
6. Intercambios de experiencias no directamente educativas sino más bien de tipo anímico o convivencial
Es obvia la necesidad de comunicarse con otras familias que por encontrarse en la misma situación son más proclives a comprender las alegrías y los sinsabores de las experiencias propias de familias homeschoolers. En estos relatos se comparte desde la sensación de soledad o aislamiento en una sociedad que no ofrece alternativas a actividades infantiles dentro del horario escolar hasta las dudas hasta las alegrías que derivan de ver crecer y aprender a los menores con una especial intensidad. Estos contenidos tienen su reflejo habitual en las cartas.
7. Artículos de creación propia
Estos artículos proceden en su mayoría de componentes del grupo editor, pero en ocasiones pueden provenir de colaboraciones esporádicas. En ellos, se analiza desde un punto de vista más teórico aspectos cruciales de la educación en casa, como puede ser la socialización, la psicología infantil, la relación padres, madres, hijos e hijas, la relación con el entorno natural o la aplicación de pedagogías alternativa.
8. Traducciones
Las traducciones integran habitualmente la sección Internacional y se realizan sobre materiales extraídos de tanto de Growing Without Schooling, la publicación que está en el origen de CSE como de otras publicaciones como Les enfants d’abord.
9. Relatos de experiencias cotidianas educativas
En estos relatos se reflejan los temas más entroncados al entorno familiar, lo que se denomina el día a día del homeschool.
10. La carta de presentación de aquellas familias que han decidido desescolarizar
Esta es una sección muy valiosa del boletín, ya que pone en contacto a las familias que acaban de incorporarse al colectivo homeschooler, en unos casos, o que simplemente se plantean iniciarse en la vía del homeschool, incluso antes de que los menores se encuentren ya en edad escolar, en otros. De este modo se presentan a una comunidad de la que quieren ser miembros. Es lo que podríamos llamar la misiva iniciática y de ingreso en una comunidad a la que se quiere pertenecer.
BOLETINES DE CRECER SIN ESCUELA. La red de apoyo para familias homeschoolers Crecer sin escuela publicó un total de 16 boletines distribuidos en las tres etapas en las que considero que ha habido cambios significativos en cuanto a su edición.
En una tercera etapa, a partir del boletín nº 13 se vuelve a la periodicidad semestral, y a los cambios en las personas encargadas de editar la publicación. El siguiente boletín tardaría un año en ver la luz, en febrero de 2005, siendo penúltimo de una serie que se cierra en junio de 2005 con el boletín nº 16.
A) La primera etapa. Una primera etapa que va del primero al nº 7, desde 1997 hasta junio del 2001, Estos boletines fueron editados por Bippan Norberg , su hijo Lomi e Isabel Gutierrez con la colaboración de Péter Szil. Son los que corresponden al nº 1 de primavera de 1997, nº 2 de otoño de 1997, nº 3 de primavera de 1998 y el nº 4 de otoño de 1998. Estos primeros cuatro boletines guardan una frecuencia semestral.
Dentro de esta etapa, podríamos distinguir los primeros cuatro boletines que tienen una periodicidad semestral, de los tres últimos con periodicidad anual que delata un cierto agotamiento o dificultades de gestión de la publicación.
A partir del boletín nº 5, la frecuencia es anual. Son los correspondientes al nº 5 de 1999, el nº 6 de 2000 y el nº 7 de primavera de 2001. Es este último el que cierra la primera etapa, en la que la edición corrió a cargo de los ya citados y la colaboración estrecha de Péter Szil.
Por la presente os comunicamos que nos “jubilamos”. Hemos estado editando primero “El Buzón” y luego su sucesor “Crecer sin escuela” desde 1993, cuando organizamos el primer encuentro en nuestra casa[3]. En este tiempo hemos organizado más encuentros, hemos estado en los medios de comunicación y hemos mantenido el contacto con much@s de vosotr@s.
B) En la segunda etapa Una segunda etapa ve pasar el testigo y por qué no, el desafío, a manos de Rocío Ramos, que en el nº 8 del boletín de otoño de 2001 anuncia una periodicidad trimestral. Son los boletines que van del nº 8 al nº 12 y se publican en estas fechas: el nº 8 es de otoño de 2001, el nº 9 es de invierno de 2001-2002, el nº 10 es de primavera de 2002, el nº 11 es de verano de 2002 y el nº 12 es de invierno de 2002-2003.
Esta segunda etapa dura desde el otoño de 2001 al verano de 2005, casi cuatro años en los que vieron la luz 9 números del boletín. La primera intención del grupo que se hizo caro de la publicación fue la de mantener una frecuencia de cuatro números por año, y de hecho lo consiguen durante el primer año de su andadura.
Rocío Ramos toma así el relevo de Bippan Norberg e inicia la segunda etapa de la publicación con el número 8. El boletín se inicia con un editorial en el que se anuncia el relevo de colaboradores que completa el equipo de Ramos y se expresa el agradecimiento de éstos a Peter Szil, Bippan Norberg, Lomi Szil e Isabel Gutierrez.
No quiero olvidar y sí enviar nuestro profundo agradecimiento a Isabel, Bippan, Lomi, Peter y a todas aquellas personas que han estado colaborando por preparar la tierra, echar las semillas y mantener este jardín, este pequeño lugar que nos une en la distancia, durante estos años.
El trabajo de Rocío Ramos termina con el boletín nº 12 en el que anuncia la desaparición de los Diálogos en la web” y la “Página virtual”. Tiene poco contenido, a parte del dossier de prensa (entradas 40 a 49) y un especial “aprendiendo las letras” en páginas centrales. De este modo Ramos cumple con su promesa de conseguir una periodicidad trimestral para la publicación. En poco tiempo, desde otoño de 2001 a invierno de 2002-2003 consigue publicar 5 números.
C) En una tercera etapa se producen variaciones en cuanto a las personas responsables de la edición. En esta etapa se cubren los boletines nº 13 al nº 16 de este modo: el nº 13 es de junio de 2003, el nº 14 es de enero de 2004, el nº 15 es de febrero de 2005 y el nº 16 es de junio de 2005.
El nº 12, llega para invierno de ese mismo año. Pero a partir de ahí desaparece el impulso inicial y las publicaciones son más esporádicas y por qué no, erráticas, prácticamente a un número anual, asi se publica el nº 13 en junio de 2003, el nº 14 en enero de 2004, el nº 15 en febrero de 2995 y el último número, el 16, en junio de 2005.
Encarna León tomará el timón de los últimos números del boletín, aunque se declara la autoría por parte de colectivo de personas. En este boletín nº 14 da la bienvenida a los lectores y lectoras el colectivo encargado de la edición, nota en la que declara la delicada situación de la publicación, “tanto económica como anímica”.
Tras la partida de Rocío Ramos de la labor de edición, el boletín queda a merced de decisiones precipitadas de última hora. Bippan Norberg e Isabel Gutierrez salen al rescate de la publicación para editar el número 13, iniciándose con ello lo que considero la tercera y última fase de CSE. El compromiso es que familias de Málaga se encarguen del número 14. Por ello el nº 14 se edita de manera colegiada, aunque ninguna de las personas que participan, a excepción de Isabel Gutierrez y Encarna León que sí habían tenido previamente responsabilidades de edición de la publicación. La editorial declara la difícil situación que atraviesa el boletín, tanto económica como anímica. Encarna León se encarga aún así de la continuidad del proyecto pero en junio de 2005 se publicará el último número de la andadura del boletín, el nº 16.