El derecho a la educación según el Protocolo Adicional 1º al Convenio Europeo de Derechos Humanos,

Protocolo Adicional al Convenio para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales.

París, 20 de marzo de 1952.

Artículo 2. Derecho a la instrucción.

“A nadie se le puede negar el derecho a la instrucción. El Estado, en el ejercicio de las funciones que asuma en el campo de la educación y de la enseñanza, respetará el derecho de los padres a asegurar esta educación y esta enseñanza conforme a sus convicciones religiosas y filosóficas”.

En la Constitución española el art. 27. 4 es el que recoge esta teoría de este tenor:

Los poderes públicos garantizarán el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”.

Existe una cierta semejanza entre ambas prescripciones pero ciertamente no coinciden completamente. En el texto del protocolo 1 del Convenio Europeo, no se adjetiva la enseñanza o instrucción que se ha de asegurar, y es el aseguramiento de ese ejercicio a la hora de proporcionar la formación la que se realizará según la convicciones religiosas y filosóficas de los padres.

En cambio, en el texto de la Constitución, que ciertamente parece inspirarse en el art. 2 del Protocolo nº 1 del Convenio, se adjetiva la formación, y se dice que los padres tienen derecho a exigir que sus hijos reciban formación religiosa y moral conforme a sus convicciones. El texto de la Constitución resulta así menos rotundo y más sesgado hacia un derecho que parece reconocer el respeto a la formación religiosa, más que un derecho a la educación en general, sin adjetivar qué tipo de educación es la que se está regulando. Y así se expresa en la Página oficial del Congreso de los Diputados que define los diversos artículos de la Constitución, y la interpretación que de ella están dando los Tribunales

“Reproduciendo otras normas internacionales, en concreto el artículo 2 del Protocolo precitado, el artículo 27.3 garantiza el derecho de los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones. Es una garantía sobre todo frente a colegios públicos y se ha manifestado, sobre todo, en la organización de la asignatura de religión y de la asignatura alternativa”.

Anuncios

Acerca de madalen

Profesora de Derecho Civil de la EHU-UPV

Deja un comentario aquí

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s