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La negativa experiencia escolar como motivo para educar en casa

A medida que avanzo en esta investigación me voy dando cuenta de que el gran motivo por el que muchas familias deciden  educar sin escuela reside en las dificultades de los menores para adaptarse al sistema escolar. Es bien sabido que las clasificaciones y taxonomías distinguen dos situaciones bien diferenciadas, la que se plantea de manera sobrevenida y la que se decide con anterioridad incluso de que el niño o niña hayan nacido.

Y así lo expresa ALE en su Propuesta de reconocimiento legal de la educación en familia:

Algunos padres realizamos la educación en el hogar desde el nacimiento de nuestros hijos. Otros desescolarizamos por problemas o dificultades en el aprendizaje de los niños; pero, para todos, el factor común es la creencia en que la educación debe responder a un abanico de necesidades, intereses y estilos individuales de cada niño.

Es posible que esta categoría se confunda con la anterior, y se equipare a la de los que aducen motivos pedagógicos, sin especificar si se ha o no experimentado con el sistema escolar anteriormente.  Sin embargo, creo que la mayor parte de los menores que figuran como desescolarizados y que finalizarán su etapa de educación obligatoria a los 16 años han estado en algún momento de su vida escolarizados, y si no ellos, algunos de su hermanos o hermanas mayores, cuya desescolarización sobrevenida abrió el paso a la no  escolarización de los menores.

He acudido a  las encuestas que realicé en su momento, para comprobar los datos que pudieran de allí extraerse. En la  taxonomía de motivos para educar en casa que confeccioné en su momento, la cuarta categoría correspondía a aquellos que  a los que denominé  víctimas del sistema y que sin embargo no cuenta con una representación numérica específica.

Por último he encontrado aquellos para los que el homeschool, más que una opción, ha sido su tabla de salvación. Son aquellos que se consideran víctimas del sistema educativo porque no ha podido responder a sus necesidades. Ya sea por fracaso escolar, bullying en el centro educativo, por su falta de adaptación a las familias de distinto origen cultural, o a las que muestran distintas necesidades lingüísticas de la imperante, en resumen por una mala experiencia educativa previa dentro del modelo convencional.

Me da la impresión de que este motivo queda infravalorado en las distintas encuestas que se plantean. De las 18 encuestas recogidas, 6 reflejan exactamente ese motivo. La inadaptación del menor desde la educación infantil, anterior a la etapa escolar obligatoria,  el rechazo a la escuela de los padres por su propia experiencia negativa.

En la investigación realizada por Paula Rothermel “Can we classify motives for home-education?” (2004), la causa más difundida es la que denomina “Decepción con el sistema educativo” y que llega casi a un tercio(30%), del total de las causa aducidas. Suponemos que dentro de ese 30% se ha extraído  el  25% que especifica que su decepción con el sistema es debido al bullying, y un 24% especifica que la escuela le produce estress, depresión, malestar o infelicidad al menor, otro 19% indica que el sistema escolar no ha sabido responder a necesidades especiales o alta capacidad del menor y el 17% restante declara no haber encontrado el centro adecuado a su alcance o denuncia la baja calidad de la enseñanza y el comportamiento generalizado en la escuela.

En la encuesta de Carlos Cabo este motivo no tiene un apartado propio y las causas están diseminadas en otras categorías, con lo que me es difícil detectar el porcentaje que correspondería a esta situación de desescolarización sobrevenida por dificultades de adaptación del menor. Y me refiero a la situación de impotencia de lo padres que ven que sus hijos no son felices en el centro escolar al que tienen que acudir a diario, que sufren y que no se adaptan a ese tipo de vida.

Es algo parecido a lo que nos cuenta Andrea en su entrevista y a lo que relatan multitud de padres que finalmente no soportando más el sufrimiento de sus hijos deciden desescolarizar, a pesar de la situación de zozobra que esta actitud puede provocar frente a la inspección de educación y los servicios sociales.

En las 18 encuestas que realicé la situación de inadaptación del menor al sistema escolar, como causa de desescolarización representa un tercio del total, si considero sólo aquellas familias que han indicado este motivo de manera expresa y así verbalizada.

La consecuencia es que si el sistema escolar diera respuesta adecuada a las necesidades de cada menor en edad escolar, la educación en casa quedaría reducida a un grupo muy inferior de personas que se oponen al sistema escolar en su conjunto  dejando básicamente sólo motivos ideológicos o religiosos de oposición al sistema. Pero esa no es la realidad, sino que la realidad está constituida por personas que quieren lo mejor para su hijos ,pero a los que ha fallado el sistema escolar. Estas familias no tenían nada contra el sistema escolar, al contrario, posiblemente lo consideraban parte integrante del modo habitual de incorporarse como adulto a la vida social, pero ahora  ven que sus hijos son infelices, y que no se adaptan dentro de  las oportunidades escolares que tiene a su alcance. Creo  que este grupo dentro del movimiento escolarizador es el que menos se expresa en voz alta, porque su discurso está menos construido dentro de una ideología y se acerca más a la propia experiencia personal, que aparentemente no representa a nadie. Pero sí lo hace, representa a la mayoría de los que en este momento están educando sin escuela, en casa, sin ayudas y con muy pocos recursos económicos, en su mayoría.  Esta circunstancia debería ser cuantificada en toda su extensión, con la mayor exactitud posible y ser uno de los principales caballos de batalla a la hora de obtener la comprensión de la administración cuando una familia toma esta decisión con miedo angustia y dolor.

Por ello creo que las personas que educan en casa no deberían enfrentarse a las que escolarizan, bastaría con reconocer que lo que es válido, aceptable y deseable para unas familias no lo es para otras, simplemente eso. Es lo que intento trasladar en este blog,  desde el momento en el que  me inicié en esta investigación: es una opción más, ni una alternativa al sistema escolar, ni un modelo que necesariamente sea el mejor para todos.  Una opción más, ni mejor ni peor que las demás aunque puede que sea la que mejor se adapta a unas circunstancias concretas, en un momento dado.

Es una mayoría silenciosa dentro del colectivo de familias que educan en casa, que no escribe en blogs  y foros nada más nacer sus hijos sobre la crianza natural y el apego, que no leen sobre el aprendizaje informal, ni saben lo que es el unschooling, pero que en un momento determinado se dan cuenta de que el sistema escolar está dañando gravemente a su hijo o a su hija, y que está en su mano hacer algo.

Educando en casa día a día. El libro de ALE (y III)

El libro concluye con tres trabajos de investigación firmados por  Paula Rothermel y Madalen Goiria respectivamente. El trabajo de Paula Rothermel recogido en este texto es el titulado Aprender de los educadores en casa, el texto contiene en síntesis la labor de investigación de Rothermel a lo largo de estos años,  trabajo bien conocido en el mundo no sólo de la investigación sino también de la divulgación de la educación en casa. La lectura es sencilla y fácil de comprender, y en mi opinión se encuentra a medio camino entre la investigación y la divulgación, lo que es muy de agradecer para las características del libro que nos ocupa, cuya finalidad es precisamente esa, la de dar a conocer a un público más amplio que los propios interesados la posibilidad de educar en casa sin que esto se convierta en un problema ni para la Administración, ni para la sociedad ni para el sistema educativo, y tampoco, obviamente, para quienes han optado por hacerlo así.

Paula Rothermel ha sido una gran defensora de este movimiento desde el Reino Unido, donde realizó su tesis doctoral sobre el tema de la incidencia de la educación en casa en el Reino Unido y los resultados obtenidos por los menores educados en casa. En la actualidad, a pesar de que vive en Suiza, sigue estando ligada a su país de origen no sólo continuando con su trabajo de investigación y divulgación de esta opción, sino que además está actuando con frecuencia como perito experta en casos de educación encasa ante los tribunales en aquel país.

De Madalen Goiria, no voy a hablar porque es quien suscribe este blog, pero los trabajos publicado cubren dos áreas en las que me he centrado los dos últimos años. El primero recoge los resultados de las encuestas realizadas en 2008 a 18 familias que educan en casa en el estado Español, el análisis de las encuestas se  ha ido publicando en este blog por capítulos y de manera fragmentaria. Este libro de ALE recoge en un sólo artículo el análisis completo lo que favorece su lectura ahora ya de un modo global.

El segundo artículo recoge un área más ardua de investigación cual  es la que tiene que ver con lo aspectos legales del tema, que desgraciadamente siguen sin resolverse en el Estado Español.  El artículo recoge la primera parte de un análisis jurídico que aún no está plenamente desarrollado y que me temo tendrá que esperar para ver la luz. Los cambios legislativos ocurridos en Catalunya, aunque aún inconclusos en espera de su desarrollo reglamentario, cambios sucedidos con posterioridad a la entrega del artículo para ser publicado en  el libro que nos ocupa y los que se van dando en la práctica jurisdiccional aconsejan la postura de observar con una cierta distancia  los futuros movimientos que puedan darse desde la Administración.

El libro contiene además una serie de anexos con información práctica. Así, el anexo I recoge información útil para las personas que quieran acercarse a ALE o con más amplitud al movimiento desescolarizador a nivel europeo con la inclusión de direcciones útiles que permitan el acceso a  la información sobre la educación en casa desde la Red. El Anexo II refleja un pequeño listado de las personas que han, de un modo u otro, tomado parte en la realización del libro, con una pequeña reseña biográfica de ellas. Y, por último  el Anexo III con el que se da por concluido el texto, contiene la propuesta de ALE ante la Administración.

La motivación religiosa en la educación en casa

Una de las cuestiones que tengo pendiente y que podré incorporar a mi tesis en su momento, es la comparación de los datos derivados de la consulta realizada por Carlos Cabo, con los obtenidos y publicados a través de las 18 encuestas que recogí durante 2008.

La encuesta realizada por Carlos Cabo, y cuyos resultados ha publicado en su web “Homeschooling en España” a finales de 2009, recoge la motivación religiosa como poco significativa a la hora de tomar la decisión de educar en casa. Así lo declaró el mismo Profesor Cabo en la entrevista que concedió a Radio Vitoria el pasado sábado, al mencionar que los motivos religiosos representan un 2 por ciento de las respuestas dadas por la familias entrevistadas a este apartado.

Los motivos ideológico-religiosos

Los motivos ideológico-religiosos tienen una débil incidencia en la decisión de educar en casa, representando el 1,85% del conjunto de motivos. Excluyo de esta categoría los relacionados con el sentimiento de espiritualidad o trascendencia que manifiestan muchas familias, y que poco o nada tienen que ver con la práctica de una religión concreta.

Los padres que educan a sus hijos en casa por motivos religiosos dicen hacerlo para preservar a sus hijos de un laicismo cada vez más patente en nuestra sociedad, y para transmitirles las creencias y los valores de la religión que profesan. Estos padres califican de inapropiados ciertos contenidos enseñados en los centros escolares, al tiempo que entienden que el homeschooling es la opción educativa más adecuada para llevar a cabo esta misión formativa.

En cuanto a  las encuestas que realicé en la primavera de 2008, los datos publicados se refieren a 17 encuestas recogidas en plazo. En ellas, el motivo religioso aparece recogido en varias ocasiones, de hecho, así sucede  en 10 de las 17 encuestas recogidas que representan más de la mitad del total analizado.

1. Sólo en una de ellas la religión es la motivación exclusiva. En esto coincide con la encuesta de Carlos Cabo al representar ésta una motivación religiosa única y determinante por sí sola para educar en casa, y que nos acercaría a ese porcentaje de menos del 2% que deciden educar en casa por motivos religiosos. Entiendo que ese porcentaje  al que se refiere el profesor Cabo refleja el dato en los casos en los que  la religión es la motivación única y determinante. Ya que en otros supuestos esa motivación concurre con otros motivos. Veamos su incidencia:

2. En otras dos  de ellas, la motivación religiosa alcanza su máxima expresión (5), aunque compartida con otras motivaciones.

3. En otras dos una expresión muy alta (4), compartida también con otros motivos.

4. En otras tres una motivación media (3)

5. En dos de ellas la motivación en muy baja (1) y compartida con toros motivos más significativos para esa familias

6. Y por último hay un número significativo de familias que expresamente niegan cualquier motivación religiosa, en concreto 7 de las 17 familias. Debe tenerse en cuenta que existía el marcador (0), además de la posibilidad simplemente de no marcarlo.

En cuanto a porcentajes, tendríamos una suma de 34 puntos de un total de 294 menciones, con lo que los motivos religiosos se elevarían casi a un 12% del total de menciones recibidas en cuanto a la motivación para educar en casa. Este porcentaje se daría si tomásemos en cuenta la aportación que el elemento religioso representa dentro del conjunto del total de los motivos. Lo que viene a coincidir más o menos con el porcentaje de familias de ideología  conservadora que recoge Carlos Cabo en su encuesta, y que él expresa en estos términos:

Ahora bien, esta pluralidad política se halla desigualmente representada dentro del grupo. En la encuesta, el pensamiento político que más seguidores tiene es el de centro (45,7%), seguido del de izquierdas (41,8%). La ideología conservadora o de derechas tiene una débil presencia (12,5%). Hay que señalar también la existencia de un reducido grupo de personas que dicen no estar ni a la derecha, ni a la izquierda, sino enfrente del espectro político: los anti-sistema (1,60%).

Esta confluencia entre el homeschool y la religión en el Estado Español tiene una realidad más profunda que la que se refleja expresamente. El lunes se publicó en diario Gara un artículo en el que se resaltaba la influencia de esta militancia religiosa en distintos aspectos de la vida, y entre ellos aparecía reflejado el homeschool.

Y esta obediencia ciega nos aporta conductas que reflejan la lejanía vital de los seguidores de la Iglesia con la sociedad actual. En «La Razón» (2008-12-29), un extenso reportaje sobre la manifestación realizada en Madrid, con motivo del Día de la Familia, exponía el caso de la familia Ruiz Pons, que desde Valencia acudía disfrazada de «belén» para dar testimonio de su fe. La familia en cuestión estaba compuesta por los padres y doce hijos, ocho de ellos minusválidos, ante lo que el jefe de la prole declaraba: «Dios hace milagros, pero a su manera y somos muy felices».

Entre quienes acudieron a la consagración de España al Sagrado Corazón, ceremonia oficiada por Rouco, (junio 2009), estaba Arantza Díez, con su marido y diez hijos, «educados en casa» pues son defensores del «Home schooling», corriente cada vez con más adeptos dentro de la propia Iglesia, que desconfía del «laicismo y relativismo» reinante en la enseñanza pública. El laicismo mina los cimientos de una religión acostumbrada a educar a través del miedo y el sometimiento. La Iglesia apoyó con vehemencia el régimen franquista porque ya entonces denominaban a la escuela laica, establecida por la República, como «secta infernal y anticristiana de ateos y apóstatas». Y también por el creciente prestigio social del maestro que amenazaba con oscurecer la figura del párroco, disminuyendo su influencia en la comunidad. La depuración de los maestros constituyó un objetivo primordial para el franquismo y el control de la enseñanza representó un pilar básico en la construcción del nuevo régimen nacionalcatólico.

Los datos no son comparables en ningún caso a los que se obtienen en semejantes estudios en Estados Unidos en los que la motivación religiosa es mayoritaria, pero esta circunstancia es aplicable también al resto de Europa, que es nuestro contexto socio-económico natural. Una de las cuestiones que destaca Pat Farenga en su relato de la presentación del estudio de Carlos Cabo en Bogotá, es precisamente la baja representación que el motivo religioso supone en el total de causas que llevan a optar por educar en casa:

Cabo noted that religious views were the least popular reason why people chose to homeschool in Spain, and the vast majority of Spanish homeschoolers cited multiple reasons for homeschooling. (Cabo destacó que las cuestiones religiosas constituían la razón de menor peso para que las familias decidieran optar por educar en casa, y que la gran mayoría de homeschooler españoles citaban ser numerosas las causas por las que se habían decidido a educar en casa).

Home Education Research (III)

7. ¿Qué metodología utilizan las familias que educan en casa?

La investigación de Rothermel muestra que las familias que educan en casa tienen una visión flexible de lo que debe ser la educación y el aprendizaje. Esta idea está basada en el convencimiento de que es precisamente la capacidad de adaptación del homeschool a las necesidades individuales y al ritmo de cada niño o niña su gran ventaja sobre el sistema tradicional. Esta aproximación individualizada al ritmo de aprendizaje de cada estudiante  se obtiene a través de la flexibilidad.

Esta es la idea que obtenemos tras la lectura de Home School Open House, de Nancy Lande. Muchas de las familias reflejadas en el libro comienzan con un aproximación más formal a la educación en casa, adoptando incluso los mismos elementos curriculares y los mismo textos que los empleados en la educación tradicional. Sin embargo, en la mayoría de los casos el stress que esto supone, y el deterioro de las relaciones familiares derivado de la situación de enfrentamiento entre los padres y los hijos e hijas, obliga a reconsiderar la situación prácticamente en la totalidad de los casos, y la adaptación de una aproximación más flexible, combinando elementos de curriculum formal con una metodología más informal.

De la investigación de Rothermel se desprende que estos menores recibían un alto nivel de atención parental, aunque no se produjera necesariamente dentro del contexto de un aprendizaje estructurado.

El término de educación en casa en en sí para Rothermel equívoco, ya que de su investigación no se desprende que las familias utilicen el hogar como escuela, o la casa como un aula de estudios, sino que el aprendizaje se expande en todas las esferas de la vida familiar, fuera y dentro del hogar.

Estas son las mismas conclusiones a las que llegó el profesor australiano Alan Thomas que realizó una investigación entre 100 familias homeschoolers del Reino Unido. De este estudio se desprende que las familias que iniciaron la práctica del homeschool utilizando métodos formales, se fueron moviendo de manera imperceptible pero en muy corto plazo, hacia un aprendizaje informal. Los materiales escolares tradicionales resultaban, casi de manera inmediata ya  a las claras innecesarios, limitadores y de poca ayuda.

Las tendencias que detectó Rothermel son contradictorias. De una parte, aquellas familias que se iniciaron desde le nacimiento del niño o niña  en un aprendizaje informal, tendían a moverse hacia un aprendizaje más estructurado a lo largo del tiempo, mientras que aquellos que fueron escolarizados y desescolarizados a posteriori, en lo que podríamos denominar desescolarización sobrevenida, se movían en dirección contraria, de un aprendizaje curricular  hacia aprendizajes más informales.

El aprender a leer es una de las cuestiones que más preocupa a las familias que educan en casa según la investigación de Thomas. “Independientemente del grado de libertad en la aproximación al aprendizaje, los padres obviamente se preocupan de que sus hijos e hijas aprendan a leer y toman medidas para que así sea. Aun así, unos pocos no insistieron cuando el niño o niña no mostraba inclinación a la lectura. Por extraño que parezca, estos niños o niñas que aprendieron a leer relativamente tarde, avanzaban con rapidez hacia lecturas adaptadas a su propia edad, incluso convirtiéndose en ávidos  lectores”.

Otra cuestión es la percepción de los padres en cuanto al avance académico de sus hijos e hijas educados en casa. A pesar de que estos niños y niñas dedican gran parte del día a aprender, Barratt-Peacock, un investigador australiano que examinó  la metodología de 186 familias australianas, llegó a la conclusión de que existía preocupación en las familias por considerar que no estaban aprendiendo lo suficiente, o que no dedicaban suficiente tiempo a las actividades académicas programadas. Rothermel, también encontró esta insatisfacción en las familias que infravaloraban lo que sus hijos e hijas estaban aprendiendo. Según Rothermel, la razón es que en ausencia de otros niños o niñas de la misma edad con quien comparar el avance académico, se comparaban los logros del menor con las propias expectativas de los adultos. así pone com0 ejemplo el caso de un niño que según sus padres no leía, y sin embargo, su nivel de lectura podría compararse con el de cualquier otro niño de si edad, pero obviamente sigue siendo un mal lector comparado con un adulto.

Para más información sobre metodología, aquí están las conclusiones obtenidas tras el análisis de encuestas ya publicado en este blog.

Según este análisis casi la mitad de las familias emplean una metodología de tipo formal, adaptada a los distintos niveles d adquisición de conocimientos que se producen dentro del sistema escolar. Otro dato importante que se desprende, es que la diferencia de metodología se aplica para adaptarse a las etapas del aprendizaje infantil. Así una mayoría sigue una metodoloía informal, que podríamos describir como unschooling, hasta que el menor alcanza los  6 a 8 años, según los casos. A partir de ahí la tendencia es la adopción de métodos más formales, y la incorporación  de educación a distancia.

Home Education research (II)

6. ¿Son la mayoría de los padres que educan en casa o bien docentes o bien de cierto nivel académico?

Una de las cuestiones que dejó claro la investigación de Rothermel de 2002, es que no es necesario ser profesional de la docencia para educar en casa. Es cierto que un 47.5% del total de los padres que participaron en el estudio tenían estudios universitarios, pero la cifra no llega ni siquiera  a la mitad del total.

En cuanto a las ocupaciones que correspondían estos educadores, el mayor grupo estaba constituido por maestros/as y profesores/as , que sumaban un 13,5% del total, el siguiente segmento laboral lo ocupaban las personas relacionadas con las artes (un 11,7%), y por último un 10,2% describían su trabajo como manual, el resto serían otro tipo de ocupaciones, como la administración, servicios, comercio etc…

Lo que nos muestra el estudio de Rothermel es que en sentido contrario a la opinión general, la educación en casa no es el dominio de las clases medias profesionales, sino que incluye familias que provienen de todo el espectro socio-económico.

Ver los resultados de la encuesta realizada y publicada en este blog, sobre 18 familias  residentes en territorio español:

¿Es cierto que los padres homeschoolers suelen ser docentes?

La encuesta es más reducida y por tanto los datos son menos fiables. El porcentaje de docentes se eleva  de un 13,5% en el estudio de Rothermel a un 26,5% en mi estudio, lo que casi duplica esa cifra

1. La profesión más habitual entre los encuestados/das es la de docente. Esta docencia se ejerce en muy distintos medios, y va desde profesor de religión, a monitor de yoga, pasando por educador. Pero todos ellos tienen en común la docencia, la transmisión de conocimientos y la formación de personas en un contexto profesional. De las 34 persona que han respondido a este apartado 10 son docentes, lo que supone un 26,5%, muy por encima del índice de docentes dentro de la sociedad.
2. El segundo grupo más amplio es el de aquellas personas que trabajan por cuenta ajena en una variedad de ocupaciones. Este grupo está constituido por 7 personas, lo que representa un 20% del total.
3. En tercer lugar encontramos a un grupo bastante numeroso de personas (mujeres en todos los casos) que renunciando a ejercer una actividad laboral remunerada educan a sus hijos en el hogar a tiempo completo. Estas personas suponen 6 del total (casi un 20%).
4. A continuación me he decantado por agrupar en un sector a aquellas personas que ejercen actividades que tienen que ver con el arte, la música, la plástica o las profesiones de creación audiovisual.Todas ellas entrarían en la definición de “creadores” o “artistas”, desde músicos a pintores pasando por técnicos de sonido. Este grupo comprende 5 personas, lo que representa un 17%.
5. En un grupo misceláneo he distribuido a personas que trabajan por cuenta propia -son 3-, mandos medios -son 2- o religión 1 persona.

De estos datos se desprende que efectivamente, la realidad más lógica se impone. Por un lado son las personas docentes y las relacionadas con el mundo un artístico, que sumadas llegan a suponer casi la mitad del total, las que se plantean la educación de sus hijos de este modo autogestionado. Son personas que conocen su capacidad para hacer frente a este reto, que saben que cuentan con los recursos intelectuales y artísticos para hacerlo. Por otro lado, se impone la lógica de la necesidad de que alguno de los progenitores tenga que renunciar a una actividad laboral fuera del hogar. Aunque tampoco el porcentaje de mujeres que se dedican en exclusiva a la educación de sus hijos resulta tan elevada, tal sólo 6 del total de 34, lo que supone un 17,6%.

7. ¿Los niños y niñas que se educan en casa obtienen un resultado académico comparable al que obtienen quienes acuden a centros escolares? ¿Llegan a la educación superior?

En el estudio de Rothermel, los resultados obtenidos en los tests académicos realizados a homeschoolers mostraban cifras  muy por encima de la media. Un 64% de homeschoolers obtenía como nota un 7,5 sobre 10, nota que a nivel nacional sólo alcanzan un 5.1% del total de niños y niñas escolarizados.

La cuestión que nos plantea Rothermel, no es por qué los niños y niñas educados en casa resuelven tan bien esas pruebas, sino por qué los niños y niñas escolarizados obtienen tan pobres resultados. La teoría de Rothermel es que quizás la forma de estudio tradicional inhibe el deseo de los menores por aprender, mientras que la libertad en el aprendizaje mejora la experiencia de aprender.

Los críticos sin embargo, apostillan que los niños y niñas que obtienen buenos resultados en su educación doméstica, (esto significa  que tienen padres implicados en su proceso educativo) también obtendrían tan buenos e incluso mejores resultados en la escuela.

De hecho la afirmación de que los niños homeschooler obtienen mejores resultados académicos que los escolarizados no es pacífica. Según datos obtenidos del estudio del profesor Rob Kunzman

Las afirmaciones sobre la idea de que los resultados académicos  de  los niñas y niñas homeschoolers superan a los de quienes se educan dentro del sistema escolar, tanto en el sistema público como privado, simplemente no son ciertas.

Esto no significa que los contrario sea cierto, la verdad es que no existe ningún estudio que trabaje sobre datos obtenidos a través de muestras representativas a nivel general

Un estudio de Lawrence Rudner publicado en  1999 (Scholastic Achievement and Demograghic Characteristics of Home School Studentes in 1998) es el que normalmente se cita para demostrar la anterior afirmación (según la cual los resultados academicos de los homeschoolers son superiores a los de los escolarizados), pero como el propio autor del estudio reconoce, la investigación se realizó sobre un grupo no representativo (al contrario de lo que ocurría con los datos que derivaban del sistema escolar, que sí trabajanban sobre amplias cifras representativas), ya que los tests realizados a homeschoolers se realizaron según el formato que eligieron los propios homeschoolers (en esto caso, el test de la Universidad Bob Jones) que es habitualmente realizado a estos  mismos alumnos y alumnas por sus propios padres  en casa. Posteriormente, esta pequeña muestra se comparó con los resultados obtenidos por alumnos y alumnas  del sistema público y privado a nivel nacional.

En cuanto a estudios que reflejen el acceso de los homeshoolers a estudios superiores y universitarios, sólo se han realizado en USA, y los resultados son alentadores para la comunidad homeschooler. Ray (2003, Homeschooling grows Up), muestra estas cifras: un 21% de los jóvenes educados en casa obtienen un título universitario, en comparación con la media de 12% de los jóvenes que han seguido sus estudios medios dentro del sistema escolar.

El cuestionario on-line de Mike Fortune-Wood

Mike Fortune-Wood ha sido profusamente mencionado en este blog, ya que sus investigaciones están reflejando la situación de la educación en casa en el Reino Unido en el presente.  El núcleo de la investigación del profesor Fortune-Wood es el análisis del cuestionario  que confeccionó en 2002 para que fuera respondido por las familias homeschooler británicas.

El cuestionario estuvo publicado on-line desde septiembre de 2002 a enero de 2004. Del mismo modo, se puso a disposición de familias homeschoolers  una versión en papel del mismo cuestionario, aunque  recibió en este formato menos respuestas. En esencia es una fórmula semejante a la que está realizando en este momento el profesor Carlos Cabo para familias homeschoolers residentes en territorio español.

Un total de 263 familias respondieron a la encuesta y el resultado del análisis de las respuestas recibidas ha sido publicado en distintos textos. Los aspectos relacionados con los motivos y la metodología están recogidos en The face of home-based  education 1 Who, why and how (Part 1 of the results of research commissioned by the Centre for Personalised Education Trust) y ha sido editado por Educational Heretics press, 2004, UK

Las preguntas que se plantean son muchas y de gran interés, de momento me voy a centrar en el por qué, esto es en los motivos para educar en casa, tanto los motivos iniciales, como las razones para continuar educando en casa una vez que ya se ha iniciado el camino.

Este sería el desglose completo de los motivos aducidos por las  263 familias que contestan  a esta pregunta del cuestionario:

RAZÓN PARA EDUCAR EN CASA…………….. Número de familias

  • La educación en casa es más flexible                                                         71
  • Prefieren la casa a la escuela                                                                         64
  • Razones académicas                                                                                          61
  • Bullying                                                                                                                   53
  • Los/as niños/as prefieren educarse en casa                                            38
  • Desean al aprendizaje autónomo                                                                  27
  • Necesidades especiales                                                                                     23
  • Problemas con la escuela en general                                                           23
  • Razones religiosas                                                                                               22
  • La educación es responsabilidad de los padres                                       19
  • Contrarios a los SAT (pruebas de evaluación)                                        17
  • Presión de su mismo grupo de edad                                                             17
  • Contrarios al Curriculum Nacional                                                              14
  • Rechazo a la escuela                                                                                            13
  • Razones de salud                                                                                                   12
  • El niño, la niña se aburrían en la escuela                                                     12
  • Stress                                                                                                                          11
  • Falta de respeto por parte del/la profesor/a                                              9
  • Falta de elección de centro escolar                                                                 7
  • Razones de seguridad                                                                                            7
  • Fecha de nacimiento                                                                                              2
  • Intentos de suicidio                                                                                                2
  • Contrarios a los 5 años como edad de escolarización                              2
  • Racismo                                                                                                                       2
  • Distancia de la escuela                                                                                           2
  • Tamaño de las aulas                                                                                                2
  • Otras razones                                                                                                           17

En general dos de cada tres familias (38%) específicamente identifican la preferencia del menor como la causa principal de la desescolarización. Este dato indica el gran respeto que muestran las familias que educan en casa hacia el derecho de sus hijos e hijas a elegir el hecho de acudir o no a la escuela y en general totdos aquellos aspectos que tienen que ver  con su educación.

Isabel Lyman (2) Van Galen y Pittman

Isabel Lyman continua en su artículo Homeschooling back to the future? con la tipología de las familias homeschoolers. Es una tipología basada en el trabajo de Brian D. Ray titulado “Home Education across the United States” Home School legal Defense Association (HSLDA) research study, marzo 1997, p.12.

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¿Qué tipos de familias deciden educar en casa?

Brian Ray, condujo a finales de los 90 una encuesta para HSLDA sobre un universo de 5.402 niños homeschoolers pertenecientes a 1.657 familias en Estados Unidos. Ray llegó a la conclusión de que las profesiones de los padres homeschoolers eran en orden de frecuencia, contables, ingenieros, profesores, médicos o abogados (16.9%) y pequeños empresarios (10,7%).

Según la misma investigación, un 87,7% de las madres que habían elegido quedarse en casa para edcuar a sus hijos. indicaban ser”ama de casa” su ocupación primordial.

Las investigadoras Jane Van Galen y Mary Ann Pittman, a las que nos hemos referido con frecuencia, han clasificado las familias que optan por educar en casa en dos tipos básicos, como ideólogos y pedagogos. Los ideólogos son los religiosos conservadores que se acercan al homeschool como método educativo. Van galen destaca que los ideólogos quieren que “sus hijos aprendan la doctrina fundamentalista religiosa y una perspectiva conservadora en el ámbito político”, y educan en casa para comunicar a sus hijos que “la familias es la institución fundamental de la sociedad”.

Van Galen define a los pedagogos como aquellos que enseñan personalemnte a sus hijos porque desaprueban la profesionalización y burocratización de la educación actual. Son padres que “llegaron a la decisión de educar en casa con un interés más amplio en la enseñanza- son normalmente profesionales de la educación, o participan en organización que se ocupan de la crianza”.

Ambos tipos de familias tienen ciertos elementos en comúin, tienen una enorme confianza en su capacidad para llevar a cabo de maneta competente la labor de edcuar a sus hijos con una ayuda institucional mínima