El futuro de mi investigación

La base de la investigación, que me planteo para los meses venideros, descansa sobre la teoría de que la Libertad de enseñanza que aparece recogida en el art. 27 de la CE ha sido, desde un primer momento, interpretada de modo estricto, por entender que se refiere a la libertad del enseñante, una vez que éste está ya integrado en el sistema escolar. En otras ocasiones se ha interpretado como un equivalente a la libertad de fundar centros educativos, cuando este derecho está expresamente recogido en el artículo 27. 4 de la Constitución Española, lo que nos debe llevar a concluir que no era esa la finalidad del legislador al recoger la libertad de enseñanza sin ningún tipo de cortapisas ni calificativos.

Por todo ello la pluralidad de enseñanza está garantiza en ese aspecto, y con ello la posibilidad de la iglesia católica de mantener su infraestructura escolar, sin modificación alguna con ocasión de la entrada en vigor de la Constitución.

La interpretación estricta de la libertad que establece el art, 27, es de tipo historicista y corresponde a la época de la transición y del debate sobre la laicidad o la admisión de la enseñanza desde la institución religiosa. Esa interpretación es anacrónica y contraria al art. del Código civil que exige que la interpretación de las normas, de todas las normas incluida la constitución se haga conforme a la realidad social de cada momento, con preferencia a la interpretación de tipo histórico.

Tampoco puede equipararse la libertad de enseñanza, y resumirse en la libertad del docente para transmitir sus conocimientos, o el resultado de su investigación sin cortapisas, ya que este derecho está recogido en el art. 20, 1 de la Constitución al recoger la libertad de cátedra, que debe interpretarse como libertad del docente en todos lo niveles, no sólo el universitario.

Por ello, defendemos que la libertad de enseñanza, si debe contener un auténtico precepto y constituirse como una libertad distinta a la de crear centros, o a la de impartir docencia debe ir más allá. Debe ser una libertad que se oponga a la vocación del Estado de establecer en monopolio la impartición del derecho a la educación que corresponde a todos los sujetos de Derecho.

La libertad de enseñarse debe entenderse como “una manifestación de de la libre creación intelectual y artística del espíritu humano sólo se la garantiza bien si en su expresión y en su encuadramiento sistemático aparece muy claro que se le entiende como un derecho fundamental de oposición frente a los poderes públicos, sin condicionamientos y sin necesidad de institucionalización alguna” (Puente Egido, p.55)[1].

Tampoco debe considerar un derecho prestacional que consistiera en poder exigir del Estado la prestación de una enseñanza en cumplimiento del derecho a la educación.


[1] J. PUENTE EGIDO, “Educación y Constitución” en Educación y sociedad pluralista, Fundación Oriol-Urquijo, 1980, pp- 45-62.

Anuncios

2 pensamientos en “El futuro de mi investigación

  1. Pues ya tienes tarea. Como sabes a mí me ocupa también el tema de la Libertad, aunque desde un planteamiento más filosófico. Siempre he tenido claro que este concepto es precisamente el nodo donde confluyen Filosofía y Derecho, y desde que conocí un poco la obra de Gurvitch comprendí la importancia de que el Derecho adopte un caracter social que nunca ha tenido realmente.
    Buen trabajo de verano.

  2. Mi campo es puramente jurídico, por ello me quiero centrar en la interpretación que doctrina y jurisprudencia vienen dando al art. 27 CE, y que en mi opinión responde a criterios historicistas ligados al período de la transición política que se produjo tras la aprobación de la Constitución. La base de mi argumento es que se podrían aplicar otros criterios interpretativos alejados de la interpretación histórica y, por ello, más acordes a la la realidad social del momento de aplicación de la norma.
    Es un trabajo duro, pero espero dotarle de sentido al argumento, al fin y al cabo no me salgo del art. 3 del Código Civil: “Las normas se interpretarán según el sentido propio de sus palabras, en relación con el contexto, los antecedentes históricos y legislativos y la realidad social del tiempo en que han de ser aplicadas, atendiendo fundamentalmente al espíritu y finalidad de aquellas.
    Los criterios de aplicación mencionados no se establecen en orden de prioridad, según están enumerados, sino que es una enumeración de elementos paritarios.
    Es un trabajo duro, pero no tengo fecha de cierre de tarea, lo cierto es que nunca estoy de vacaciones en la investigación, aunque sí en la docencia. Abrazos y ¿Cómo va tu investigación? ¿Vas a trabajar en verano?. Un saludo afectuoso

Deja un comentario aquí

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s