El relato factual y las valoraciones subjetivas

Entre todos los materiales que leo relacionados con la educación en casa, me encuentro a veces artículos que realzan las ventajas y los aspectos más positivos de esta forma de educar. Entre las ventajas del sistema, a menudo se suele mencionar la ausencia de necesidad de levantarse a una hora temprana por la mañana para tener que acudir al centro escolar, dentro de lo que sería un relato factual impregnado de valoraciones subjetivas.

A mi me sorprende tanto que esto se considere incuestionablemente como una ventaja, que me pregunto por qué mi mente no responde del mismo modo. Debo reconocer que una de las cosas que me desagradaría de educar en casa, es precisamente esa, la posibilidad de quedarnos en la cama hasta demasiado tarde, y que se nos junte el desayuno con la comida. Soy de las que me gusta una vida en la que se madruga, y se va pronto a la cama. Por ello, me cuesta empatizar con el argumento y verme reflejada en él, como algo a lo que yo aspiraría en el mejor de los mundos.

Creo que aquí hay algo que se considera como una verdad incuestionable, y que sin embargo, no lo es, como lo de las merecidas vacaciones  y que quizás el relato debería ser más objetivo, como aquel que se corresponde  con  la descripción  de una organización o rutina familiar. “Nos levantamos tarde, sin prisa, y nos ponemos a hacer las cosas tomándonos nuestro tiempo”. De acuerdo, así a quien lee, se le presenta un relato, del que podrá extraer sus propias conclusiones, negativas o positivas, según su propia experiencia y aspiraciones.

Recuerdo que algo parecido ocurría con el relato del tiempo. Hace años, cuando daban el parte del tiempo en la radio, se decía: “Mañana hará buen tiempo todo el día, con una temperatura excelente de 38 grados”. Obviamente, había quejas, porque hablar de “buen tiempo” refiriéndose a que fuera “seco y soleado”, lleva a engaño, es bueno para algunos (los que querían ir a la playa) o malo para otros (los que tenían problemas de sequía en el campo o con el abastecimiento de agua proveniente de embalses). Es decir que valoraciones  éticas de bien o mal, no deberían incluirse en un  relato que como en el caso de la metereología debería centrarse únicamente en elementos descriptivos. Se debería hablar de “tiempo estable, seco y soleado” o de “tiempo inestable con lluvia…”, de hecho, así lo hacen y ya no hay quejas.

En el mundo de las preferencias vitales, que afectan a diferentes modos de vida, deberían distinguirse los distintos registros comunicativos. No me refiero a conversaciones informales entre personas individuales, que obviamente pueden seguir este patrón subjetivo, sino que me refiero a artículos de divulgación sobre este modo de educar, que van dirigidos a un amplio público, y que deberían tener en cuenta que el lector, la lectora, son lo suficientemente inteligentes para poder realizar sus propias valoraciones subjetivas, una vez presentados los datos de forma objetiva.

 

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16 pensamientos en “El relato factual y las valoraciones subjetivas

  1. Lo siento, pero me he tenido que reir. Y obviamente, porque tienes razón. Pero es que se confunde la no-obligatoriedad de una hora concreta, con la absoluta arbitrariedad a la hora de vivir.

    Pero esto que dices, casuística a parte, es un problema antiguo en la bibliografía de la educación en casa o en familia, y es la falta de base argumentativa a nivel formal, la ausencia de una formación ideológica. En el entorno homeschooling, hablar de la fundamentación por parte de Goldman o Holt (por ejemplo), es muy escasa y poco valorada. Se atiende primordialmente al “andar por casa” de la casuística personal, presentándola como argumentación sólida que pretende crear cátedra, rebajándole el valor que tiene como experiencia vital, que es lo realmente importante en este caso.

    Veamos a ver como se reacciona a esto… puede ser que la gente lo sienta como un ataque personal, dándote la razón, o… bueno, veamos qué depara!

  2. J.C., me alegro que te hayas reido. Antes de publicarla estaba a punto de abrir una nueva categoría para la calsificación de la entrada: humor.Saludos

  3. Es que la ventaja es el no tener un horario impuesto, no el hecho de levantarse a una hora o a otra, con o sin prisas. Y eso sí lo veo como una verdad absoluta: tú, en tu libertad de levantarte cuando quieras, quizás te levantarías todos lso días a las 6 de la mañana y te pondrías a hacer cosas de inmediato. Yo, en esa misma libertad, quizás prefiera levantarme cuando el cuerpo me lo pide, independientemente de la hora que sea.
    Y quizás resulta que a la mayoría de familias homeschoolers (o a las que escriben, al menos) les gusta levantarse más tarde que pronto y, sobre todo, con mucha calma.
    De todos modos, la mayoría de blogs homeschoolers en español se limitan a contar una experiencia personal, como bien dice JC, sin base argumentativa formal.

  4. Laura, gracias por el comentario. Si te fijas en el título del post, verás que no hablo de la hora de levantarse, que es sólo un ejemplo, como podría haber puesto otro, sino del modo en el que se realiza el relato de los hechos, y no en blogs de contenido personal, en los que me parece perfecto, sino en artículos de divulgación general en medios de comunicación escrita, para el consumo del gran público.Ahí es donde la subjetividad tendría que pulirse para dar paso aun relato factual más objetivo.
    Un saludo cariñoso.

  5. Jajajajajaja Madalen, no te envidio porque te gusta levantarte temprano, pues soy todo lo opuesto. Mi hermana dice que a esas horas todavía no se han hecho las aceras :-).
    Y como dicen que los de tensión baja trabajamos y funcionamos mejor de tarde o noche, ese es mi caso. Me encanta leer o estar hasta tarde y tener el placer de dormir hasta despertarme (no siempre lo consigo si tengo clases mañaneras). Pero es que educar en casa te da esa ventaja, hacer lo que tu vida te trae cada día, cada día es diferente para mí.

    Por cierto, leí que en USA estaban haciendo un experimento con una escuela de secundaria donde los estudiantes entraban a clase hacia media mañana y así podrían dormir más. El resultado fue que sacaban mejores notas y aprovechaban mejor el tiempo porque no estaban tan cansados de levantarse a las 7 de la mañana. ¿Que esa es la mejor manera? No tengo idea, eso se lo dejo a los sociólogos y entendidos, no es lo mío. Pero que dormir es super importante para los jóvenes especialmente es un hecho.
    un saludo

  6. A ver, que la cuestión no es levantarse tarde o temprano, eso es un chascarrillo, que sirve para ilustrar. Cada uno decide y consigue en función de sus opciones el levantarse o acostarse antes o después, o ser vegetariano u omnívoro.

    El tema es si decir estas cosas en los medios sin base argumental es una buena vía para defender la opción. ¿Puedo yo argumentar las razones, más allá de mi libre albedrío, para considerar que soy homeschooler para levantarme cuando quiero?

    Vuelvo a insitir que el nivel ideológico, o de base argumental en nuestro entorno homeschooler es muy bajo. Las razones son de las que puedo dar libremente en un blog, como dice Madalen, pero que en artículos en medios (o sea dirigidos a la lectura de cualquiera) deberían ser más rigurosos.

    Yo procuro levantarme a una hora prudente cuando no tengo que salir de casa temprano, pero irremediablemente me acuesto entre la una y las dos de la mañana. La cosa no es que el homeschooler pueda (por simple voluntad) hacerlo, es que existe un criterio de base mucho más profundo que defiende que cada uno tiene unos ritmos diferentes, que le permiten dormir menos o que le obligan a dormir más; que le permiten cambiar de actividad sin desconcentrarse varias veces a lo largo del día, o que le obligan a realizar una misma durante un largo periodo para un mayor aprovechamiento; que se trabaja mejor por la mañana o mejor por la tarde… y llevar a cabo la educación en el entorno familiar facilita que uno pueda adpatarse a sus propias características, no amoldándose a las de otros. Es una cuestión de criterios y adaptación.

    Vamos, que el porque sí no vale, que le decíamos a nuestros hijos, hacen falta argumentaciones.

  7. Bueno Ketty, creo que JC ha contestado precisamente a lo que me refería, así que, creo que no tengo nada que añadir. Muchas gracias por vuestras aportaciones, como siempre, sois lo mejor de este blog. Besos

  8. Tengo la mala costumbre de encontrarle siempre la razón a Juan Carlos y a Madelen ¡Es qué me hace sentido lo que dicen!
    La casuistica y la argumentación en base a la “evidencia positiva” son dos cosas que me irritan de algunos discursos HS. (El otro es la naturalización de la maternidad y otros aspectos de género e infancia). Concuerdo con JC que la deficiente base argumental, política y epistemica, del HS en la bibliografía. Es más, algunos “héroes” del HS me siguen pareciendo muy débiles al leerles.
    Ahora que levantarse tarde es delicioso, lo es jajajaja

  9. Gracias Andrea muy interesante reflexión que me hace sentir acompañada. A veces me da la impresión de que yo veo estas cosas porque estoy “fuera”, pero veo que es algo que comparto también con vosotros, que estais “dentro”. Un beso.

  10. Bueno, pues que queréis que os diga. A mí me parece objetivo y demostrable “científicamente” que una criatura pequeña necesita no salir de casa a las 7 para ir a la guardería y dormir si ha tenido una mala noche sobre todo hasta toda la mañana… pero para los mayores y nosotras, creo que el tener una vida ordenada y “normal” es fundamental. Me explico. No veo como no es dejarse llevar por la pereza el no levantarse a una hora temprana, no tiene nada que ver que estudiemos en casa o en la biblioteca, en el instituto o en la Universidad. En fin, que si llega el del butano a las nueve y estamos en pijama porque “estudiamos en casa”, no veo yo que eso sea muy ejemplarizante.

    Creo, es más, que es uno de los tópicos de los que no conocen lo que es el homeschooling. Que estás en pijama hasta las doce. Vamos, si eso ocurre en mi casa, los mando a todos al cole.

    Si queréis que os lo fundamente éticamente, uy, me llevaría igual algo de trabajo, pero creo que me entendéis. Ya sabéis eso de que la ociosidad es la madre de todos los vicios… pues sabiduría popular.

  11. Sabiduría popular que se puede argumentar con razonamientos éticos, filosóficos, psicológicos y hasta sociológicos. Jurídicos no sé…a quizás Madalen se le ocurre alguno para convencer de la necesidad de levantarse pronto. Por ejemplo, que llamen los de servicios sociales o la patrulla de la policía local a nueve a casa en vez del del butano. Me estoy enrollando.

  12. Pero supongo que esto es como algo inevitable ¿no? Si te piden por lo positivo, le darás un valor subjetivo, ya que siempre lo positivo para uno puede ser negativo para otro.
    Puede ser positivo para una madre estar más tiempo con su hijo, pero para otra madre esto puede ser negativo porque para ella lo positivo es poder desarrollar su carera profesional.
    Me acuerdo que a mi unas conocidas me lo echaron en cara de ¿cómo se me ocurría a mi tirar a la basura años de estudios y carrera, para quedarme “simplemente en casa como madre”. Esto para mi era una ventaja, a ellas les parecía horrible.

    Puede ser una ventaja para uno poder elegir los libros que va a utilizar y para otro esto puede parecerse una carga enorme esta responsabilidad.

    El hecho de hablar de “ventajas de”, siempre es subjetivo creo yo. Lo que es ventaja para uno siempre será inconveniente para algún otro, esto es inevitable.

    Para mi no se me ocurre tampoco hablar de ventaja la hora de levantarnos, porque nos levantamos a la misma hora que papá, que es a las 7 de la mañana y que te digo yo que es muy pronto. La ventaja es que podemos desayunar juntos. Otro verá esto como una tontería y nada de ventaja.

    O sea que creo que aunque sean “articulos menos personales”, el hecho de hablar de ventajas, siempre implicará subjetividad.

  13. I haven’t read many blogs really, but I hadn’t gotten the impression from reading articles that there was an overwhelming argument in favour of sleeping late. It has to be taken into account though, that it is breaking with the accepted mode of behaviour in ‘proper’ society, maybe that is why it has been emphasised. There is an ingrained idea that right-thinking people wake up early and go to bed correspondingly, and the idea that children don’t follow that model makes a lot of people uncomfortable. Perhaps it’s a reaction to that model that you have observed, I remember alright a criticism of a mother who educates at home ‘she wakes her children up at seven o’clock’, which is is prejudice on the other foot I guess. What clothes we wear, what we eat, what time we wake up are all individual decisions and the movement shouldn’t attach itself to any of them or define itself by them, though doing the latter is defintitely more possible when you educate at home.

  14. Personalmente creo importante falsear los argumentos. Recuerdo cuando, años atrás, mis niños se convencieron que un colega mio era duende. Sólo buscaban la evidencia que les demostraba la “duendez” de Gustavo y no aquello que les mostrará que, tal vez, Gustavo era otra cosa, un no-duende. Personalmente, adhiero y me gusta la educación en casa, pero puedo ver contrargumentos respecto de ella.

  15. Pingback: Lastima que terminó … « Educando en la Casa

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