Tal como comentaba Madalen en el post anterior, este fin de semana ha tenido lugar el X encuentro de ALE, y dentro de ese encuentro se ha desarrollado la Conferencia europea sobre educación en el hogar, con la participación de personas que venían de varios puntos de Europa, con más o menos representatividad. Pero que nos han dado la oportunidad de conocer con testimonios de primera mano las sensaciones, los problemas y las esperanzas que en realidad no difieren demasiado de las nuestras.

Salvo el caso de Alemania donde está expresamente prohibido, pues para el estado alemán, la educación en el hogar no puede formar ciudadanos demócratas pues priva al niño/a de la posibilidad de vivir en la diversidad (es su argumento para mantener la prohibición), el resto de los ponentes coincidía en quejarse del aumento de controles por parte del estado, obligando a las familias a llevar adelante la educación de sus hijas e hijos desde un modelo preminentemente escolar, con exámenes anuales,  sin dejar una verdadera libertad de elección pedagógica, salvo en el caso de Gran Bretaña y USA (que también estuvo presente en este encuentro); allí había representantes de Italia, Francia, Bulgaria, Holanda, Finlandia, Suecia, Polonia y Portugal, a parte de los mencionados .

El representante de la HSLDA (USA)  Mike Donnelly, compartió el proceso que se habían seguido para solicitar el asilo político en Estados Unidos para una familia homeschooler alemana, donde la argumentación del equipo de abogados de esta organización se centró en el “grupo socio-cultural peculiar” que es perseguido en su país de origen a causa de esta peculiaridad, y el juez que instruyó el caso aceptó que las familias que educan en el hogar, en Alemania, son un grupo peculiar, con coherencia socio-cultural, dentro de la sociedad alemana.

Las ponencias se desarrollaron desde las 11 de la mañana, hasta las 20:30 de la tarde, con una hora para comer. Es de agradecer el esfuerzo realizado por ALE para combinar un alojamiento económico, en un entorno muy agradable, que permitió reunir a algo más de 300 personas, con el disfrute de una traducción simultanea que permitió que quienes no entendemos inglés pudieramos seguir toda la jornada sin problemas.

El Congreso fue cerrado por el actual presidente de ALE, Daragh McInerney, que compartió su esperanza de que esta iniciativa sirviera para crear una Red europea de asociaciones, propuesta que fue recibida con un aplauso.

Tras la cena, y en lugar del concierto, tuvo lugar un debate abierto para socios y no socios, donde compartir argumentaciones sobre la necesidad, o no, de buscar un reconocimiento legal para esta opción. En el debate, como personas no asociadas,  estaban presentes, Julio Fernández (Crecer sin escuela), Lluís Vives (de la coordinadora Catalana) y Juan Carlos Vila (Clonlara School) que el día anterior habían tenido espacios específicos para exponer sus experiencias. Indudablemente la más controvertida fue la de Lluis Vives pues las acciones emprendidas por la Coordinadora Catalana no son compartidas por muchos de los asociados en ALE.

Esta sería una breve crónica del congreso, esperamos que ALE amplíe la información en su web o en su blog.