Entrevistas # 7: Erwin Fabian

Conocí a Erwin Fabian García en el proceso de colaboración que precedió a la celebración del Seminario Internacional sobre Aprender sin escuela organizado por la Universidad Nacional de Colombia.

A partir de ahí, he estado  esporádicamente en contacto con él y su familia, bien para pedirles alguna autorización, como la de publicar un  video con la intervención de su hijo Matías ante la cúpula Universitaria y un elenco de expertos internacionales sobre el tema de la educación en casa, cuando dijo aquello de ” Yo siento que el colegio es como… una fuente de saber muy pequeñita”.

Compartimos foros sobre educación en casa y conocidos en Facebook. Afortunadamente la relación y el contacto continúan vivos.

Ahora tengo la suerte de poder publicar el relato de su experiencia de aprender sin escuela, como a él le gusta expresar, una experiencia en la que cuenta con los mejores aliados: su compañera, Alejandra Jaramillo, una excelente escritora y profesora de universidad con gran experiencia académica, y sus hijos Matías y Libertad Jaramillo, vivaces, sociables y receptivos. Fui feliz con ellos en Bogotá y guardo un cálido recuerdo de su acogida.

La he incluido en el conjunto de entrevistas a otras familias que educan en casa, aunque no sea como las demás,  la respuesta al cuestionario general. Gracias, Erwin,  por el permiso para poderla publicar.

Vodpod videos no longer available.

Un poquito más de nuestras vidas Sin escuela……

Este es un relato auto etnográfico que es parte del trabajo de grado de la maestría en educación en la Universidad Nacional de Colombia que estoy – estamos terminando.

Salud y las mejores energías.

Familia Jaramillo García o García Jaramillo

Nosotros, la familia Jaramillo García vivimos en Bogotá en un conjunto ubicado en el barrio Rafael Núñez muy cerca de la Universidad Nacional. Es un conjunto de varios edificios de 9 pisos. El apartamento en el que vivimos actualmente tiene tres habitaciones, un estudio, baños y cocina.

Matías y Libertad nacieron en los lugares donde vivíamos, en la cama en la que dormimos, mediante parto natural en casa. El papá participó directamente en el nacimiento con la ayuda de un ginecobstetra y partera que promueven el nacimiento natural.  Practicamos el colecho (nuestro hijo e hija dormirán con nosotras hasta que ellos quieran), porque creemos que el proceso de construcción de seguridad de nuestros hijos se debe dar al ritmo de cada uno de ellos y en su momento sentirán el deseo de dormir lejos de papá y mamá. Por este motivo la habitación principal tiene una cama grande y una pequeña unidas. En otra habitación tenemos un televisor, donde  vemos principalmente películas. Allí hay también una hamaca que sirve para que los niños jueguen. Algunas veces Matías y Libertad comen en este cuarto. Especialmente a la hora de almuerzo.

Hemos sido una pareja lactante, es decir; el proceso de lactancia ha sido intenso, constante y a libre demanda, estas prácticas se han basado en la teoría de la crianza con apego.  Cada uno de nuestros hijos lactó cerca de tres años, y este proceso significó un compromiso de pareja intenso pues no podíamos pasar noches separados de nuestros hijos. Creemos fundamental pensar la educación sin escuela desde la noción de crianza del apego, pues nos parece que los procesos de aprendizaje deben reconocerse como actos amorosos que suceden en el intercambio significativo con las personas –padre, madre, abuelos, abuelas, tíos, tías, primos, primas, amigos, amigas- de nuestra vida cotidiana sin necesidad de ser enviados diariamente a un lugar lejano de su referencia más entrañable que es su propia casa.

Vivimos principalmente en Bogotá, sin embargo, pasamos mucho tiempo fuera de la ciudad. Hasta el momento viajamos siempre en familia, solo hasta el año 2009 Erwin Fabián hizo un viaje fuera del país sin la familia durante 6 días y a finales del mismo año Alejandra se quedó en Bogotá unos días sin ellos tres. Los viajes son una oportunidad de aprendizaje fundamental para nuestro proceso. Recorren carreteras por Colombia nos ha dado la oportunidad de interiorizar elementos muy importantes de lo geográfico (¿Dónde estamos?), de la biología (¿qué naturaleza nos rodea?), del conocimiento de la condición humana (¿cómo son las personas en este lugar?), de las lenguas (¿cómo hablan acá o en qué idioma hablan?)  .

Desde el momento en que tomamos la decisión de no escolarizar nuestros hijos decidimos que los dos pasaríamos mucho tiempo con ellos, y que no lo haríamos, como muchas familias, haciendo que uno sea el proveedor y el otro se quede en casa. Esto por motivos laborales, personales, éticos, filosóficos, polñiticos. De todas maneras hemos organizado nuestra vida para pasar mucho tiempo con nuestros Matías y Libertad. También hemos buscado apoyos de otras personas que pasan tiempo acompañando el juego y el aprendizaje con Matías y Libertad.

Decidimos no escolarizar por muchos motivos. Nos parece que la escuela no promueve suficientemente la cooperación, no está habilitada para la diferencia radical de los procesos de aprendizaje de cada persona, suele creer en la enseñanza como un hecho vertical donde hay alguien que enseña y los demás repiten, es un espacio de simulación de la realidad y no de la realidad como tal, es el principal espacio donde el todo vale prima, castra las posibilidades de que las personas decidan qué y cuándo quieren aprender algo, dificulta y reduce la comunicación intergeneracional.

Cuando recién tomamos la determinación de no obligar a nuestro hijo a ir a la escuela –aun no había llegado Libertad- nos pareció que debíamos hacer la tarea “mejor” que el colegio y con algunos amigos pedagogos empezamos a planear el currículo, sin embargo con el tiempo, y aun en conversación con los mismos amigos, entre los que estaba Luis Fernando Ramírez, un gran maestro que nos ha influenciado mucho, quien fue un respaldo importante en este proceso y en otros, fuimos descubriendo que no es necesario ningún currículo, que el aprendizaje sucede de manera mucho más natural y que los contenidos que nuestra tradición cree necesarios son arbitrarios, y sólo se hacen valiosos en la medida en que sean realmente significativos para cada ser.

Promovemos el aprendizaje natural que entiende la educación como las posibilidades de aprendizaje en todo lugar y en todo momento, en todo espacio-tiempo, con algunas características de aprendizajes y procesos anarquistas solidarios. La práctica principal es el juego libre y disponibilidad de diversos materiales de acuerdo a los intereses del  niño y la niña. Nuestros hijos han sido expuestos, por petición suya o por sugerencia de su padre y madre a diferente tipos de prácticas –ajedrez, ballet, cerámica, natación, tenis, equitación, música, gimnasia, danza contemporánea, malabares, experimentos científicos, fabricación de instrumentos musicales-. Para algunas de estas actividades han ido a tomar clases en diferentes escuelas o institutos y otras han sido directamente en el espacio familiar. Adicionalmente el día a día nos lleva a trabajar con diferentes materiales y prácticas como carpintería, costura, plastilina, alimentos –solemos cocinar juntos-. Manejo del fuego y de herramientas como los cuchillos con supervisión de adultos, manejo de herramientas –martillo, alicates, serrucho, etc-. Es común en nuestro trabajo que reutilicemos materiales, por eso el basurero del edificio es uno de nuestros centros de acopio para materiales, así como la miscelánea que se encuentra en el edificio de enfrente, donde Matías y Libertad van a buscar los materiales que no encontraron en las posibilidades de reutilización.

El día a día de nuestra familia ha estado fundado en tres premisas principales: lo constante, lo sorprendente, lo nuevo. Lo constante responde a las necesidades que tenemos los seres humanos de vivir en la tranquilidad de lo que se repite, cada mañana mamá me besa, papá me abraza, desayuno, almuerzo, como, me lavo los dientes, me baño, alguien se interesa –varias personas- en que mi día sea alegre y significativo, hay posibilidades para que mis deseos se cumplan –aunque no siempre de la manera exacta en que yo quiero- (por supuesto lo constante puede transformarse en algunas ocasiones). Lo sorprendente está relacionado con lo que me mueve como persona pues me entrega un nuevo sentido a mi día; en el desayuno hubo un alimento que casi nunca comemos y me encantó o que no me gustó, descubrí que mis orines tiene que ver con mis riñones y que eso determina un sistema en mi cuerpo, encontré que una emoción que me ha molestado por mucho tiempo es manejable, supe que puedo atravesar el pasamanos mejor que ayer. Lo nuevo corresponde a todo aquello en que nosotros y nuestros hijos conocemos algo que antes no conocíamos.

El día a día nuestro sucede de muchas maneras diferentes. Sin embargo creemos que es importante resaltar que para Matías y Libertad hay unos pasos en sus actividades diarias que en la escuela no existirían. Por ejemplo, una mañana Matías decide hacer una espada Vikinga y Libertad un títere de princesa. Cada uno debe hacer planeación para saber qué implementos necesita, luego debe buscar si ya tiene alguno de esos recursos o idearse como conseguirlos. Posteriormente deben preguntar si hay dinero para comprar lo que falte y dirigirse, ellos mismos a la miscelánea a buscar lo que necesitan. Deben también disponer el espacio y los elementos y trabajar y finalmente recoger el desorden que surja de su trabajo. Muchas personas dirían que esos niños hacen sólo lo que les gusta, lo cual de entrada no sería un problema si creemos que uno viene al mundo a intentar hacer lo que le gusta. Lo que si sería una equivocación en esa aseveración es que para hacerlo siempre tendrán que encontrar limitantes y probablemente incomodidades –como no tener el dinero o los materiales que pensaron en un comienzo, o lidiar con que lo que su mente crea es superior a lo que su capacidad de concreción les permite-.

Creemos que en el acompañamiento a nuestros hijos no es necesario ser guías en el sentido de los profesores que deciden qué se debe trabajar. Por el contrario nosotros vamos acompañando sus intereses, lo que si hacemos es aprovechar oportunidades para traer a colación temas o reflexiones que nos parezcan pertinentes. En esos momentos en que un tema se hace propicio tenemos el cuidado de no volverlo incómodo u obligatorio para los chicos. Por ejemplo una vez le llegó a Matías, por medio de unos amigos, una película de Las tortugas Ninja, de ahí se desprendió la conversación sobre los cuatro maestros italianos del renacimiento y fue un tema que les gustó. En otras ocasiones el tema que nos interesa a nosotros no se vuelve interesante para ellos y entonces lo dejamos pasar. Como los casos en que uno intenta hacer una actividad con ellos y no resulta atractiva, entonces dejamos que pase y en otro momento lo intentamos otra vez.

Matías y Libertad tienen acceso bastante flexible a la televisión y la Internet. Habitualmente se les acompaña sus actividades en estos medios. Se les proponen algunos contenidos. Matías y Libertad han desarrollado un gusto especial por las películas que vienen del anime, una especie de cine arte para niños y niñas. Cuando se les acompaña con menos intencionalidad la escogencia de los contenidos en televisión o internet, el y ella se deciden por programas más comerciales hegemónicos.

Se les ha estimulado la aproximación a tipos de conocimientos y prácticas relacionadas con las ancestralidades indígenas. Especialmente, el niño manifiesta gran interés por este tipo de experiencias. Con frecuencia realiza actividades de fabricación de instrumentos musicales y otros,  que tienen que ver con este tipo de conocimiento y prácticas. Se interesa por asistir con frecuencia a ritos relacionados con las culturas indígenas.

Así, es parte de nuestra formación comos personas el diálogo y las prácticas que se relacionen con nuestro desarrollo espiritual. La cercanía con la comunidad indígena Mhuisqa ha permitido reflexiones entre nosotros. De todas maneras hacemos varias acciones, como Yoga, meditación, encuentros con la danza y la música como prácticas  de conexión interior para trabajar nuestras emociones y nuestros cuerpos.

Al no encontrase escolarizados Matías y Libertad tienen comportamientos un poco diferentes con niños que si están en la escuela, por ejemplo son más autónomos;  deciden que comer, escogen la ropa que se van a poner y se visten solos, seleccionan el material con el que quieren jugar, el tema que les interesa y piden ayuda a su tutor o tutora para dedicarse a empezar o terminar algún proyecto como la construcción de un teatrino, un arco y una flecha, un disfraz, una espada una mesa de billar etc.

Uno de los elementos que más nos interesa del proceso de educar sin escuela radica en que las acciones que en la escuela se resuelven a través de la ley del más fuerte en nuestro contexto logran ser comentadas y acompañadas.

Tal vez algo que puede impactar un poco es el manejo de las emociones, sobre todo de Matías, cuando un suceso no es de su agrado o no obtiene lo que desea de forma rápida su reacción puede ser un poco agresiva, nosotros nunca lo hemos golpeado (ni siquiera una palmada) o castigado de manera ruda al contrario cuando esto sucede le recordamos que él necesita de las personas que resultan afectadas con su arranques agresivos, que él va a pedir favores o va a querer cosas que no se le van a dar a causa de este comportamiento, se promueve de esta forma en Matías y Libertad un espacio para que reflexionen sobre sus sentimientos y acciones lo cual lleva a promover de manera gradual el respeto, cuidado, ayuda, solidaridad con las demás personas.

Si se comparan estas dinámicas de aprendizaje con las que ocurren en la escuela o en la vida diaria de niños que sí asisten a ella no es normal que se cree un espacio para analizar los comportamientos. En nuestra familia tratamos de no reprimir la reflexión sobre lo no deseado ni lo oscuro, por ello promovemos un acompañamiento consciente a los hijos e hijas.

En este proceso no realizamos evaluaciones similares a la de los ámbitos escolares. Cuando las circunstancias lo facilitan, hacemos una especie de comparaciones mediante la interacción y dialogo con otros niños y niñas. También como padre y madre nos mantenemos alerta a las expresiones que surgen de Matías y Libertad y que muestren sus procesos de aprendizaje. Nos genera mucho orgullo ver cómo avanzan en su desarrollo en diferentes prácticas, pero ante todo nos sorprende como suceden allí procesos invisibles, casi incomprensibles para nosotros, que han llevado a que un conocimiento o un hacer se haga parte de la vida de alguno de ellos. Por ejemplo el momento en que Matías empezó a hacernos preguntas sobre multiplicación sin que nosotros concientemente hubiésemos traído el tema. En esa ocasión nos dijo que le preguntáramos la tabla del 22, y ya la había logrado construir en su cabeza: 22,44,66,88, etc….

En el lugar donde vivimos una de las habitaciones está dispuesta como cuarto de juego y trabajo para Matías Y libertad, aunque el juego y el trabajo suceden también en los otros lugares del apartamento. En el cuarto de trabajo Matías y Libertad tienen diversos materiales didácticos, libros para niños; en las paredes del cuarto y del resto del apartamento se pueden ver expuestos diferentes trabajos manuales, de pre escritura y escritura y pintura que han realizado el niño y la niña, se pueden observar los distintos proyectos en los que los niños se han interesado, por ejemplo está un esqueleto armado en papel, una mesa de billar construida por Matías, redes y cañas de pescar, espadas, flechas, etc. Visitamos con mucha frecuencia, todas las semanas varios de estos lugares, bibliotecas, ludotecas, museos, centros interactivos de ciencia y tecnología, los establos de la Facultad de veterinaria, la huerta de la Facultad de Agricultura, Fabricas, Fincas, etc.

El papá es asesor de una Fundación, el trabajo remunerado lo hace la mayor parte del tiempo en el lugar donde vivimos acompañando de esta forma a su hijo e hija, él considera que el aprendizaje ocurre de manera natural en todos los seres pues todos poseemos la necesidad y la capacidad de aprender, por esto cuando acompaña no pretende enseñar nada a los niños, el contrario deja que los sucesos, aprendizajes pasen de forma natural. La mamá, Alejandra es profesora de la Universidad Nacional , organiza la atención de sus compromisos en la  Universidad de manera que le permitan pasar varias horas al día en trabajo directo con Matías y Libertad, aunque por momentos ha promovido acciones muy guiadas también se ha ido familiarizando más con el aprendizaje natural. De todas maneras sigue asumiendo trabajo cercano en el proceso de consolidación de los conocimientos que los hijos hacen. Por ejemplo logra hacer en algunos momentos ejercicios de escritura y lectura con los niños, muchos trabajos manuales, construcción de historias, y afianzamiento del conocimiento corporal a través de diálogos sobre las partes y funciones de ellas en el cuerpo, los sistemas que nos conforman etc. Erwin Fabián reconoce que ella ha tenido un proceso muy bonito donde se ha desprendido gradualmente del deseo de guiar demasiado las actividades de los niños en su compañía.

Matías tiene siete años es un niño con diversos intereses entre ellos  la construcción de espadas, la pesca, la astronomía,  la pintura, los cultivos, el campo, la equitación  y las artesanías en este ámbito algunas veces elabora collares, aretes y manillas los cuales vende, esta dinámica le ha permitido acercarse a las matemáticas y al uso del dinero de una manera práctica y vivencial. En la actualidad pasa algunos días de la semana en Silvania en el proceso de construcción de una cabaña ecológica en el que nos encontramos como familia con la ayuda principal del abuelo paterno, Chepe.

Libertad tiene tres años y ocho meses se interesa por las actividades que realiza su hermano, asiste a museos, talleres, le gusta que le lean cuentos; al igual que su hermano practica equitación y con la ayuda de sus tutores y su hermano ha elaborado disfraces, teatrinos, títeres.

Familia Jaramillo García o García Jaramillo

erwinfabiangl@yahoo.es

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4 pensamientos en “Entrevistas # 7: Erwin Fabian

  1. Una experiencia de lo más interesante. Gracias Madelen por permitirnos a traves de tu blog conocer la experiencia de otras familias. Besos

  2. Hola, cuanto aprende uno… aunque sea tarde (quizás no para mis nietos ;-D)

    Caray, la tres premisas básicas de la educación me han fascinado… claro, eso se cumple en la mayoría de los casos, pero cuando alguien es capaz de ponerlo en palabras, uno queda maravillado…
    “lo constante, lo sorprendente, lo nuevo”

    Mis felicitaciones a la familia Jaramillo García o García Jaramillo.

  3. Pingback: De la escolarización a la desescolarización. « Educando en la Casa

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