Una experiencia -positiva- de flexi schooling

Lo mejor de los dos mundos: La nueva tendencia del flexi-schooling

20 Mayo 2010

Helen McNulty enseña a su hija en casa algunas tardes. Niamh, tiene seis años y medio y está en el jardín de casa es un jueves dentro del curso escolar pero no va a la escuela, tampoco los martes ni los viernes por la tarde, a pesar de que está matriculada como alumna en un centro escolar. No es absentista, Niamh hace flexi-schooling. La educación a caballo entre la familia y la escuela es una opción legal para cualquier alumno en el Reino Unido si la dirección de la escuela accede a ello.

No se conoce el número exacto de alumnos y alumnas cuyas familias han optado por esta modalidad pero se cree que son más de 400, sobre todo en educación primaria, y el número va aumentando poco a poco. Algunos padres como yo – cuenta McNulty- queremos un término medio entre la educación en casa a tiempo completo, y la educación en la escuela a tiempo completo.

“Al principio pensé en educarla en casa, quería que aprenda de modo autónomo, con mucho tiempo libre para pasarlo en familia. Como ex profesora de primaria tenía la autoconfianza necesaria para hacer frente al aspecto académico, pero no me sentía tan segura con respecto a si tendría el tiempo y la energía para dedicarme a ello a tiempo completo, y sabía que la niña estaría encantada de poder estar con niños y niñas de su edad a diario. Buscando alternativas encontré “Free Range Education”, una colección de ensayos, uno de ellos sobre escolarización a tiempo parcial. Ahí estaba la solución”.

Las razones de los padres para optar por el flexi schooling son diversas. Niños que se recuperan de una larga, necesitan adaptarse a la nueva rutina escolar de modo paulatino, o por niños que se han educado en casa a tiempo completo, puede que necesiten una incorporación gradual a la educación en la escuela.

Ruth Owens, educó en casa a su hija Amelia desde los 5 hasta los 7 años, pero cuando las circunstancias familiares cambiaron,  matriculó a la niña en una escuela a tiempo parcial en un principio. Cuatro meses después estaba a tiempo completo. Ruth se siente muy agradecida a la escuela que le ofreció esta alternativa “La escuela tuvo una actitud estupenda, pues aunque no habían oído hablar nunca de flexi schooling, se adaptaron a lo que necesitábamos en aquel momento”.

Mucha gente expresa su sorpresa cuando oye que el flexi schooling es legal “¿No tienen los niños que cubrir la jornada escolar?”, y la respuesta es, no. Aunque la educación a tiempo completo es obligatoria, no lo es la escolarización a tiempo completo, ya que las horas de clase se complementan con el trabajo que puede realizarse en casa. Otras dudas versas sobre si los niños en situación de flexibilidad escolar se perderán temas que se han dado en clase y por ello necesitarán refuerzo en esos aspectos. la respuesta de esta madre es que no ha sucedido eso con su hija, ya que la mayoría de los temas se desarrollan por la mañana, y en su acuerdo de flexibilización, ella acude 4 mañana todas las semanas. La madre expresa que aunque no siguen un formato formal en casa, ni siguen el curriculum oficial en su aprendizaje, sin quererlo sigue de algún modo el ritmo de la escuela, aunque en un formato distinto. El proyecto en el que se ocupa  la niña en este momento es la construcción de una casa de muñecas con su padre, que implica el manejo de matemáticas y de tecnología, temas que sí se cubren en la escuela.

Aunque suena deslavazado, funciona. La madre mantiene un diario con la actividades que ha hecho con la niña, y ciertamente comprueba que han realizado un montón de tareas de aprendizaje, y la madre se siente satisfecha con el progreso y el trabajo de la niña fuera de la escuela.

Aunque el flexi schooling sigue siendo poco conocido empieza poco a poco a despuntar. Cada vez más padres quieren tener esta opción: una escolarización flexible para sus hijos, especialmente entre aquellos que se decantarían por educar en casa, pero  que no tienen la opción de acompañarles a tiempo completo

¿El sistema es  bueno para los niños? Kate Oliver, que escolarizó parcialmente a sus dos hijos en los 90, cree que sí. “La educación de mis hijos ha sido más completa de lo que hubiera sido con la escolarización convencional, ya que podían compaginar la escuela con actividades más prácticas y diversas  fuera de ella”.

Según Helen McNulty su hija puede así beneficiarse de una  atención individualizada, la posibilidad de descubrir cosas por sí misma, y tiempo para desfogarse, si lo necesita. Todo ello, complementado con el tiempo en la escuela, en el que está con otros niños, creciendo y aprendiendo con ellos, una experiencia invaluable para ella ya que es hija única. “La niña está encantada con el acuerdo, ya que aunque le gusta la escuela, también quiere pasar más tiempo conmigo, y se da cuenta de que más tiempo en la escuela significa menos en casa. Si en el futuro quiere ir a la escuela a tiempo completo, no se lo voy a impedir”.

 

 

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5 pensamientos en “Una experiencia -positiva- de flexi schooling

  1. Personalmente me parece una opción de lo más interesante. Además me lo parece más con los mayores, que es cuando se necesitaría en algunas asignaturas y por lo de la socialización.

    Ojalá se pudiera abrir el abanico de posibilidades y contemplar esto en nuestro país.

    By the way, como dicen los ingleses, es tema del próximo congreso en EeF en la Universidad de Navarra como recogías tú misma en anterior post.

  2. Hola Arantza, hace tiempo que vengo sospechando que con la reducción del presupuesto para educación, y su consecuente reducción de unidades (es decir, de profesores), va a abrirse una oportunidad histórica a estas fórmulas. Habrá que ver hasta qué punto el nuevo gobierno recela de la pérdida de control en competencias educativas (ya sabes, a ningún gobierno le importa mucho la educación, pero lo primero que hacen al llegar es cambiar la legislación para “iluminar” las mentes de los menores desde su ideología). Me gusta esta opción, aunque a mis compañeros profesores (y no digamos a los inspectores) no les gusta porque supone una especie de “educación a la carta”, con toda la carga burocrática de seguimiento individualizado que pueda suponer. Pero yo creo que el flexi schooling podría solucionar tres problemas: 1) económico: la masificación en las aulas tras la pérdida de docentes y unidades con el consiguiente deterioro de la atención a la diversidad; 2) estratégico: enseñanza adaptada a itinerarios personales más afines a los principios de la familia; 3) profesional: cambio de paradigma de profesor-directivo a profesor-gestor que actuaría como cotutor educativo conjuntamente con los padres o tutores legales del menor. A ver si algún político es innovador y se atreve con ello… Un abrazo

  3. Gracias Arantza, es verdad que por ahí va el Congreso de la Universidad de Navarra, pero para hablar de eso ya hay tiempo, ¿verdad?. Habrá que dejarles trabajar tranquilos preparándolo.
    Y Santiago, parece que me lees la mente, en la entrada que estoy preparando pido vuestras aportaciones para trabajar este tipo de temas. Seguro que tienes más ideas para comentarlas allí.
    Un abrazo a los dos.

  4. yo he pensado en el flexischooling muchas veces. de hecho nosotros somos una de las familias que propusimos que se contemplara en la ponencia de EeF (la coordinadora catalana) en el parlament de catalunya la posibilidad de que las familias que eef pudieran tener acceso a los centros de recursos pedagógicos o escuelas, a las becas, a los libros…
    pero si reglamentar la EeF de forma satisfactoria para el estado y las familias es ya, de por si, terriblemente complejo (y en eso a todos se nos va a caer alguna bandera, si realmente queremos avanzar), cuanto más complejo no será empezar a mezclar sistemas e introducir cambios en los roles, a veces, demasiado fijos de unos y otros (padres que eef y escuelas)… por pedir…

    pero hay otra flexibilidad, no la del schooling, sin la cual ninguna parte de todo este proceso (la legalización) llegará a buen puerto. es la flexibilidad de la que tendrán que hacer gala las autoridades que se atrevan a afrontarlo, si quieren tener éxito, ya que el movimiento, el conjunto de las familias eef, no está para nada cohesionado en cuanto a los derechos y deberes que quieren conseguir.

    supongo que ese será nuestro primer objetivo, conseguir autoridades “competentes y flexibles” con las que negociar… y en esto, tu blog, Madalen, realiza un trabajo impagable.

    uy, disculpad que me haya ido por los cerros…

  5. Gracias Jordi, no siemnpre estoy segura de cual es la función de esre blog. Yo también estoy por el flexischooling, lástima que no llegue nunca a beneficiarme de él.
    Un abrazo

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