Existen dos vías para conocer las características del boletín de Crecer Sin Escuela en sus segunda y tercera etapas.  De un lado la información que se desprende del propio  Boletín tanto en sus versiones en papel, como su reproducción en la web de Crecer sin escuela, y de otro lado, seguir la participación de los quienes participan  en la lista de correo de Crecer sin escuela desde su apertura en la primavera de 2001. El 26 de mayo de 2001, David Kornegay abre en geocities la primera lista de correo en base a un listado de nombres que le había proporcionado Rocío Ramos que, a la sazón, estaba ya trabajando para editar el número 8 del Boletín. De hecho, en su  carta de despedida como editores del boletín hasta ese momento, Bippan Norberg  y Peter Szil  anuncian que ponen a disposición de los suscriptores del boletín el listado de nombres de aquellas personas que autorizan la utilización de sus datos.

Con este boletín os mandamos la lista de direcciones de l@s que en la hoja de inscripción habéis marcado un “si” a la pregunta sobre si podemos facilitar vuestros datos a otr@s suscriptores. Si no has recibido la lista junto a este boletín es porque has marcado un “no”  o no has marcado nada. La lista se distribuye exclusivamente a l@s que ell@s mism@s figuran en la misma.

La lista es para facilitar la comunicación directa entre vosotr@s, hacer encuentros locales, ir a visitar un@s a otr@s. Aprovechadla!. Tanto en los encuentros como en el boletín que siga. AHORA OS TOCA A VOSOTR@S.

Esta carta es la entrada en mayoría de edad del movimiento de desescolarización. Hasta ese momento había vivido bajo la tutela y la supervisión de unas pocas personas, que conocían a las familias que participaban en los encuentros personalmente y tenían sus datos.  Con la apertura de la lista se abre la comunicación directa, sin mediaciones de quienes hasta ese momento eran suscriptores del boletín.

En un mensaje que Rocío Ramos  envía a Peter Szil  le informa cómo ha llegado a estar en posesión de los datos sobre las personas que van a seguir con el boletín

Cuando lei que lo dejabais, llame a Bippan y le dije que me ofrecía para lo que hiciera falta, si era tirar del carro, tiraría del carro. Asi volvimos a hablar y me dio los teléfonos de las personas que habían llamado ofreciéndose a dar continuidad a la revista para que nos pusiéramos en contacto.

En esta transición se produce una confusión por parte de Peter Szil que no comprende las implicaciones de la lista de correos que abre Kornegay, y que creía que los nombres se limitaban a la comunicación entre las personas que se iban a hacer cargo del boletín, y no de todos los suscriptores, que así participarían en un foro colectivo, de modo independiente a la edición del boletín. Veamos este cruce de comunicaciones entre Kornegay y Szil:

David Kornegay, 26 de mayo de 2001

Acabo de dar de alta a todas la direcciones de correo electrónico que me mandó Rocío en nuestra nueva lista de correos. Ahora si queréis mandar una pregunta, una observación, una noticia o una introducción a todo el mundo de la lista, puedes mandar un solo e-mail a una sola dirección y tu mensaje llegará todo el mundo que está en apuntado en la lista. Si quieres ver quién está en la lista, puedes ir a la página de la lista, registrar un nombre de usuario y una clave, y ver la lista de miembros. La dirección de nuestra página Web es: www.geocities.com/crecersinescuela/

La respuesta de Peter Szil a esta comunicación es el cuarto mensaje de la lista de correo y contiene tan sólo una pregunta:  ¿quién es Rocío de quien conseguiste las direcciones de correo?,(”¿Who is Rocío you got e-mail addresses from?”), y en un mensaje posterior de 2 de junio de 2001 se dirige directamente a Rocío, ya que hasta ese momento se había dirigido a Kornegay.

Hola Rocío:

Encantado de conocerte por lo menos electrónicamente. Me parece estupendo que haya gente que está dispuesta a tirar del carro del boletín. De momento no me queda muy claro la relación entre la lista de correo electrónico/boletín impreso/página web, pero a lo mejor tampoco es cuestión de que yo no lo entienda, sino que la cosa está por definir todavía. Me da la sensación de que me falta información. ¿Puede ser que los que estais con el tema del boletín ya habeis intercambiado cosas pero fuera del contexto de la lista de correo electrónico iniciado por David? Yo hasta ahora he recibido solamente un par de mensajes de la lista referentes al lanzamiento de la misma. Tampoco sé quienes están en una cosa y otra (yo tampoco he logrado entrar en la página donde se podría ver quienes estamos en la lista). Yo personalmente pienso que la lista electrónica no debe sustituir al boletín impreso, ya que esto limitaría la red de apoyo e información a los que manejan el ordenador, y por mi conocimiento personal del círculo actual del boletín, estos no son la mayoría.

Peter Szil

Lola Ruiz desde Almería tiene el mismo problema, ha podido acceder a lista restringida de colaboradores para la revista sin ningún tipo de control, y se pregunta si existe o no una lista restringida únicamente como grupo de trabajo para el boletín:

David, Soy Lola, Acabo de darme cuenta de que si yo he podido suscribirme cualquiera podrìa hacerlo.¿No deberìa esta ser una lista restringida a las personas que van a colaborar con el boletin?

No es que tengamos algo que ocultar pero tampoco es cosa de que cualquier Mi pregunta es ¿He podido suscribirme porque ya estaba en la lista restringida curioso meta la nariz en esto, o porque cualquiera puede entrar?. Explìcamelo por favor.

De este modo se pone en marcha la segunda fase del boletín que irá atravesando diferentes vicisitudes hasta su desaparición. En un correo del 2 de junio Lola Ruiz desde  Almería diseña lo que será el contenido básico o la plantilla del boletín en un futuro[1]:

En este momento Lola Ruiz aparece como la persona más activa en la lista de correo. Se ha convertido en un referente del homeschool desde que protagonizó un caso que tuvo repercusión en la prensa. Se trataba de su hijo, un niño matriculado a distancia en Clonlara y que fue denunciado por la Junta de Andalucía para exigir su escolarización presencial. El caso fue cubierto por el diario El Pais en varios artículos a lo largo de 1999.”Sentencias contradictorias” de 19/09/1999 y “Los sin clase”20/09/1999 de Ana Torregrosa, “Gabriel vive a 6.000 kilómetros del colegio” de 19/09/1999 firmado por Joaquina Paredes.[2] Su caso también lo relata Peter Szil para la revista integral, en diciembre de 2000 en un artículo titulado “Crecer sin escuela”[3]. También Crecer sin escuela publicaba en 1998 una  carta de Lola Ruiz  en la que relataba el inicio de una investigación sobre su familia por parte de los servicios de Asistencia Social de Almería producida tras  la desescolarización de su hijo mayor. Es ella la que presenta el primer esquema de lo que podría ser el boletín a partir de ese momento y contacta con las personas que anteriormente han tenido responsabilidad en su edición para que continúen como colaboradores.

Analizando los mensajes que llegan a la lista de correo Crecer sin Escuela, en aquellos últimos días de mayo y primeros de junio de 2001, mientras se encontraba en preparación el boletín nº 8, se aprecia una sustitución de personas y de medios materiales que van a modificar el devenir de este movimiento en el futuro. Por primera vez no son personas de origen distinto al de los pueblos del Estado español quienes se responsabilizan de liderar el movimiento, y a su vez de la publicación del boletín. Estas figuras pioneras del movimiento, llevaban a la población general a identificar esta opción educativa con algo que hacían “los extranjeros” y sobre todo en las zonas costeras del Mediterráneo y Andalucía. Eran David Kornegay, Peter Szil y Bippan Norberg o Elsa Hass quienes serán sustituidos por su propia voluntad. Parecen haber comprendido que se ha agotado el ciclo, y llega la hora de entregar el testigo a los oriundos. Serán sustituidos en una primera instancia por Lola Ruiz, Rocío Ramos, Xabier Alà, Encarna León, Aurelia Alvarez y Azucena Caballero, personas que no responden necesariamente al mismo perfil ideológico que se apreciaba antes de 2001, además comienzan a aparecer familias que reclaman su lugar en el marcha del movimiento desde ámbitos urbanos.

Otro fenómeno de sustitución será un proceso más doloroso, y tendrá como causa el advenimiento de las nuevas tecnologías. Por primera vez se debate sobre el formato que deberá tener el boletín, y la misma forma de contacto entre las familias homeschoolers desperdigadas por el territorio. Antes de 2001, el único modo de conexión entre familias era el propio boletín en formato de papel y que se enviaba por correo a las familias suscritas. En su tablón de anuncios se podían conocer las actividades y presencia de la red de apoyo en distintos eventos. A partir de la creación de la lista de correo, el formato electrónico se convierte en el medio habitual de comunicación, y es lógico que a su vez se plantee la posibilidad de que el propio boletín se entregue, por esta vía, a las personas que constituyen esa lista. La única razón por la que  se decide continuar con la edición en papel es que existen por entonces un total  de 100 suscriptores del boletín de los que la mayoría no están conectados a internet[4].

El boletín y la lista de correo conviven en el tiempo y se retroalimentan, son mutua fuerte de información. Así gracias al boletín, el nº 9 publicado en el invierno de 2001-2002, sabemos que los miembros de la lista de correo CSE son 47. Y por otro lado, las informaciones que fluyen de modo directo y constante en la lista de correo tienen su reflejo en el boletín, en el apartado creado “ad hoc” para que aquellos suscriptores del boletín que no estén conectados a la red en cada momento tengan conocimiento de primero mano de los debates que se están produciendo en la red. Como veremos más adelante es precisamente esta circunstancia la que será causa de uno de los agrios debates que tuvieron lugar durante los primeros años de existencia de la lista de correo.


[1] Todo lo que sigue son sugerencias de tareas para el  aún hipotético boletín.

- Alguien que sepa imprimir con ayuda del ordenador el boletín o , alguien que sepa imprimir y si no puede hacerlo que enseñe al que pueda hacerlo -  Un editor o editora, que organice y seleccione los temas a tratar y la información de que se disponga cada mes para el boletín. – Alguien que se lea un libro sobre educación cada ms y escriba una página informando sobre su utilidad para los lectores del boletín. – Alguien que haga lo mismo con las películas de cine y programas de tele. – Un encargado-a de las suscripciones – responsable de una página dedicada a recursos para homeschoolers – responsable de traducir unas tres cartas mensuales del inglés. – una persona con experiencia en homeschooling que se encargara de una sección de “consultorio” en el que padres novatos puedan asesorarse sobre problemas inmediatos y especìficos. Si esta persona da a sus hijos una educación estructurada y clásica entonces sólo estaría capacitada para responder a los padres que requieran sobre este tipo de información. Por tanto otra familia veterana podría colaborar con ella para los padres que quieran información sobre el aprender sin estructura.
- Otra sección bonita sería la de incluir una entrevista en cada número a una familia. Somos, en general, familias interesantes de conocer y cada una tiene su pequeña historia; las anécdotas humanizan lo que tiene de intelectual cualquier revista. – Y por último sugiero un listín con los nombres de los profesionales y expertos en cualquier materia. Personas dispuestas a facilitar apoyo o información a aprendices y novatos. Aunque sea por email o teléfono. Creo que la última palabra sobre las secciones adecuadas para el boletín debería tenerla el editor-a. Esto evitaría bastantes complicaciones innecesarias. Yo voto por Isabel de Cantabria para esta tarea porque sabe escribir y expresarse muy bien, además es casi veterana en esto de educar en casa. De todos modos no conozco aún el talento particular de cada uno de vosotros, que estoy segura teneis, así que espero que nadie se corte por inexperto a ofrecerse para esta tarea.
Lola
[2] Trataré éste junto con otros de los que podríamos considerar casos mediáticos, o que han acaparado al atención de la prensa, como podría ser el de la familias Branson-Sanchez de Irun
[3]Lola y Gabriel: En realidad no se trataba de un niño que pasaba su tiempo delante de un ordenador, sino de una pareja, Lola y Gabriel, cuyo objetivo en la educación de sus hijos es potenciar su espíritu independiente y crítico, la confianza en sí mismos y en su creatividad para resolver los problemas según su propio criterio y capacidades para encontrar recursos. “Consideramos”, dice Lola, “que lo primordial en la educación es el respeto al niño y son las asignaturas las que deben adaptarse a su personalidad, talento y preferencias y no al contrario. Cuando nuestro hijo mayor, que ahora tiene 8 años, llegó a la edad escolar, buscamos un colegio en el que al menos una parte de estos requisitos los pusieran en práctica. Pero no encontrarnos ninguno. Como creemos que somos los padres los primeros responsables y después los profesionales de la educación, optamos por educarle en casa”. Su formación se realiza al estilo de la de un adulto autodidacta, que abarca tanto el dibujar, pintar, cocinar, leer y jugar al fútbol con sus amigos como proyectos específicos o escribir sus propias historias, primero a mano y luego al ordenador para que parezca un libro.
Al mismo tiempo le matricularon en una escuela por correspondencia en Estados Unidos, una institución que da mucha libertad a cada niño para desarrollarse a su propio ritmo y basándose en sus propios intereses. En primaria son los padres los que están en contacto con la escuela (por carta o, si lo tienen, por correo electrónico, siendo esto último la base de todo el malentendido que se ocasionó por “estudiar por internet”). En secundaria el niño entra en contacto directo con un equipo de profesores que le asesoran sobre sus opciones personales.
Lola y Gabriel tomaron también decisiones que a lo mejor eran más importantes que las que conciernen la forma de aprender del niño. “Nos mudamos a un lugar tranquilo donde los niños pudieran jugar en la calle y explorar los alrededores por ellos mismos. Mi marido cambió a jornada de trabajo continua en el taller de electrónica que dirige para estar en casa a partir del mediodía. Al elegir este tipo de educación hicimos un acto de fe en nosotros mismos, aunque teníamos dudas. Hoy ya no las tenemos».
[4] Mensaje de 3 de junio de 2001 de Lola Ruiz en la lista de correo Crecer sin escuela
Otro tema, “Creo que la revista electrónica es una cosa y el boletín otra. El boletìn tiene màs de cien suscriptores y de ellos quizà no pasen los quince quienes estemos conectados a internet, por lo cual el problema que plantea es evidente”.