La historia de ALE. La cuestión de la titularidad sobre los activos del movimiento. Capítulo 4

Educacionlibre3 recoge en la actualidad lo que fue el lugar de encuentro de las personas que decidieron que había llegado el momento de cambiar la estructura de CSE tal y como había funcionado hasta ese momento, esto es, de un modo inorgánico. Los desacuerdos dentro de las diferentes sensibilidades de lo que aún era Crecer sin escuela surgen por motivos que parecen tangenciales y que no responden al eje de la filosofía que constituye el propio movimiento:

1. Uno de ellos fue la nota que aparece en el boletín impreso de Crecer sin Escuela y que se interpreta como un gesto de censura ante el impulso de la lista de correo.

“La redacción es libre de publicar o no las diferentes aportaciones y cada autor es responsable de sus propuestas/artículos.”

2. Otro  motivo de desencuentro fue la cuestión de la representación de CSE y la titularidad de sus activos patrimoniales, la revista y la página web. Tanto Azuzena Caballero como Xavier Alà pondrán sobre la mesa las cuestiones relativas a la titularidad de los elementos que constituyen Crecer sin escuela.

En este mensaje  Xavier Alà denuncia la patrimonialización que algunas personas han ostentado sobre el boletín Crecer sin escuela, definiendo su postura claramente con respecto a esa publicación. Xavier Alà es una de los grandes impulsores de ALE y no oculta que precisamente esa sea la finalidad fundamental de su trabajo: que ALE exista legalmente, lo demás vendrá por añadidura:

Quiero empezar diciendo que nosotros nunca hemos estado suscritos al boletín “Crecer sin Escuela”; sí lo estuvimos al difunto “El Buzón”, hasta el año 1996, en que el número 6, el último, se publicó. En aquellos tiempos, era una publicación de carácter interno, para las familias de Crecer sin Escuela y algunas personas interesadas, y que se hacía de manera rotatoria y voluntaria. Se dejó de editar porque, según la persona que en aquel momento gestionaba la parte administrativa, se acabó el dinero para continuar publicándola. También fue mala suerte, porque nosotros nos ofrecimos voluntarios para editar el número 7 (el que nunca vio la luz), e incluso ya habíamos recibido alguna colaboración y ya lo teníamos medio diseñado. Pocos meses después, en abril de 1997, por arte de birlibirloque, la misma persona que gestionaba el área administrativa y uno de sus hijos, junto con la misma persona de la familia que había editado el último número de “El Buzón”, se convirtieron en la redacción de un nuevo boletín llamado “Crecer sin Escuela”, De eso nos enteramos a través de un par de notas que recibimos por correo -y que todavía conservamos, así como los antiguos ejemplares de “El Buzón”-, en las que se anunciaba eso y en las que se pedía tanto
dinero por la suscripción como colaboraciones para publicar en ese boletín. A partir de ese momento, entendimos que la iniciativa había perdido por completo su carácter colectivo y participativo y se convertía en algo particular (lo que en sí no es ni bueno ni malo, evidentemente), con la especificidad de que por un lado se pedían colaboraciones con carácter gratuito y voluntario, y por el otro se pedía un dinero por la suscripción (cosa que ya se hacía en “El Buzón”, para poder tirar adelante la iniciativa) y se instituía una redacción que nadie había elegido (cosa lógica si pensamos que se trataba de una iniciativa particular).

Para mí, el boletín de “Crecer sin Escuela” siempre ha tenido ese carácter particular y ha adolecido de una confusión entre lo que es particular y lo que es colectivo; eso es lo que provoca todas las tensiones y los enfados aparecidos en las dos listas. Claro, por un lado existe algo (no sé cuál es la palabra adecuada, si asociación -para mí este término define algo muy concreto que no es CSE-, si grupo, si movimiento, si constelación (nebulosa…?) llamado Crecer sin Escuela, que viene ya de finales de los 80 y principios de los 90 (y en aquellos momentos había mucha más gente de la que se aglutina ahora en torno tanto del boletín como de las listas), y por el otro un boletín (con fecha de inicio del 97) que pretende ser portavoz de ese grupo, pero con un carácter particular, no participativo ni rotatorio (al menos, en ningún momento se han marcado por parte del colectivo pautas editoriales ni otras, aunque por lo que parece, existen). Incluso ni se han hecho públicas las cuentas ni se sabe de la lista de suscriptores (ni quién forma la “redacción”).

Como han dicho otr@s compañer@s de esta lista, yo también pienso que aquí deberíamos trabajar en la línea que la originó: la constitución de una asociación que defienda, difunda y consiga el reconocimiento y la legalidad del derecho a la propia educación de l@s hij@s, dentro de una multiplicidad flexible de vías educativas. Ese es el objetivo. Pero también entiendo perfectamente que haya personas que voluntariamente se han comprometido a llevar adelante aspectos concretos de esta lista, y lo han hecho, y lo están haciendo, que se sientan mal cuando han visto que todo este esfuerzo y horas dedicadas no se reflejan en el dichoso boletín, como si no existiera ni grupo de trabajo ni debate y labor intensos, como si se escamoteara información a todas aquellas personas que no están en Internet. ¿Eso se hace de manera intencionada o no? Yo no lo sé. Lo que sí sé es que no es la primera vez, no sólo en esta lista sino también en la de CSE, y por parte de más de una persona, que se ha pedido a las personas que gestionan tanto la parte editorial como la administrativa del boletín información concreta de sus actuaciones y se ha obtenido la callada por respuesta. Eso me confirma que el boletín llamado “Crecer sin Escuela” -con todo lo importante que haya sido y sea para muchas personas y familias- es una iniciativa particular que no tiene obligaciones más que para sus propios creadores.

El mensaje que continúa hacia la despedida con un tono más personal nos traslada datos referentes a una publicación “El buzón” sobre la que hay poca información registrada.

Este impulso rompedor con las estructuras anteriores le lleva a constituirse en un ente nuevo, con enunciados y principios totalmente diferentes a los de Crecer sin Escuela. ¿Podríamos afirmar que ALE no es la continuación natural de CSE sino que es una estructura nueva y distinta que se constituye a sí misma ex novo? O, por el contrario, ¿podemos afirmar que sin CSE no es posible la configuración actual de ALE, y que es su sucesora natural en el tiempo, con la simple diferencia de un cambio generacional en las personas que la gestionan?. Una tercera postura puede entrar en liza con las dos anteriores, aquella que defiende que ninguna de las dos posturas sea por sí misma la que dententa la verdad en su totalidad y que por ello, sea el eclecticismo la posturaq ue puede guiarnos en una mejor comprensión del proceso. Las dos primeras premisas resultarían en esta tercera ser ciertas pero no excluyentes.

Debo admitir que no estoy convencida de inclinarme por una postura en detrimento de las demás. Distintos signos me llevan a acercarme a una u otra  ante las diferentes posibles lecturas de la realidad.

Estos debates tienen fiel reflejo en la lista de correo general, denominada aún crecersinescuela y son los que van creando el caldo de cultivo para que el grupo de personas, que precisamente es quien está tomando parte en ellos, sea quien constituya el grupo de trabajo que tomaría desde su inicio el nombre de Educación Libre (EL).

El grupo según la descripción actual de la lista “dormida” funcionó durante poco tiempo, algo más de cinco meses, tiempo en el que pudo dar forma a la nueva asociación y redactar sus estatutos.

Este grupo ahora está inactivo. Fue un sub-grupo de la lista educacionlibre entre el 9 de julio de 2002 y el 18 de diciembre de 2002. El archivo de mensajes antiguos está disponible.

Esta lista cuenta con mensajes muy significativos para entender el proceso de formación de ALE. Como este mensaje de Xavier Alà de 23 de noviembre de 2002 en el que se queja amargamente de lo que es ya una fractura de hecho en el movimiento:

Insisto en tirar adelante con ALE, y lo demás vendrá solo.
Recuerdo una intervención de Azu, que no ha sido respondida en la lista de CSE, hablando de la contradicción que supone, por un lado, ese sentir en apariencia general (porque resulta que de las más de 80 personas suscriptoras de la lista, sólo hablamos unas pocas…) de “camuflaje” y, por el otro, la presencia casi monopolística de algunas familias y personas en los medios de comunicación, listas, foros de todo tipo e incluso páginas no españolas (dénse una vuelta por la de Learning Unlimited, por favor…). En fin…

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Acerca de madalen

Profesora de Derecho Civil de la EHU-UPV

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