Alemania: Stúcher, Bartmann y Tilmann Holsen

El panorama de la educación en casa en Alemania se ha visto marcado a lo largo de los últimos años del siglo XX por tres casos que reflejan la variedad de situaciones que dan lugar a que los padres se decanten por esta alternativa a la educación oficial.
Como ya hemos indicado en las dos entradas previas, la educación infantil es obligatoria en Alemania desde los 6 y durante al menos 9 años. No existe el derecho a educar en casa reconocido en ley alguna, y lo es todos los Länder, sin excepción alguna. Es en principio una contravención de la ley sobre la escolarización de tipo administrativo y trae como consecuencia una sanción pecuniaria, que puede ascender a varios miles de euros. La administración local puede también recabar el apoyo de la policía local para que lleven a los niños absentistas de vuelta a la escuela. Y es esta misma normativa que servía para luchar contra el absentismo escolar la que se está utilizando en los supuestos de educación en casa.
Así, si los padres voluntariamente se niegan a escolarizar a sus hijos, el juez o Tribunal competente puede de modo total o parcial retirarles la patria potestad. Además en 6 estados, además es posible considerarlos como ilícitos penales y castigar esta conducta con penas de privación de libertad que pueden llegar a los 6 meses de prisión.
Teniendo en cuenta esta situación, veamos el recorrido de tres de los casos más notables en la historia jurídica del homeschool en Alemania según datos proporcionados en el artículo de thomas Spiegler “Home education in Germany: An overview of the contemporary situation”1. Helmut Stücher, se decidió a educar a sus hijos en casa, por considerar que los contenidos de la escuela estatal eran incompatibles con sus creencias religiosas y sus valores morales. Sobre todo criticaba la educación sexual, la enseñanza de la teoría de la evolución y el anti-autoritarismo. (Objeciones semejantes a las que hoy en día mueven a los miembros de Las Doce Tribus a no escolarizar a sus hijos, como hemos anteriormente).
Varios años de batallas legales que incluyeron multas, pérdida de la custodia y hasta una pena de prisión de 5 días, no evitó que continuara enseñando en casa a sus 11 hijos además de algunos niños de la zona. No recuperaron los padres la plena custodia de los hijos hasta 1989. Hoy en día es el líder de la “Escuela de Philadelphia” en Siegen. Aunque su objetivo tiene más que ver con la creación de pequeñas escuelas cristianas que con la educación en casa o homeschool.

2. Bartmann. En 1985, Bartmann y su esposa, ambos profesores, se negaron a escolarizar a su hijo, que según sus propias palabras no quería acudir. El padre, que era un gran defensor de los derechos de los niños, consideraba que, cada persona tiene su dignidad, y que los padres no podían ignorar la declaración de intención de su hijo. La batalla legal que se siguió de este hecho duró varios años con innumerables multas, que culminaron en un recurso de inconstitucionalidad presentado por los padres y que fue rechazada por el Tribunal Constitucional. Mientras tanto los padres contrataron a un tutor para que educara a su hijo, y su segundo hijo, que voluntariamente así lo expresó fue escolarizado.
Finalmente la familia, con el fin de evitar la creciente persecución, se instaló en Austria, donde la educación en casa está permitida. A pesar de ello Bartmann fue sentenciado a 10 días de arresto por impago de multas.

3. Tilmann Holsten tenía 9 años en 1987 y acudía ala escuela en su Bavaria natal. educado en una familia de músicos, en un ambiente liberal, comenzó a sufrir dolores físicos al salir de clase. Sus padres acudieron a la escuela en varias ocasiones preocupados por este hecho, pero no llegaron a ninguna solución al problema. Tras otra experiencia negativa, Tilmann manifestó su negativa a volver a la escuela. los padres le apoyaron y diseñaron un plan, que consistía en conseguir un certificado médico. Seis meses después fueron multados, y ese fue el inicio de una larga batalla legal. La Administración pidió la retirada de la patria potestad, aunque durante este tiempo el niño aceptó diversas ofertas educativas alternativas hasta que pasó el examen de entrada del insitiuto al que siempre quiso acudir. De manera insospechada el Tribunal les absolvió por las multas pendientes y no hubo recurso de la Fiscalía, aunque así fue anunciado.

Deja un comentario aquí

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s