El derecho de los padres a que la formación religiosa y moral de sus hijos sea acorde a sus principios.

¿En qué consiste el derecho de los padres a elegir para sus hijos la formación religiosa y moral acorde a sus convicciones?. El derecho de los padres está íntimamente ligado a la concepción del deber escolar, de manera que la libertad que la Declaración Universal de Derechos Humanos (art. 26.3 de la DUDDHH) asegura  a los padres para decidir el tipo de formación que han de recibir sus hijos, ha sido entendida, de modo muy restrictivo, como el derecho a elegir libremente el centro al que han de asistir.

La Constitución consagra este derecho de los padres con este enunciado:

Art. 27. 3. Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.

Y es cierto que la Constitución no dice expresamente que exista un derecho a “elegir” el “tipo de educación” que se adecue a sus convicciones. Ni en este artículo, ni en ningún otro de la Constitución hay referencia alguna al “tipo” de educación, a pesar de que cuando se invoca este artículo de la CE, siempre se dice que “Los padres tienen derecho a elegir el tipo de educación que se adecua a sus convicciones”. Actualmente la LOE, ni siquiera sanciona  expresamente el precepto constitucional, en toda su extensión, sino que aún realiza una interpretación más restrictiva que las Leyes orgánicas que le han precedido. En lugar de confirmar el precepto constitucional que garantiza a  los padres  que la educación de sus hijos sea conforme a sus convicciones,  simplemente se refiere a la elección de centro.  Según el artículo 108.6, «los padres o tutores, en relación con la educación de sus hijos o pupilos, tienen derecho… a escoger centro docente tanto público como distinto de los creados por los poderes públicos”, “derechos” reiterados en la Disposición Final 1ª, 1 b).

Veamos aspectos de los Tratados Internacionales suscritos por el Reino de España y que constituyen, por ello,  parte de su ordenamiento interno:

Declaración Universal de derechos humanos. Art. 26

Artículo 26.3:  Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos.

Pacto Internacional de derechos Económicos, Sociales y Culturales. Adoptado y abierto a la firma, ratificación y adhesión por la Asamblea General en su resolución 2200 A (XXI), de 16 de diciembre de 1966 Entrada en vigor: 3 de enero de 1976, de conformidad con el artículo 27

Art. 13, 3. Los Estados Partes en el presente Pacto se comprometen a respetar la libertad de los padres y, en su caso, de los tutores legales, de escoger para sus hijos o pupilos escuelas distintas de las creadas por las autoridades públicas, siempre que aquéllas satisfagan las normas mínimas que el Estado prescriba o apruebe en materia de enseñanza, y de hacer que sus hijos o pupilos reciban la educación religiosa o moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.

Pacto Internacional de Derechos Civiles y políticos. Adoptado y abierto a la firma, ratificación y adhesión por la Asamblea General en su resolución 2200 A (XXI), de 16 de diciembre de 1966. Entrada en vigor: 23 de marzo de 1976, de conformidad con el artículo 49 Lista de los Estados que han ratificado el pacto

Art. 18. 4. Los Estados Partes en el presente Pacto se comprometen a respetar la libertad de los padres y, en su caso, de los tutores legales, para garantizar que los hijos reciban la educación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.

Protocolo adicional al Convenio para la protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales. París, 20 de marzo de 1952. Instrumento de Ratificación de 2 de noviembre de 1990 (BOE nº 11, de 12 de enero de 1991).

Art. 2. Derecho a la instrucción. A nadie se le puede negar el derecho a la instrucción. El Estado, en el ejercicio de las funciones que asuma en el campo de la educación y de la enseñanza, respetará el derecho de los padres a asegurar esta educación y esta enseñanza conforme a sus convicciones religiosas y filosóficas.

En los distintos instrumentos se puede observar que existen distintos niveles de garantía del derecho. Así en el Pacto Internacional de derechos económicos, Sociales y Culturales se garantiza la libertad de los padres de elegir “la educación religiosa y moral” que esté de acuerdo con sus convicciones, siendo esta la redacción por la que se decanta la Constitución. Con la diferencia de que la constitución, en lugar de utilizar el término “educación” utiliza el de “formación”. Por el contrario el protocolo utiliza la expresión enseñanza, pero sin calificar que tipo de enseñanza sea ésta, implicando que se refiere a toda instrucción que se proporcione a los menores.

Existen dos interpretaciones de este derecho.Según una interpretación amplia, se refiere al derecho a la educación de acuerdo con las propias convicciones, según la interpretación estricta se refiere al derecho a que los hijos e hijas reciban una educación religiosa conforme a sus convicciones.

Las consecuencia de una u otra interpretación son significativas.

1.La interpretación amplia: Se basa de una parte en la interpretación de la Carta Magna según los instrumentos internacionales ratificados por el Estado español. Así lo exige la propia constitución que en su art. 10,2 dispone que “las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades que la constitución reconoce se interpretarán de conformidad con la declaración Universal de los derechos Humano y los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificadas por España”. Además , según el art. 96.1. de la constitución, los tratados internacionales válidamente celebrados una vez publicados oficialmente forman parte del ordenamiento jurídico interno.

Otra tesis avala esta interpretación amplia y es que el término que emplea, es formación, no enseñanza, siendo de una amplitud superior, para incorporar no solamente los contenidos curriculares de estas asignaturas, sino a un concepto más amplio que engloba toda la formación que va a recibir el menor durante esos años.

2. Desde una interpretación estricta, se interpreta la Constitución de un modo literal, para entender que ha querido decir precisamente lo que aparentemente expresamente dice, que los padres pueden elegir el tipo de formación religiosa que se adapta a sus convicciones, y no a otros tipos de enseñanzas que puedan incorporarse a la formación integral del menor, las cuales estarían fuera del control de los padres, sujetas a los respectivos curriculum oficiales.

La doctrina está dividida en cuanto al alcance de esa garantía del Estado con respecto al derecho que a asiste a los padres de que sus hijos reciban una formación religiosa y moral acorde a sus convicciones. Y se enfrentan las dos grandes corrientes doctrinales. De un lado la estatalista, que propugna la pluralidad en el centro y que condena el proselitismo y la indoctrinación en la aulas. De otro lado, el conservador que propugna la libertad de elección de centro de los padres, fuera del sistema estatal público.


Francisco Rubio Llorente, “Los deberes constitucionales”, Revista española de derecho constitucional, año 21, num. 62, Mayo-Agosto, 2001.




Anuncios

Acerca de madalen

Profesora de Derecho Civil de la EHU-UPV

Un pensamiento en “El derecho de los padres a que la formación religiosa y moral de sus hijos sea acorde a sus principios.

  1. Pingback: Sentencia del constitucional (III) « La opción de educar en casa.

Deja un comentario aquí

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s