Entrevista # 1: Andrea

Hoy abro la sección Entrevistas en el blog. Será una sección semanal, que nos ofrecerá cada semana una entrevista a una persona que educa en casa en el ámbito del homeschool hispano o en lengua castellana. No hay ningún tipo de restricciones de lugar o tiempo, incluso personas que ya no educan en casa pero que lo han hecho en el pasado pueden contarnos su experiencia. Si alguien quisiera cumplimentar la entrevista en alguna de las lenguas oficiales, de la península ibérica, además de castellano, lo puede hacer. Creo que podríamos entendernos con los instrumentos de traducción existentes. De modo que gracias a quienes ya habéis realizado la entrevista, ya os comunicaré la fecha de publicación en el blog, y a quien quiera participar,  gracias de antemano.

La primera persona que se ofreció a contestar a la entrevista fue Andrea. Ella es profesora universitaria  y además de educar a sus hijos en casa, escribe sobre esta opción. En una ocasión comenté uno de sus artículos en este blog, que nos aclaró todo tipo de dudas sobre la educación en casa en Chile. Ahora nos cuenta cómo ella y su familia se enfrentan a esta aventura de educar en casa. Muchas gracias Andrea.

Para empezar, unas preguntas que nos ubiquen en tu familia

•              ¿Cuánta gente forma tu familia? (número de hijos y sus edades, si es una familia monoparental o biparental, si viven los abuelos u otras personas con vosotros…)

Somos una familia chilena biparental con dos niños. Mi marido tiene 48 años, yo 39. Mi hija mayor tiene 13 años y mi hijo menor 11 años. Generalmente en nuestra casa hay una “nana” o señora a cargo del aseo y cocina, aunque en este minuto no.

•              ¿Y todos han sido educados exclusivamente en casa o han estado alguna vez escolarizados?

Hasta el año pasado mis hijos asistieron al colegio. La Mayor cursó 7°Año básico, el menor 5°.

•              ¿Y cómo llegasteis al homescholing? Fue una opción que siempre os habíais planteado o todo cambió al llegar los niños (en este punto puedes explicar cómo conociste la existencia de gente que no escolarizaba a sus hijos, cuándo decidisteis que no ibais a escolarizar y por qué)

La historia es larga. Mi marido y yo somos profesores, y postgraduados en educación. Actualmente ambos trabajamos en diversas universidades formando profesores.

Dejame ordenarla por puntos, al final todo converge:

Nuestra historia personal:

La mía

Creo que he sabido de la educación en casa desde siempre. Probablemente no siempre estuve de acuerdo con ella aunque no lo recuerdo bien. Era una cosa de “gringos locos”. Crecí en dictadura, en una escuela privada autoritaria  y siendo compañera de los hijos y nietos de los poderes fácticos. Mi compañero de banco era nieto del general Pinochet. Cuando jugábamos en el recreo en este colegio inglés una profesora nos gritaba: “No physical contact here”. Siempre pensé que ese colegio era mi propia y personal dictadura.

Mi familia fue siempre de oposición a la dictadura, varios jugaron un rol decisivo en la defensa de los derechos humanos. Creo que eso fue lo que hizo que la educación, para mí, fuera siempre algo vital desde la perspectiva de la formación humana y constitución de la comunidad. Por años creí en la capacidad transformadora de la escuela, aún lo creo posible. Lo condicionaba al tipo de proyecto educativo posible de implementar.

La de mi esposo

Mi marido en cambio, es hijo de obreros quienes no pudieron terminar sus estudios. Su madre tenía una sola cosa en mente: la movilidad social se obtenía a través de la educación. Todos sus esfuerzos estuvieron avocados a que sus hijos se educaran, entendiendo por ello, el éxito en los estudios formales. Realizó grandes sacrificios para ello. Aún así, mi marido estudió en numerosos establecimientos de muy mala calidad. Eso hace que para él tener a sus hijos en un “buen colegio” fuese algo de mucha importancia.

La de mis niños

Colocamos a los niños en un colegio Católico “progresista”. Ambos somos católicos de izquierda y creíamos en ese proyecto. Al principio estábamos fascinados. Al año siguiente entré a realizar un doctorado en educación en la PUC.

Hasta allí, todo bien.

Cuando mi hijo menor entró al pre kínder desarrolló una depresión por problemas de vínculos con su educadora. Allí pasaron muchas cosas: Lo primero será decir que es la experiencia más fuerte y violenta que he vivido, (eso que sobreviví un cáncer y un terremoto 8.8 en la escala de Richter). Ver a mi hijo dañado por el sistema, sufriendo a los cuatro años y no haber sido capaz de protegerlo marco un antes y un después en mi percepción de la escuela. Fue el inicio de un cambio de paradigma.

Me chocó la prepotencia del equipo directivo y docente. La infantilización de nosotros como  apoderados, la negación de la madre en tanto pura emoción (Me sentía como las locas de la Plaza de Mayo) las prácticas poco éticas, el desplazamiento de toda responsabilidad en la enfermedad de mi niño hacia la familia, la preocupación por lo “normal”, las palabras normalización y estándar se repetían a cada rato. La escuela estaba más preocupada de defenderse a sí misma que de buscar una solución para el niño. Al principio creí que era un problema de esa profesora en particular. Pasamos de ser los “apoderados mimados” a “sospechosos”. No me entiendas mal, son buenas personas, pero miran la educación desde la normalidad, y ¿adivina quienes son las encargadas de definir dicha normalidad y administrarla?: ellas. La desviación estándar implicaba una amenaza para el sistema y por tanto debían hacerse cargo rápidamente de dicho “ruido”. Claramente, son miembros de una congregación religiosa católica por tanto hay una tendencia a instalarse como poseedores de la verdad y a sacralizar sus puntos de vistaas. Eran las sacerdotisas de este colegio-iglesia.

Cambiamos al niño de colegio, y mentimos como condenados en la entrevista, no informamos de su depresión ni  nada. Queríamos que el niño partiese de cero. Lo pusimos en un colegio del “redset”, alternativo y guiado por los principios del ontología del lenguaje. El niño floreció. Fue muy feliz allí. Incluso pensamos cambiar a mi hija mayor, pues el ambiente en el colegio católico progre se volvió hostil. En eso estábamos cuando nos cambiamos de ciudad. Colocamos a los niños en un pequeño y acogedor colegio “alternativo”. A diferencia de los otros, este era puro amor y buena intención pero no tenían un proyecto educativo claro. El desorden, las prácticas tradicionales de facto pero negadas en el discurso, la falta de rigurosidad y calidad en los aprendizajes fueron la gota que rebalsó el vaso.

Pensamos matricular a los niños en un colegio público de prestigio (Acá en Chile la educación pública es tristemente desastrosa). Recibimos una estudiante de intercambio y la matriculamos allí. La idea era aprovechar de conocer el colegio por dentro. Nos dimos cuenta que la violencia institucional era espantosa: hacia los chicos, los padres y los mismos profesores. Los profesores eran mediocres y las excusas para no tener clases inmensas. El éxito de esa institución se debe a la alta selección al ingreso (1 de cada 5 queda aceptado) y a que, en general, las familias de los niños tienen grandes expectativas sobre ellos y le dan importancia a la educación de sus hijos. Es decir, el factor “colegio” no era tanto.

Mientras tanto jugaba con la idea de educarles en casa desde hace años, la idea tomó cuerpo lentamente. Mi marido no quería el cambio y yo estaba muy cómoda en mi posición de soñar con algo diferente sin realmente tener que hacerlo. Hasta que la situación del colegio de los niños no dio para más. Mi marido aceptó mi sugerencia y nos embarcamos en esto. Debo confesar que en ese minuto me apaniqué ¿En qué me había metido?.

Influencias intelectuales:

Durante estos mismos años conocí a tres autores que han moldeado mi pensamiento, auque sus influencias sean diferentes:

1.       Peter Berger quien me permitió comprender que la realidad es socialmente construida.

2.       Pierre Bourdieu, quien me llevó a adentrarme en la dimensión estructural de la escolarización y los procesos de producción y reproducción de las posiciones sociales a través de la escuela.

3.       Finalmente, y el más importante, Michael Foucault, con quien comprendí las tecnologías del yo y los dispositivos de poder en la constitución del yo y la sociedad. Todo ello me permitió desnaturalizar la escuela, la idea de educación, de niño y de patología.

Ello marcó un antes y un después que me ha permitido mirar con mayor relajo la educación de mis hijos y convertirme en un actor de esta. Si nos va mal, nos devolveremos a la escuela sin mayores culpas.

Relación con familia y entorno

Como aparecía reflejado en la encuesta que realicé a 18 familias hace casi dos años, una de las dificultades que afrontan las familias que educan en casa es la incomprensión del entorno, tanto familiar como de amigos o incluso de la gente de la calle.

•              ¿Qué dificultades has encontrado en esta aventura de educar en casa?

Dificultades no muchas, pues estamos recién en el inicio. Lo primero sería que yo trabajo jornada completa y hemos debido contratar a una guía para los niños. Me costó dar con alguien que tuviese el perfil adecuado.

Lo segundo es que contábamos con utilizar las tardes para que nuestros hijos se movilizaran por toda la ciudad tomando talleres y actividades. Tras el terremoto de hace tres semanas mi ciudad no existe. Todo, y digo TODO, está en el suelo o por derrumbarse. No puedo permitir a los niños que se movilicen autónomamente porque hay peligros reales de derrumbes ante una réplica y por otro lado, no hay a donde ir.

Otra dificultad es que nuestra intención era armar un pequeño grupo con más familias. Muchas madres se encuentran interesadas pero hayan la oposición de sus maridos. Tras el terremoto, y considerando que más del 80% de las escuelas están en el suelo o en muy mal estado varias familias empiezan a mirar nuestro proyecto con simpatía.

•              ¿Cómo ha sido la reacción de vuestro entorno más cercano, tanto familiar como con los amigos? (aquí puedes contar si os comprenden o no, si se han alejado de vosotros por este motivo, si os ayudan mostrándoos su apoyo o incluso físicamente -atender a los niños en determinados momentos, apoyo educativo,…-)

Muchos en nuestro círculo se han escandalizado, sin embargo al ser nosotros profesores universitarios dedicados a la educación, no se atreven a oponerse mayormente. La mayor objeción es la “socialización” entendida esta como la capacidad de relacionarse con los pares y hacerse amigos. Esto es particularmente fuerte en una sociedad tradicional como la nuestra que basa muchos de sus vínculos en las relaciones familiares y escolares. Nos han anunciado el acabo de mundo, la debacle y el fuego eterno para los niños.

Otro aspecto es la preocupación por aislar a los niños y meterlos en una burbuja. Creo que el sistema chileno, altamente estratificado por clase social, ya es una burbuja.

Sin embargo, todos han ofrecido sus expertises para apoyar a mis hijos en sus proyectos.

Mi madre, eso si, me ha pedido que no se lo cuente a su aristocrática familia, pues “no lo entenderían”. Eso no es mayormente grave pues jamás les veo.

•              ¿Cómo afrontáis los comentarios de la gente de la calle? (aquí puedes contar el tipo de respuestas que das, si los ignoráis, si mentís o incluso si evitáis salir a horas “escolares” para no padecer los interrogatorios).

Lo hemos compartido con muchas personas en la esperanza de entusiasmar a otras familias. Doy varios tipos de respuesta. La pimera adquiere tono de “académica” y contraargumento todas sus sospechas (sin mostrar mis propias dudas y temores). Al vernos sólidos la gente calla.

La segunda es más ética: “No podemos sino intentarlo”

La tercera es de flexibilidad: “Si nos va mal, volveremos a la escuela”

Cuestiones laborales

1. Otra de las dificultades, según la mayor parte de las encuestas sobre las que trabajé en su momento es la situación económica derivada del hecho de que a menudo hay que renunciar a un salario para poder así liberar a uno de los padres para que pueda dedicarse en exclusiva a esta función, o por el contrario ¿conseguís compatibilizar este tipo de educación con algún tipo de trabajo remunerado fuera del hogar?

¿Cómo es la situación laboral en tu familia? (trabajáis los dos, trabaja sólo uno, uno de los dos realiza sólo trabajos esporádicamente,…)

Trabajamos ambos. Mi marido a honorarios y y con contrato a plazo fijo. No puedo renunciar. Gastamos mucho en educación particular, neuropsiquiatra, pastillas para el Deficit atencional y clases particulares. Con ese dinero pagaremos a una guía para que trabaje con los niños media jornada. Como ambos estamos acostumbrados a formar docentes, trabajaremos con ella para explorar esta aventura. La idea es que en el futuro los niños logren autonomía total y no necesiten tanto de una guía.

2. Es habitual la situación de las mujeres que con una buena preparación académica y perfil profesional renuncian a sus posibilidades laborales por la aventura de educar en casa  ¿Te encuentras tú entre ellas?.

Me siento dividida en dos. No puedo y no quiero dejar de trabajar. Amo mi trabajo, pero a la vez algo en mi tira para quedarme en la casa con los niños. No es lo mismo ser dueña de casa, que embarcarte en un proyecto de esta naturaleza, le da otro cariz a la casa. He decidido que durante los próximos seis años no me esforzaré por avanzar académicamente ni profesionalmente. Dejaré mi trabajo en “piloto automático” para concentrarme en los niños. Luego a los 45 volveré a darle el impulso que deseo mi carrera.

Sin embargo es más difícil percibir testimonios contrarios, y me refiero al de la madre que educa en casa que estaría dispuesta a dejar de hacerlo y escolarizar a sus hijos por conseguir un trabajo remunerado en aquello que le gustaría trabajar.

¿Es este tu caso? ¿Estarías dispuesta a sacrificar la educación en casa por poder trabajar en lo que quieres? No estoy en esa situación aún.

Cuestiones de legalidad

El homeschooling no tiene un reconocimiento legal en el Estado Español, por lo que algunas familias han sido investigadas e incluso han tenido que enfrentarse a un juicio. Pese a todo, en las encuestas que realicé en su momento el tema legal no aparece entre las mayores dificultades a las que han de enfrentarse las familias que educan en casa.

¿Cómo vivís vosotros la posibilidad de tener problemas legales por no escolarizar?

En chile somos muy pocas familias embarcadas en un proyecto como este. Hay tantas urgencias tras el terremoto que dudo que el Estado gaste esfuerzos en nosotros. De pasar algo, lo dudo, la legalidad nos avala aunque pudiera cuestionarse. Finalmente, de llegar a un jucio, nuestras profesiones son un buen respaldo de expertisse.

¿Eres miembro de alguna asociación para tener soporte legal llegado el caso?

No

¿Favorecerías un cambio legislativo que reconociera la educación en casa expresamente con cierto nivel de control por parte de la  Administración?

Sí. Principalmente me preocupa la situación de abandono y maltrato que el homeschool pueda esconder en algunos casos-

¿Está alguno o todos tus hijos matriculado en un centro de estudios a distancia?

No

¿Qué ha pesado más en la decisión de matricularlo, el soporte educativo, el legal, los dos?

El entorno de aprendizaje

He visto que algunas familias dedican un cuarto de su vivienda a la actividad educativa, bien en su totalidad o parcialmente. ¿Cómo es en vuestro caso?

Habilitamos un espacio para los libros de consulta que puedan ser de su interés, un planisferio y un escritorio. Construimos un mueble modular con ruedas que permita tener un “desorden ordenado” con los libros y materiales que estén ocupando. Este mueble pasa por todas las puertas y pasillos de la casa, de modo que es posible ocupar cualquier espacio.

Para finalizar, unas preguntas

a) ¿Tenéis en casa alguno de los siguientes aparatos?: Televisor, ordenador, consolas de juegos o conexión a internet?

Si, todos.

b) ¿Cuánto tiempo dedican los niños diariamente a cada uno de esos aparatos?.

Más del que yo desearía en vacaciones. En periodo “normal” de trabajo unas dos horas considerando el uso para trabajar.

c) Háblanos un poco de vuestra vivienda (es un piso, una casa aislada o un “adosado”, está en un medio rural o en un medio urbano).

Vivimos en el campo, en un sitio de 5.000 mt2 cercano a la ciudad de Talca. Tenemos una gran y variada biblioteca. Cada niño tiene su dormitorio.

d) Cual crees que es el mejor lugar para educar a tus hijos y por qué.

En este minuto la casa. ¿Por qué? Pues considero que la escuela chilena actual es autoritaria, normalizadora y descansa en el capital cultural, social y económico de las familias para obtener sus resultados. Es difícil hallar proyectos educativos sólidos. Cuesta encontrar equipos docentes consolidados y con una praxis pedagógica reflexiva. La tendencia a la reproducción social es muy fuerte.  Voy a decir acá algo muy violento: poseemos mayor capital cultural que la mayoría de los docentes que mis hijos. La escuela para ellos ha sido un lugar de “desaprender” más que de formación. Están acostumbrándose a la mediocridad, a centrarse en el conocimiento factual y no en el análisis, a “sacar la vuelta” (procastinar) y a justificar las estructuras sociales por naturales. Ello va justo en dirección contraria a nuestros esfuerzos.

¿Hay alguna otra cuestión que quisieras añadir, que se me ha pasado por alto o que te interesa comentar? Hazlo aquí con toda libertad.

Quiero agregar que me gustaría armar un pequeño grupo con otros niños y otras familias.

Hay varias cosas que me preocupan respecto de este proyecto.

Primero: no creo que sea la panacea. Tan sólo una alternativa . Segundo: Me preocupa el individualismo que conlleva esta opción.

Tercero: Observo que muchas familias son bastante fundamentalistas en su opción con dificultades para mirar críticamente la propia experiencia homeschool.  Eso no me gusta, más bien me hace sentir incomoda.

Cuarto: Me da la impresión que para muchos se invisibiliza el trabajo del adulto, como si el mejor adulto fuese aquel que está en otro lado lejos del aprendizaje del niño. Olvidando la dimensión de mediación en el aprendizaje. Debo confesar que grandes próceres del homeschool (Mason et al) me parecen teóricamente débiles. Con toda honestidad no me seducen para nada, ni encuentro que sean muy novedosos. Illich me parece interesante pero … tampoco me convence mucho. Estoy “huerfana” de referentes teóricos al interior del HS. Me parece muy interesante los esfuerzos que se están realizando por comprender el fenómeno en el ámbito hispano.

Gracias por la oportunidad de colaborar.

Andrea

Gracias a ti por colaborar, Andrea, y gracias por tu testimonio.

Si queréis participar en esta sección que a partir de ahora se abre en este blog y que os envíe la entrevista, sólo con dirigiros a este correo me pondré en contacto inmediatamente.

madalen.goiria @gmail.com

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9 pensamientos en “Entrevista # 1: Andrea

  1. Andrea, un placer leer la entrevista. Gracias por compartirla, me he sentido identificada en muchos párrafos y me he reído tanto con este: “Nos han anunciado el acabo de mundo, la debacle y el fuego eterno para los niños.” hahahaha tal cual, tal cual lo escribes :D

    Un beso :*

  2. No quería ser yo la primera en comentar, pero Andrea, estoy encantada de que sea esta precisamente la primera entrevista. Gracias.

  3. Andrea, un millón de gracias por tu testimonio. Me he sentido muy identificada con vuestra experiencia escolar en el caso de tu hijo menor, a nosotros acá nos sucedió exactamente lo mismo, y la relación con los profesores fue similar… claro que lo achacamos a que no eramos profesores, ni expertos en educación.
    Me encantaría poder conversar más largo contigo.
    Mis mejores deseos para ustedes.
    Cariños inmensos,

  4. Nuestra sociedad necesita profesores, educadores de vuestra categoría. ¡ Ojala consigáis vuestros objetivos !.
    Yo solamente fui una madre , ahora por edad, ya casi abuela . Me gustó colaborar con ellos. Al principio se sorprendían al verme pues mi hija iba bien, normal y no me habían llamado para “quejarse”. Como dije a sus tutores, yo no vengo a que me regaléis el oído respecto a mi hija, vengo a que me digáis qué temas vaís a trabajar en el trimestre para que mi marido y yo desde casa ayudemos a conseguir el mejor resultado ( que no nota). Quiero colaborar en la educación de una gran persona .
    Fueron los mejores años. Admiro profundamente a los buenos profesores y Andrea y su marido lo son.
    Mucho éxito.

  5. Andrea, tu entrevista y vuestro blog son muy interesantes. Os deseo lo mejor en vuestro propósito de educar a los hijos en casa.

    Os sigo viendo en vuestro blog y gracias por compartir tu experiencia.

  6. Pingback: La negativa experiencia escolar como motivo para educar en casa « La opción de educar en casa.

  7. También me llamo Andrea, vivo en Santiago y hago homeschool a mi hijo de 4 años, utilizando distintos métodos. Empezé practiacmente cuando nació, y en estos casi 5 años he investigado bastante acerca de métodos educativos y desarrollo cerebral. Si quieres contactarte mándame un mail:
    andrea_hazbun_urrutia@yahoo.es

  8. Hola
    Formo parte de un grupo de tesis en Santigo de Chile, y estamos investigando a cerca del Homeschooling en Chile, me gustaría saber si hay alguna posibilidad de contactarnos para poder conversar más de este tema. nuestro mail es:
    tesis2011nueva@gmail.com
    De Antemano muchas gracias
    Gabriela

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