Chesterton: Lo que está mal en el mundo.

Del blog de Hugo Romero

El párrafo más acojonante de la historia de la literatura política  Al final de su libro Lo que está mal en el mundo, G. K. Chesterton alude  a una ley promulgada en aquel periodo en el Reino Unido según la cual,  para evitar las epidemias de piojos en los barrios pobres, los niños de  la clase obrera deberían llevar las cabezas rapadas. Los pobres, escribe  Chesterton, se encuentran tan presionados desde arriba, en submundos de  miseria tan apestosos y sofocantes, que no se les debe permitir tener  pelo, pues en su caso eso significa tener piojos. En consecuencia, los  médicos sugieren suprimir el pelo. No parece habérseles ocurrido  suprimir los piojos. Y es que sería largo y laborioso cortar las  cabezas de los tiranos; es más fácil cortar el pelo de los esclavos. En  el razonamiento que hila la conclusión de este libro formidable  ,Chesterton sostiene que la lección de los piojos de los suburbios es  que lo que está mal son los suburbios, no el pelo. Y dice una cosa  verdaderamente sorprendente: sólo por medio de instituciones eternas  como el pelo podemos someter a prueba instituciones pasajeras como los  imperios.  Chesterton lleva todo el libro pensando un punto de partida sobre el que  construir todo un orden social, un mínimo más allá del cual no tiene  sentido defender nada. Y comienza así el último párrafo del libro, el  más bello que yo haya leído en mi vida sobre el tema de la revolución:  hay que empezar por algún sitio y yo empiezo por el pelo de una niña.  Cualquier otra cosa es mala, pero el orgullo que siente una buena madre  por la belleza de su hija es bueno. Es una de esas ternuras que son  inexorables y que son la piedra de toque de toda época y raza. Si hay  otras cosas en su contra, hay que acabar con esas otras cosas. Si los  terratenientes, las leyes y las ciencias están en su contra, habrá que  acabar con los terratenientes, las leyes y las ciencias. Con el pelo  rojo de una golfilla del arroyo prenderé fuego a toda la civilización  moderna. Porque una niña debe tener el pelo largo, debe tener el pelo  limpio. Porque debe tener el pelo limpio, no debe tener un hogar sucio;  porque no debe tener un hogar sucio, debe tener una madre libre y  disponible; porque debe tener una madre libre, no debe tener un  terrateniente usurero; porque no debe haber un terrateniente usurero,  debe haber una redistribución de la propiedad; porque debe haber una  distribución de la propiedad, debe haber una revolución. La pequeña  golfilla del pelo rojo, a la que acabo de ver pasar junto a mi casa, no  debe ser afeitada, ni lisiada, ni alterada; su pelo no debe ser cortado  como el de un convicto; todos los reinos de la tierra deben ser  mutilados y destrozados para servirle a ella. Ella es la imagen humana y  sagrada; a su alrededor la trama social debe oscilar, romperse y caer;  los pilares de la sociedad vacilarán y los tejados más antiguos caerán,  pero no habrá de dañarse un pelo de su cabeza.   [G. K. Chesterton, Lo que está mal en el mundo. Ed. El Acantilado.  Traducción de Mónica Rubio Fernández.] Al final de su libro Lo que está mal en el mundo, G. K. Chesterton alude a una ley promulgada en aquel periodo en el Reino Unido según la cual, para evitar las epidemias de piojos en los barrios pobres, los niños de la clase obrera deberían llevar las cabezas rapadas. Los pobres, escribe Chesterton, se encuentran tan presionados desde arriba, en submundos de miseria tan apestosos y sofocantes, que no se les debe permitir tener pelo, pues en su caso eso significa tener piojos. En consecuencia, los médicos sugieren suprimir el pelo. No parece habérseles ocurrido suprimir los piojos. Y es que sería largo y laborioso cortar las cabezas de los tiranos; es más fácil cortar el pelo de los esclavos. En el razonamiento que hila la conclusión de este libro formidable, Chesterton sostiene que la lección de los piojos de los suburbios es que lo que está mal son los suburbios, no el pelo. Y dice una cosa verdaderamente sorprendente: sólo por medio de instituciones eternas como el pelo podemos someter a prueba instituciones pasajeras como los imperios.

Chesterton lleva todo el libro pensando un punto de partida sobre el que construir todo un orden social, un mínimo más allá del cual no tiene sentido defender nada. Y comienza así el último párrafo del libro, el más bello que yo haya leído en mi vida sobre el tema de la revolución: hay que empezar por algún sitio y yo empiezo por el pelo de una niña. Cualquier otra cosa es mala, pero el orgullo que siente una buena madre por la belleza de su hija es bueno. Es una de esas ternuras que son inexorables y que son la piedra de toque de toda época y raza. Si hay otras cosas en su contra, hay que acabar con esas otras cosas. Si los terratenientes, las leyes y las ciencias están en su contra, habrá que acabar con los terratenientes, las leyes y las ciencias. Con el pelo rojo de una golfilla del arroyo prenderé fuego a toda la civilización moderna. Porque una niña debe tener el pelo largo, debe tener el pelo limpio. Porque debe tener el pelo limpio, no debe tener un hogar sucio; porque no debe tener un hogar sucio, debe tener una madre libre y disponible; porque debe tener una madre libre, no debe tener un terrateniente usurero; porque no debe haber un terrateniente usurero, debe haber una redistribución de la propiedad; porque debe haber una distribución de la propiedad, debe haber una revolución. La pequeña golfilla del pelo rojo, a la que acabo de ver pasar junto a mi casa, no debe ser afeitada, ni lisiada, ni alterada; su pelo no debe ser cortado como el de un convicto; todos los reinos de la tierra deben ser mutilados y destrozados para servirle a ella. Ella es la imagen humana y sagrada; a su alrededor la trama social debe oscilar, romperse y caer; los pilares de la sociedad vacilarán y los tejados más antiguos caerán, pero no habrá de dañarse un pelo de su cabeza.

[G. K. Chesterton, Lo que está mal en el mundo. Ed. El Acantilado. Traducción de Mónica Rubio Fernández.]

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Acerca de madalen

Profesora de Derecho Civil de la EHU-UPV

15 pensamientos en “Chesterton: Lo que está mal en el mundo.

  1. Maravilloso siempre este hombre. Para mí fue simplemente un novelista durante mucho tiempo, hasta que gracias a sus comentarios sobre Péguy le descubrí como pensador. Es una rara avis entre los británicos; se le considera uno de los pocos representantes del pensamiento personalista en esas tierras.
    Este texto no lo había leído, aunque su referencia al rapado por los piojos, lo había visto comentado en varios lugares.
    Gracias por traerlo aquí, voy a incorporarlo a mi comentario sobre el poder.

  2. Lo cotidiano y lo pequeño como reflejo de lo que realmente importa frente a lo que consideramos lo fundamental; estado, bienestar, desarrollo, civilización… Ternura frente a propiedad. Por que es desde el interior de donde surge el cambio, la revolución, y no desde fuera, a base de decretos. Magnífico… ha sido la luz de esta mañana.

  3. Yo no he leído a Chesterton, es una de esas asignaturas pendientes que voy posponiendo por la urgencia del momento. Me gusta indirectamente, porque siendo un hombre, en la Inglaterra victoriana, se atrevió a leer a una mujer, Jane Austen, y a elogiarla, ahora entiendo la razón.

    Gracias por esta entrada. Para mi la revolución es ternura, de otro modo volvemos a caer en el abismo del poder y la opresión… pero el camino de la ternura universal es el más difícil.

    Cariños inmensos,

  4. Bellísmo Madelen.
    Me encanta pues es fácil imaginar como el “higienismo” tomaba el cuerpo de los niños pobres, los secuestraba y sometía. Y ante la voz del progreso ¿Quién puede oponerse?. Chesterton lo hace magistralmente. Gracias por compartirlo.

  5. Muy interesante. He leido a Chesterton desde la literatura y me encanta, pero desconocía totalmente esta faceta.

    Para Ipe,y los que estén interesados en el tema de la historia de la limpieza les recomiendo lean a Vigarello “Lo limpio y lo sucio”, es uno de mis favoritos y deja mucho para pensar.

    • Con mucho gusto. Mira que hoy tenía que devolver unos libros a la biblioteca y aproveché para sacar el de Chesterton (se ve muy bueno) y el de Vigarello para releerlo. Podemos hacer un foro :)

  6. Qué nivel de literatura, eh? Así da gusto. Gracias por la información bibliográfica, Zinnia y Andrea. A ver si me pongo a buscar en internet como Ipe. Un abrazo

  7. La verdad que no he leido a éste autor, pero me han comentado que es excelente.
    Por casualidad alguno de ustedes tiene ése libro en pdf o doc para pasarlo.
    Espero que alguien lo tenga, porque no lo consigo por ningún lado, saludos

  8. hay una maravillosa edición de artículos de Chesterton recogidos bajo el título de “la mujer o la fuerza del sino”. Editorial Encuentro.Es todo un canto al valor que tiene el trabajo de la mujer en el hogar.
    Chesterton no defrauda núnca.

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