El derecho de los padres a….

Este tipo de mensaje aparece en foros con cierta peridiocidad. Este corresponde a noviembre de 2007. Tiene su interés. El foro se denomina Homeschool World Forum:

“Mi esposa y yo estamos valorando la posibilidad de educar en casa  a nuestro hijo, aunque es todavía pequeño.

Somos españoles y vivimos en España. De momento no existe una ley que regule el homeschool aquí y la mayoría de las familias intenta pasar desapercibidas.

Es cierto que nuestra Constitución reconoce a los padres el derecho a educar a sus hijos según sus valores morales, pero también es cierto que hace años se aprobó una ley que prescribe que “la escolarización es obligatoria”, pero no está tan claro. Algunas familias tienen problemas, mientras que otras no han tenido dificultades durante años, algunas han sido denunciadas ante los tribunales, las mayoría han ganado, algunas han tenido que llevar a los niños a la escuela, supongo que depende del caso.

La cuestión es que nuestra Comunidad Autónoma (como un Estado en USA) va a aprobar una importante ley de Educación en 2008. Nosotros estamos en una asociación de homeschoolers que lleva tiempo negociando con políticos, funcionarios, legisladores, presidentes, alcaldes, etc…Parece que están dispuestos a incluir el homeschool como una opción legal, pero nos han dicho que tenemos que ir a todos los grupos políticos y convercerlos uno por uno. Así que en esas estamos.

Mi esposa quiere “hacer algo” pero no tenemos ningún tipo de contacto, así que hicimos un video para esta asociación en el que explicamos qué es educar en casa, por qué debe ser regulado etc… El video ya está hecho, pero queremos hacer más cosas, creemos que tenemos a la prensa de nuestra parte, así que vamos a enviar una copia de este video a periodistas para cuando comience a elaborarse la ley. ¿Qué más podemos hacer?

Necesitamos ideas. Por favor, decirnos cualquier idea que se os ocurra, es un momento muy importante para nosotros, si no lo hacemos ahora, tendremos que escondernos para siempre, y no queremos eso”.

He querido hacer referencia a este mensaje simplemente como ejemplo de algo habitual. Es frecuente leer en distintos medios este tipo de interpretación  del artículo 27.3 de la Constitución, en el sentido de que “Los padres tienen derecho a elegir la educación para sus hijos que mejor se adapte a sus convicciones morales y religiosas”.

Pero no es eso lo que dice la Constitución. Simplemente transcribo literalmente lo que dice la ley para que se pueda comprobar que es algo parecido a primera vista  pero que tiene distinto alcance.

Artículo 27.

1. Todos tienen el derecho a la educación. Se reconoce la libertad de enseñanza.

2. La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales.

3. Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.

A lo que tienen derecho los padres, según este artículo, es a que el Estado garantice la formación religiosa y moral que corresponde a las convicciones de los padres.

En mi opinión no es lo mismo que decir lo anterior. La Constitución tiene un alcance  más limitado a ese derecho de los padres, que lo que habitualmente se interpreta.

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14 pensamientos en “El derecho de los padres a….

  1. Depende cómo garantizan los poderes públicos el derecho de los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones. Porque la única forma de garantizar eso es dejar a los padres elegir la educación de sus hijos, no hay vuelta de hoja, de otra forma no garantizan nada.
    Por ejemplo, a mí nadie me garantiza que mis hijos pueden recibir la educación religiosa que yo deseo porque yo soy ortodoxa y no hay ninguna escuela de España que puede enseñar esto como una clase más para garantizar este derecho que tengo yo como padre.
    En este caso, si no me dejan a mí buscar las soluciones para que la educación moral y religiosa de mi hijo esté de acuerdo con mis convicciones… ¿qué garantía es esta?
    Es imposible garantizar algo así si no se toma en serio el primer artículo sobre la libertad de enseñanza.
    De forma automática la interpretación que se hace de los tres artículos en su conjunto, sólo puede ser esta. Cualquier otra no encaja.
    Lo que escribe el padre en cuestión para mí es lo mismo al final, aunque con otras palabras.

  2. Gracias por tu comentario Sorina, siempre me haces pensar, y como siempre, (ya sé que no te molesta) voy a hacer de abogado del diablo y ponerme en el papel de la sentencia que te colarían en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, puesto el caso de que acudieras allí con ese razonamiento:

    Es curioso, pero es precisamente eso lo que dice el art.2 del PROTOCOLO ADICIONAL AL CONVENIO PARA LA PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS Y DE LAS LIBERTADES FUNDAMENTALES (Paris 1952):

    “Artículo 2. Derecho a la instrucción.

    A nadie se le puede negar el derecho a la instrucción.

    El Estado, en el ejercicio de las funciones que asuma en el campo de la educación y de la enseñanza, respetará el derecho de los padres a asegurar esta educación y esta enseñanza conforme a sus convicciones religiosas y filosóficas”.
    Este es artículo que reproduce el art. 27.3 de la CE, pero que por alguna razón restringe en cuanto a su alcance.
    Y sin embargo el tribunal Europeo de Derechos Humanos, aunque se apoya en el art. 2 del Protocolo, niega consistentemente que la prohibición por parte del Estado del derecho a optar por educar en casa vulnere el citado artículo. Estamos ante la objeción a la escolarización por motivos religiosos.
    Véase Leuffen v. Germany 1992 http://docs.google.com/Doc?id=ddtr4fhp_146hp334fgj
    The applicant is of the opinion that compulsory schooling of her son would violate her right to ensure his education in conformity with her religious and philosophical convictions as guaranteed by Article2 of Protocol No. 1 (P1-2).
    However, the European Court of Human Rights has held that the convictions of parents must not conflict with the fundamental right of the child to education, the whole of Article 2 (Art. 2) being dominated by its first sentence (Campbell and Cosans judgment of 25 February 1982, Series A no 48, p. 16, par. 36). This means that parents may not refuse the right to education of a child on the basis of their convictions.

    Y Konrad v Germany (2006): http://www.alliancealert.org/2006/20060926.pdf
    en su p. 8 “Moreover the German Courts have pointed to the fact that the applicant parents were free to educate their children after school and at weekends.
    Therefore, the parents´s rights to education in conformity with their religious convictions is not restricted in a disproportionate manner. The compulsory primary school attendance does not deprive the applicant parents of their right to “exercise with regard to their children natural parental function as educators, or to guide their children on a apath in line with the parents’ own religious or philosophical convictions”.
    O sea que te trabajas a fondo el tema de la objeción a la escolarización por motivos religiosos, hasta llegar al TEDDHH, y allí te dicen que como ya les puedes educar en tu religión al salir de clase y durante los fines de semana, no se vulnera ningún derecho. (En este mismo blog están ambas sentencias del TEDDHH).

  3. Perdona mi ignorancia Madalen pero ¿con la frase “se reconoce la libertad de enseñanza” no está todo dicho? o ¿qué es entonces la libertad de enseñanza? ¿la de elegir escuela? Quizás “papá estado” es el único libre para elegir el tipo de enseñanza (va a ser por eso que con cada gobierno cambian la ley educativa hehehe).
    En fin, todos sabemos que nuestras libertades fuera del papel están siempre en función de las del Estado y que éste tiene no sólo el derecho si no el deber de devolver al redil a las ovejas descarriadas (entiéndase por tal, aquellas que difieren del pensamiento “oficial”) y si no que alguien me explique por qué siempre se actúa con tanta “contundencia” contra los casos de EenF frente a la desidia de los verdaderos casos de abandono/absentismo.

    (Y a mi tampoco me molesta que hagas de diablesa, es más, te lo ruego).

    Besitoss

  4. Perdóname a mí Meninheira y explícame algo que no entiendo, Cuando dices “se reconoce la libertad de enseñanza”, ¿Te refieres a un texto legal concreto o a la expresión que te parecería la más idónea para que se sancionara en un texto legal?

  5. Hola, yo iba a preguntar lo mismo que Meninheira, no es suficiente con el artículo 27.1. “Se reconoce la libertad de enseñanza”

    Entonces mientras yo enseñe a mis hijos, y siendo consciente de que el Estado quiere garantías de que lo hago (para no incurrir en irresponsabilidad), ya estaría todo dicho ¿no?

  6. Aunque me meta en camisas de once varas… y endiablándome yo también… La cuestión de la educación es la más compleja en cuanto a la aplicación de derechos y deberes, pues tiene la particularidad de ser un derecho y un deber simultáneamente, donde además se cruzan las responsabilidades de tres sujetos; padres/madres, hijos/as y estado (como institución). A padres y madres se nos garantiza (en principio, en la letra solamente) el derecho a educar a nuestros hijos e hijas, así como se pretende garantizar la educación de estos, por parte del estado, que es una obligación por su parte. Pero como por la responsabilidad de educarlos que tenemos para con nuestros hijos e hijas, el estado es el que lo garantiza, y por norma general, desde el principio de las constituciones liberales a fines del XVIII, se hace mediante la escolarización.

    La cuestión está en el ejercicio de las libertades. Ser libre presupone un equilibrio de derechos y deberes, pero siempre exige de la persona, sujeto de derechos y deberes, una cierta capacidad para ir más allá que las leyes que están planteadas. Así se cambian las leyes, cuando hay una suficiente masa crítica para demostrar que las cosas se pueden hacer de otra manera. En el otro lado de la balanza está la capacidad para aceptar determinadas “libertades” al estado; o sea, aceptar que si le reconocemos ser garante de derechos, debe tener algunas herramientas para garantizar que los que educamos en casa lo hagamos y lo hagamos bien.

    En este toma y daca es donde estamos ahora. Por eso tenemos que tener bien claro que lo que dice la Constitución es un marco, lo que dice la ley es un asidero, y lo que necesitamos es una reglamentación que “se cuelgue” bien de ese asidero, mientras no tengamos la suficiente masa crítica para cambiar las normas y dotarnos del derecho a elegir la opción educativa que deseemos para nuestros hijos e hijas.

    Por eso es fantástica esta entrada, Madalen. Nos obliga a cuestionar principios que solemos confundir con derechos de aplicación automática, cosa que no existe. El camino es largo, pero ya lo hemos empezado, ahora queda mucho trabajo.

  7. Por cierto, y como añadido a lo anterior, por si aclara algo mi postura, decir que soy un anarquista convencido. El estado ha de desaparecer, siempre y cuando las personas realicemos un profundo cambio que nos haga garantes los unos de los otros (apoyo mutuo en el lenguaje de Kropotkin). Mientras aceptemos lo que hay como un mal menor, y la democracia liberal lo es, debemos intentar jugar dentro de esas reglas. Hay pasos que dar, y se pueden dar, avanzando hacia modelos de democracia participativa, pero eso requiere (y me repito, porque es imprescindible asumirlo) que las personas asumamos que hay parcelas donde reconocemos la necesidad un estado regulador. La cuestión está en ser parte activa de esa regulación o no.

    Perdona la extensión y el abuso, pero creo que este debate está aun por hacer en el movimiento de educación en familia en el estado español. Nos cogemos del faldón de Holt, Illich o Goodman sin darnos cuenta de lo que significa en cada caso el bagaje ideológico que está detrás de cada uno de ellos. De ahí las tres posturas básicas del movimiento hoy por hoy: desescolarizo y punto, que me dejen en paz con mi decisión; desescolarizo porque yo considero que con la normativa vigente básica ya me ampara el derecho, y no quiero hacer ni que se haga más; desescolarizo y me convierto en parte de la masa crítica que quiere cambiar las leyes y después las normas. Lo que hay en común es que se educa en casa, el resto es ideología.

  8. Hola, Referente al comentario 2 (con el texto en inglés puesto por Madalen)una pregunta:
    ¿Se puede objetar por motivos religiosos siendo ateo?
    Me parece una chorrada y perdonen la palabra, que se me diga que le van a meter la idea de Dios a mi hijo en sus (muchas)horas de escuela (en casi todas las asignaturas incluso en los colegios públicos) y luego se me diga que le de “formación atea” los fines de semana y por las tardes. ¿eso va en serio? aquí están descuidando algo importante ¿no?
    No hablo de elegir entre “religión o ética”. Eso no garantiza nada. La “formación religiosa y moral” es otra cosa.

  9. Hola Airenita, claro que es objetar por razones religiosas ser ateo y no querer que a tu hija o hijo le hablen de una forma de ser religioso en concreto durante todo el tiempo.

    Mira, nosotros somos creyentes, católicos pero muy en desacuerdo con la línea oficial de la Iglesia. El Estado supuestamente garantiza una educación laica, lo cual es falso, ya que dentro de todos los programas educativos desde los 3 años se están utilizando las festividades religiosas como medio para formar, y eso sin hablar de los crucifijos en los centros, que aún hay. Cuando estaban escolarizados nuestros hijos nunca quisimos que les formaran religiosamente, y demandábamos una educación laica. Si hubieramos podido objetar lo hubiéramos hecho. Pero no se objeta para dar la formación religiosa que se quiera, se hace para darla como uno quiera o no darla. En Holanda, es uno de los motivos para poder educar en casa.

  10. Juan Carlos, qué bien quedan expresadas las tres posturas!.
    Otra cuestión que me interesa mucho es la de los tres sujetos que mencionas,(el Estado, los padres y los menores a su cargo).
    Hay una cierta preocupación que se observa en Europa, en contraposición con USA, y es la responsabilidad del Estado de garantizar que se educa a personas que se convertirán en ciudadanos y se integrarán en sociedad. Me refiero a la responsabilidad del Estado frente al conjunto de la sociedad de que efectivamente no se está educando a personas que pudieran representar un peligro para la sociedad y sus conciudadanos. De ahí el debate de la socialización y el énfasis que se le da en las sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Creo que esa obsesión viene de la pasada historia de involución antidemocrática dentro de Europa.Así que, efectivamente, más ideología al debate…

  11. Bueno, creo que esa contraposición se ve muy clara leyendo a Goodman. Él representa como nadie a los libertarios norteamericanos, que son en su mayoría ultraliberales (en lo político, no en lo económico, ojo). No se les puede comparar con los libertarios europeos; quizás el único comparable sea Noam Chomsky. Son fundamentalmente defensores de los derechos del individuo, son los más preservadores del espíritu ilustrado del XVIII y de las revoluciones americana y francesa.
    Pero ese mismo espíritu, pero basado más en el contrato social, o sea en Rousseau y Maquiavelo, se convierte en estatista, en garantista: los derechos de los individuos están garantizados por normas y por el estado, que se forma gracias a un contrato tácito entre esos individuos. Obviamente, el concepto de ciudadano como individuo que firma un contrato es fundamental, y educar ciudadanos es algo que se reserva el estado. Por esa misma razón, Europa no será un estado mientras no unifique las leyes educativas de sus miembros, y eso está previsto como el último paso de la Unión Europea… dentro de unos 20-50 años!.
    Son los libertarios (anarquistas del apoyo mutuo) europeos los que más hablan de formas alternativas, comunitarias, de educación. Proudhon, Kropotkin, Abad de Santillán están en esa línea, aunque también socialistas utópicos como Péguy, o cristianos como Milani o Manjón. Para todos estos se incorpora un término recuperado de la tradición cristiana original para sustituir al de individuo; persona.
    Yo conozco bien el caso de Péguy, y curiosamente, en medio de la Francia estatalista, moderna y proletaria, decidió educar en casa a sus hijos; eran los primeros años del XX.
    Sí, es ideología, pero es el fundamento de la postura que todas tomamos en un momento u otro ante la cuestión de la educación, aunque digamos que somos apolíticos o que no tenemos ideología.

  12. Pingback: Charles Peguy (1873-1914) « La opción de educar en casa.

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