La educación en casa como supuesto de desobediencia civil

En este artículo Thomas Spiegler, analiza entre otros muchos elementos legales, aquellos aspectos que definen al homeschool como un acto de desobediencia civil. El artículo se denomina “Por qué las sanciones no tienen efecto disuasorio con respecto a aquellas personas que han decidido educar en casa: un análisis de la educación en casa en Alemania y sus implicaciones con respecto a las políticas de regulación de la educación en casa” y ha sido publicado por la revista de investigación  Theory and Research in Education, 2009;7;297.

La educación en casa como un supuesto de desobediencia civil

El concepto de desobediencia civil de John Rawls (Teoría de la Justicia)  se define como “un acto público, no violento, consciente y político contrario a la ley, normalmente dirigido a provocar un cambio en la ley o las políticas gubernamentales”. Rawls circunscribe su análisis  a aquellos supuestos de desobediencia civil que se producen en sociedades democráticas, en las que, aún a´si, se producen algunos supuestos de injusticia.

(Se podría definir la desobediencia civil como un acto público, no violento, consciente y político, contrario a la ley, cometido con el propósito de ocasionar un cambio en la ley o en los programas de gobierno. Actuando de este modo apelamos al sentido de justicia de la mayoría de la comunidad, y declaramos que, según nuestra opinión, los principios de la cooperación social entre personas libres e iguales, no están siendo respetados.)[Nota 2]

La mayoría de los supuestos de educación en casa en Alemania cumplen con los criterios de esta definición. Al educar a sus hijos e hijas en casa estos padres rechazan las leyes que rigen la escolarización obligatoria. Son conscientes de las posibles  consecuencia de este acto, pero hasta cierto punto aceptan la situación. Su desobediencia se limita a la escolarización: no ponen en cuestión el sistema jurídico en su conjunto ni otras obligaciones cívicas, que sí cumplen.

Recurren a razones de conciencia, reivindican un derecho de los padres a educar a sus hijos e hijas basado en la propia Constitución alemana, o apelan a los derechos de los menores citando Tratados Internacionales. Actúan sin violencia contra los representantes del sistema escolar, o las autoridades de la Administración, o del sistema judicial. Y aunque esta desobediencia no tenga su reflejo en las calles, es pública en muchas ocasiones. Muchas familias que educan en casa no tratan de ocultar sus circunstancias frente a las autoridades, y en muchas ocasiones los medios de comunicación les prestan una especial atención, cuando los casos llegan ante instancias judiciales.

Técnicas de neutralización

Las personas que incurren en un comportamiento que la sociedad considera ilícito utilizan diferentes argumentos para justificar ante sí mismos ese comportamiento. Dentro de la sociología penal estos argumentos se denominan técnicas de neutralización. La necesidad de neutralización sólo se produce si la persona en cuestión tiene una tendencia hacia la aceptación social. Podría afirmarse que esto es así en la mayoría de los casos de los padres que educan en casa. Ademas esta actividad tiene lugar durante un largo espacio de tiempo, haciendo que la contradicción entre la desviación de la norma y el deseo de aceptación se hace evidente. Una madre describía así esta contradicción: “Digo a mis hijos que no crucen la calle con el semáforo en rojo, y, sin embargo no les llevo a la escuela, con lo que me pongo fuera de la ley. Es muy complicado”.

Skytes y Matza (1957) fueron los primeros en analizar las técnicas de neutralización como parte de la teoría de la penal, que se resumen en cinco: (1) negación de la responsabilidad, (2) negación del daño causado, (3) negación de la víctima, (4) condena de los que les condenan y (5) apelación a valores más elevados.

Los padres que educan en casa en Alemania utilizan estrategias semejantes para minimizar su propio conflicto.  Las estrategias responden a las expresadas por Skytes y Maza:

1. Afirman que la normativa sobre escolarización obligatoria es contradictoria con la propia Constitución Alemana y que educar en casa es un derecho de los padres.

2. Apelan a valores más elevados como Dios, el bienestar del menor o los derechos humanos.

3. Transfieren la responsabilidad a la escuela, afirmando que ha fracasado en cumplir con su cometido.

4. Niegan que su comportamiento cause daño alguno o que nadie pueda quejarse de él, ya que lo interpretan como un medio para el desarrollo social.

5. Muchos de los padres que educan en casa se consideran a sí mismos luchadores por la libertad o pioneros en un progreso social. Se ven como innovadores que no tienen más remedio que resistir, mientras luchan por el establecimiento de un bien común.

Estos métodos de neutralización son reforzados por el hecho de que la educación en casa es legal en muchos de los países desarrollados. Como resultado,  quienes educan en casa no consideran su comportamiento como algo ilícito, sino que se considera que es la ley alemana la que carece de legitimidad.

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Acerca de madalen

Profesora de Derecho Civil de la EHU-UPV

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