Delphine Gazzabin, madre que enseña en familia

Me he animado a abrir una nueva categoría en este blog, que sinceramente creo que faltaba por desarrollar, y es la que corresponde a los testimonios de personas y familias que educan en casa. En este caso es el testimonio de una madre que educa en casa en Francia, pero pueden ser de origen diverso. En parte, la idea surgió tras la lectura del libro de ALE, “RAZONES PARA EDUCAR EN FAMILIA”, texto en el que bajo la coordinación de Carmen Ibarlucea se reúnen testimonios diversos de personas que educan o han sido educadas en casa. Pero también, de otra parte, un texto que debe llevarnos a la reflexión. El artículo se titula “Does Homeschooling research Help Homeschooling” (Ayuda la investigación sobre el homeschool al homeschool?). y refleja el malestar que acompaña a algunas de las familias que educan en casa ante los intentos de investigación del fenómeno del homeschool por parte de los académicos. El artículo fue publicado por HEM (Home Educaction Magazine), y su aportación creo que puede clarificar ideas que nunca se expresan con rigor.

En este artículo, publicado en 1991, se recomienda el testimonio directo por parte de las familias que educan en casa como la manera más correcta de dar a conocer el homeschool. Por ello creo que en este blog faltaban las voces de las personas que con su experiencia están dando forma a un fenómeno en auge. El artículo se expresa así en este sentido: “A researcher who wants to study homeschooling accurately, fairly, and effectively could use case studies. These could be presented as just what they are.: first person accounts of a particular experience”. (El investigador o la investigadora que quiera estudiar el fenómeno del homeschool de manera efectiva, exacta y justa puede utilizar casos reales. Estos se pueden presentar como lo que son, testimonios en primera persona que reflejan una experiencia en particular).

He aquí el testimonio de Delphine Gazzabin, madre que enseña en familia. La traducción al castellano es de Anna Dragow.


Instrucción en Familia: una alternativa que puede servir como ejemplo a la escuela.
– Se estima en unos 40.000 el número de niños que reciben instrucción en familia (IEF) en Francia, una cifra en constante aumento. Se trata de familias que nunca han escolarizado a sus hijos o que los han retirado de la escuela. Siguen cursos por correspondencia (por el CNED o cursos privados), o bien pedagogías especiales (Montessori, Freinet, Steiner …). Otros “homeschoolers” se sirven de diversos recursos obtenidos aquí y allá, manuales escolares, cuadernos de deberes, programas informáticos de aprendizaje… Por último, para los “unschoolers”, el aprendizaje es “libre y autoregulado”1. Se deja a la vivencia diaria el cometido de hacerle adquirir al niño diversos conocimientos por sí mismo. Todos somos IEF (instruidos en familia). Ante todo démonos cuenta de que cada familia, incluida la de los niños escolarizados tradicionalmente, practica la instrucción en familia (IEF) sin ni siquiera ser consciente de ello. La “cultura familiar” es el punto de partida de la instrucción en familia. El niño aprende por imitación y los padres no dudan de sus capacidades para transmitir el idioma, la marcha, el juego y las normas rituales de sus familias. Con cada gesto, los consejos se prodigan, cada uno tiene que tomar la buena decisión para no ser un “mal-padre” … Cualquiera puede contar como adquirió tal o cual habilidad de uno de los padres o de otro miembro de su familia o de un vecino. Aprender a cocinar o andar en bicicleta, cuidar el jardín o hacer bricolaje, aprender a navegar en internet o utilizar una llave USB … es instrucción en familia y todos están seguros de su competencia, mientras la escuela no se apropie del tema. La curiosidad del niño, la pasión del adulto, las necesidades de las circunstancias son el terreno más propicio para la adquisición del saber-hacer y saber-estar. No hay sentencias, puntos, competición, sólo el tiempo, las ganas y la presencia.
El aprendizaje ideal. Si el patrón de la educación en familia parece lejos de poder hacer frente al plan de estudios contenido en el orden establecido por el Protocolo de Educación Nacional, da en cambio su pleno sentido al aprendizaje. El niño sabe por qué pregunta, espera la respuesta para satisfacer una necesidad: la imposición exterior es reemplazada por la motivación intrínseca, el niño está en el núcleo del aprendizaje. Frecuentemente el aprendizaje es autónomo e independiente. Los padres descubren en función de las circunstancias y diálogos los conocimientos que el niño ha adquirido por su cuenta. El razonamiento del niño le es propio y su aprendizaje ramificado crea conexiones y enlaces entre hechos, aprendizajes, que clasificamos habitualmente en materias muy distintas. La instrucción en familia no categoriza los conocimientos, es el niño quien reúne y selecciona sus aprendizajes por sí mismo en función de sus intereses y de sus razonamientos. Se oye hablar de aprendizajes transversales: la instrucción en familia practica esto cotidianamente. Cocinar se convierte en hacer química y también matemáticas y biología a la vez!
En la instrucción en familia, no se juzga la actividad del niño, su juego o su trabajo. Para un niño de 2 años hacer una pirámide de cubos es una actividad seria. De la misma manera con 10 años hacer un sistema hidráulico en el riachuelo con un molino y una presa es una actividad seria. Dependiendo de la mirada que le ponemos y de la actitud que adoptamos, la actividad se vuelve el soporte de un intercambio de conocimiento y la fuente de una búsqueda, ya no solo “un juego de niños”. El niño descubre por si mismo las leyes físicas, las experimenta, se pregunta, encuentra dificultades y el adulto puede proponerle la búsqueda conjunta de soluciones, de respuestas: visitar un molino de verdad, mirar un reportaje sobre las presas en construcción, hablar con alguien que trabaja en ese ámbito, hacer una búsqueda en internet, buscar un libro en la biblioteca… desde allí se pueden abordar las grandes obras hidráulicas en el mundo (un poco de geografía), la evolución de las técnicas (historia de los progresos tecnológicos), los problemas ligados a la falta de agua o de las crecidas (historia de los pueblos, noticias recientes).
Padres pedagogos El adulto está atento al niño, está a su escucha, se toma el tiempo de estar con él y le propone aprendizajes que le interesen particularmente. Percibe hasta donde el niño es capaz de ir profundizando en el tema sin perder su atención. Por ejemplo, un embarazo en la familia o un duelo permite abordar temas éticos y la biología a un ritmo y un grado bien distinto del impuesto por los programas. Las circunstancias de la vida cotidiana son fuentes de cuestionamientos para el niño, relacionadas directamente con su afectividad no sólo con su curiosidad intelectual. Las relaciones padre/hijo y relaciones de hermandad permiten el aprendizaje de la gestión de los conflictos con un acercamiento constructivo. En la instrucción en familia no podemos “cortar los puentes” cambiando de escuelas, o de asientos, o no podemos permitirnos de enterrarnos en una pelea, la resolución de los conflictos se imponen por el diálogo, la negociación, la escucha, el respeto. Las relaciones afectivas y los lazos familiares exigen resolver los conflictos de forma que cada uno y todos sean felices de vivir juntos. Se desarrolla la solidaridad y la complementariedad, la competitividad se desvanece.
Ser curioso para despertar curiosidad
Este tipo de enseñanza apuesta por la capacidad del adulto de revisar su esquema de aprendizaje y su relación con el niño: aprender a tener confianza en el niño y en sí mismo para avanzar a un ritmo que es variable en el tiempo y sin asignaturas realmente muy definidas.
Buscar los apoyos, soluciones que aportaran los elementos de respuesta al niño.
Comprometerse personalmente en tiempo, energía, y recursos económicos.
El adulto se ve obligado a retomar una actitud curiosa y a abrir sus horizontes, buscar respuestas a las cuestiones que el niño le plantea, reconocer su ignorancia y retomar las sendas del aprendizaje.
Control social
Para los padres es necesario hacer frente a la presión debida al control social y pedagógico donde el adulto (y el niño) tratará con personas que a menudo tendrán una opinión negativa sobre la instrucción en familia. Afrontar estas indagaciones y hacer comprender el funcionamiento del niño y de la familia, aportar pruebas de la enseñanza adquirida donde lo escrito no tiene un papel preponderante y donde no hay exámenes que presentar, se convierte en un desafío a veces muy complejo.
Para ser preciso y exhaustivo se tendría que apuntar minuto a minuto las preguntas del niño y las conversaciones con él. El adulto se ve obligado pues a guardar las huellas, cómo anotar los datos de los libros solicitados en préstamo, las herramientas pedagógicas utilizadas, fotos de las actividades, billetes de transporte, dibujos, escritos o trabajos manuales. Datos poco representativos del contenido real de aquello que el niño ha abordado. Y, evidentemente, esta complejidad aumenta con el número de hijos instruidos en familia.
¿Cuál es el balance?
Estudios realizados por Shyers5 y Thomas Smedley6 sobre grupos de niños escolarizados y otros de niños enseñados en casa, concluyen que “los niños educados en casa están bien equilibrados socialmente y los niños de la escuela tradicional pueden no estarlo; “(Shyers). Una familia en la cual los dos padres trabajan ven a su niño pasar un 70% de su jornada diurna en presencia de otras personas y esto desde la edad de 3 meses (nodriza, guardería, escuela, colonias, centros de ocio, parvulario, comedor). Parece difícil, entonces, hablar de la vivencia de la paternidad y de asociarle un papel preponderante en la evolución del niño visto el poco tiempo que tiene para practicarse.
Seguir considerando a la familia como la instancia de socialización primaria en una tal configuración pasa a ser, a mi entender, discutible. La elección de confiar los hijos otros influye sobre el funcionamiento familiar, como lo destaca Philippe Perrenoud7: la escolaridad pesa sobre la vida de las familias: “en nuestra sociedad, el destino de una familia está vinculado en parte a la escolaridad de sus hijos; Desde el nacimiento, a veces antes, la escuela mete sus narices en el horizonte familiar y pasa a ser durante diez, quince, veinte años, cuarenta semanas al año, cinco a seis días por semana, un componente de la vida cotidiana. Mientras los niños progresan en la escuela, la familia se organiza en parte, de buen o mal grado, en función de los horarios, de los plazos y exigencias establecidas por la escuela, de los gastos y del trabajo que ella exige, de los juicios que comporta, de las decisiones que toma, de las tensiones y esperanzas que hace nacer en el niño y su entorno familiar. ”
A menos que…
Una alternativa es posible: algunos sistemas educativos se han apropiado del funcionamiento del aprendizaje libre y autogestionado, del respeto de los ritmos y de la individualidad consustancial a cada niño. “Un reciente estudio coloca Australia en tercera posición en resultados escolares, (…) Los métodos de enseñanza difieren de los de Francia en el sentido de que se incita al niño a descubrir las normas más que de aprenderlas de memoria y aplicarlas. No hay tampoco nivel modelo para un curso. Cada uno aprende a su ritmo y el que está adelantado se verá promovido mientras que aquél que no sigue el ritmo no se verá vejado. Las clases pueden tener pues tanto buenos como malos alumnos y cada uno avanzará a su ritmo. Lo que parece dar a los australianos el gusto por la investigación y las mayores capacidades para arreglarselas solos siendo prácticos y pragmáticos.
“No se puede instruir sin educar ni educar sin instruir”8. El éxito la educación en casa puede incitar a la escuela a cambiar su funcionamiento, y puede incitar a los padres a cuestionarse su papel como tales.
Controversias
Se nos pregunta a veces si no ignoramos que la separación padre- hijo (con el parvulario, la escuela primaria, los viajes escolares…) es necesaria según los psicólogos. Creo que es bueno contextualizar el discurso de los psicólogos. Vivir juntos no significa vida en dependencia total, ni saber vivir sin el otro. La cuestión de la separación no es ausente en la educación en casa, ella se plantea en otros términos: aquel de la voluntad y la aceptación del niño y sobre todo de la gestión emocional de ésta. Las distintas culturas que nos rodean nos proponen esquemas familiares de proximidad o separación muy diferentes de lo que vivimos. Los adolescentes japoneses duermen aún con sus padres… es cultural… y no es percibido como malsano o dependiente. ¿Que decir de las crisis de llanto en el parvulario, de las angustias de los niños, de su resignación, los llantos ocultos de los padres ante este sufrimiento? Al igual que un día el niño suelta su mano para caminar solo, un día se siente listo para ir a dormir a otra parte, luego más adelante irse algunos días de casa… es su historia, sus necesidades, sus sentimientos, su ritmo de evolución que le deja libre de permanecer o irse, no son dificultades de edad…. ni de discursos psicológicos…. Los adolescentes viven este período de manera diferente, con menos rebeldía y con más proximidad con sus familias….¡El nido familiar es un lugar protector, un lugar donde “recargarse”, que se deja cuando uno se siente preparado y que no nos empuja fuera demasiado pronto! Es raro que las familias se opongan al sistema contra viento y marea. Si el niño vuelve a la escuela esto no es un fracaso para la educación en casa. Las circunstancias de la vida o decisiones del niño, pueden obligar a vivir esta experiencia…
Delphine Gazzabin, madre que enseña en familia.
Lista de LEDA http://asso.lesenfantsdabord.org/ 1 Alan Thomas et Roland Meighan « learningillimited apprentissage auto-géré et instruction à la maison,
perspective européenne » sous la direction de LeslsieBarson, educationalhereticpress, 2006. Voir sur le site LEDA : http://www.lesenfantsdabord.org/index.php
5 Fragmentos de Homescholing today vol 3 N° mai/juin 1994 S.Squared publications 3,
6 Descripción de este studio en internet: Http:// http://www.hslda.ca/frsocial.asp ; socialization of homeschooled children
7 Ver el texto en: http://www.unige.ch/fapse/SSE/teachers/ perrenoud/php_main/php_1987/1987_05.html
8 Ver en web canadiense: http://www.immigrer-contact.com/bestof_trib/ pages/aus_imm_61.htm

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6 pensamientos en “Delphine Gazzabin, madre que enseña en familia

  1. El problema del homeschooling es el no poseer parámetros fijos en base a los cuales medir la educación impartida… hay muchos que tendrán muy buenas intenciones para con sus hijos, pero que pasa si los mismos padres no saben lo suficiente, o están equivocados en tal o cual materia… dicho error pasa a los hijos como una verdad, y por lo tanto el error persiste… esto a su vez podemos escalarlo a ver casos extremos en los que se enseñen barbaridades o cuestiones que la sociedad juzgue de “intolerables”… al no tener un juicio de consenso contra el cual discutir si está bien o mal lo que se está enseñando, se perjudica a largo plazo (potencialmente) el desarrollo de esta persona… estos son algunos de los riesgos que conllevan al homeschooling, y el por que no es bien visto por los “academicos”…

  2. Gracias por la nueva sección. Para mí el interés de los académicos no es intrusivo, no me siento parte de un espectáculo, sino parte de una sociedad que desea conocerse mejor a sí misma. Pero ante tanta diversidad, es indudable que quizás los parametros utilizados habitualmente no son tan útiles y pueden dar una idea menos nítida que los propios testimonios de las familias protagonistas.

    Ante el comentario del portal peruano UniversidadPeru.com sólo puedo decir que efectivamente, para la Institución que se compone sólo por quienes han triunfado en la Institución, todo cuanto no se puede medir y pesar, o no encaja en la casilla habilitada para ello… está bajo sospecha.

    Yo habito un país con un 29% de fracaso escolar, yo misma fui parte de ese fracaso durante mi infancia… ¿qué soluciones ofrece la Institución para quienes como yo no somos pesables, medibles y amoldables?… nosotr@s recorremos nuestros propios caminos.

    Actualmente en las escuelas españolas se continúa enseñando conceptos a través del curriculum oculto que “son barbaridades o cuestiones que la sociedad juzgue de “intolerables”… porque los profesionales de la educación, antes de nada son personas… con todo lo que ello conlleva en cuestión de cultura, ideología y prejuicios… como cualquier padre o madre.

    Afortunadamente la educación en familia no significa el secuestro de las niñas y niños, por lo que pueden contrastar como el resto de la población, si desean hacerlo.

  3. Gracias por ambos comentarios. El debate profesionales profanos levanta suspicacias pero también nos lleva al debate y a la confrontación de ideas. ¿Qué es más importante la teoría o la práctica? ¿La reflexión o la acción? y yo me digo ¿Son posibles la una sin la otra?. Madalen

  4. Al señor de Perú que le preocupa lo que los padres puedan enseñar a sus hijos y que pueda perjudicar a largo plazo el desarrolo de sus hijos, decirle que la mayoría de las personas que no se han integrado en la sociedad, que han formado parte de grupos minoritarios malos para la sociedad. etc, todos ellos probablemente hayan ido al colegio. No es el problema lo que los padres enseñen, sino qué es lo que les enseñen sea en casa o en un colegio. El individuo va a crear sus propias ideas tarde o temprano, vaya a un colegio o sea educado en casa. Seguramente haya de todo, pero en ambos campos, no sólo en los hogares.
    Y en cuanto a los conocimientos de los padres a la hora de ayudar a sus hijos, por supuesto que no sabemos de todo. Pero a ver, si un hijo mío tiene que aprender algo a una edad más joven que yo, que evita que yo lo aprenda también y luego se la pueda enseñar a ellos? Y si no soy capaz, tengo muchas fuentes de informaci´´on y ayuda a mi alrededor.
    Así es la vida de una madre que educa en casa, reciclándose constantemente para estar al día.

    un saludo

  5. Para “Universidad de Perú”. Soy profesora y no veo impedimento en que los padres asuman l dirección de la enseñanza (además de la educación) de sus hijos.

    Las clases las pueden impartir personalmente o hacer intercambio con otras personas más especializadas.

    No sé en su país pero el ambiente escolar español en muchas ocasiones deja que desear y en cuanto a exigencia académica cada vez es menor.

    El Estado en España ha asumido por ley la educación de los niños, algo que es una aberración. Impone actitudes, no siempre las mejores, y las asignaturas gozan de contenidos transversales.

  6. Estimada Delphine Gazzabin
    A trave´s de internet conocí, esa maravillosa página de “diente de León”, de la cual saqué muchas ideas poniéndolas en prática.
    Mi nombre es Evangelina y soy miembro fundador de la Asociación Montessori Argentina, asesora pedagógica de la misma.
    Mi interés en conectarme con ustedes es poder tener una correspondencia fluida, intercambiando ideas y trabajo.
    Creo fervientemente en la educación en el hogar, así eduque a mis hijos y lo sigo haciendo con mis nietos.
    Muchas gracias, por tan buenos artículos.

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