What’s in a Name (II)

Tras la recepción de las propuestas comenté que me decantaría por una primera secuela del tema, aunque seguramente  habrá más, porque el tema es más interesante de lo que parece a primera vista, y creo que incluso lo propondría para un hipotético revival del carnaval de blogs: ¿Qué término utilizáis para referiros al hecho de que proporcionáis una formación integral a los  hijos e hijas menores a vuestro  cargo sin delegar en el sistema escolar, y qué término os parecería que mejor describe lo que hacéis?. Con ello buscaría  la distinción entre el término común de uso habitual, y aquel que nos parece el más adecuado, que no tienen por qué coincidir, obviamente.

Entre algunas de las conclusiones que se pueden extraer de los comentarios, que son muchas, voy a destacar dos en este momento.

La primera es que casi todas las personas que han enviado sus comentarios, y creo que todas educan en familia, se han decantado por la parte activa de la ecuación enseñante-aprendiz, y se inclinan por la idea de enseñar en familia, con preferencia a  la de aprender en familia. La terminología elegida se decanta por señalar como la parte importante en la actividad educativa la del enseñante, el padre o madre que interactúa con el menor. Así se desprende de las acepciones del tipo “Enseñanza en familia”, “Ensino doméstico”, enseñar o enseñanza en familia”.

En la Universidad estamos recorriendo precisamente el camino contrario, partiendo de una enseñanza basada en la clase magistral del siglo pasado, se está pasando a centrarse sobre el aprendizaje, de manera que sea quien aprende quien recorre el camino académico asistido por quien actúa como motivador, más que como enseñante, y por ello la actividad de educación se define como aprendizaje, no como enseñanza.

La segunda conclusión que extraigo de las propuestas es que aunque el término “educar en casa” parece ser el más comúnmente utilizado, sin embargo, no convence a nadie, ni es la primera opción de ninguno, aunque algunos lo utilizan por comodidad.

Veamos un resumen de las propuestas

1. Jorge Ruiz Ortiz

   “Normalmente, uso la más corriente, “escuela en casa”.Escolarización en familia” sería lo mismo, pero es un poquito más aparatosa. Seguramente valga para documentos o escritos de tipo más serio u oficial”.

2. Erwin Fabian

Como lo hemos dicho desde hace varios años, la “ideología” de la “escolarización” no es un asunto que se reduce solo a un espacio físico que llamamos “escuela”. Considero que la ideología de la escolarización se reproduce en muchas de las maneras en que las familias “educan sin escuela”.

3. Marvan

Es curioso como en los nombres aparece poco la palabra “enseñanza”. Se utiliza mucho “educación” o “escolarización”, pero “enseñanza” casi no aparece.

A mi realmente aunque por inercia utilizo casi siempre el termino “educar en casa”, la que realmente define nuestra manera de hacer es el término de “enseñanza en familia”.

Y a mi me gusta más el término “en familia” que no “en casa” porque no es realmente “en casa” que pasa esta enseñanza. Se hace en familia, porque el concepto de familia para nosotros es muy importante en esta enseñanza.

Total, que yo voto por “enseñanza en familia”.

4. Juan Carlos Vila

Aunque suelo utilizar por economía y por facilitar la comunicación el término “educar en casa”, me inclino por educar en familia como la más correcta en términos generales para nuestra actividad.
Lo de “educar en casa” quiso ser una traducción que además reivindicaba la diferencia más evidente que es el no ir a un centro escolar.
“Escolarización en familia” es un término que políticamente nos es muy útil, pero que no es el más correcto, ya que quien es unschooling no lo va a aceptar, mientras que “educar en familia” no tiene ese inconveniente.

5. Meninheira

Educar en casa y Educar en familia, no los uso nunca porque educar, educa todo el mundo, escolarice o no (o al menos debería). El término me resulta primero demasiado ambiguo y segundo hasta insultante para los que escolarizáis, porque es como decir, “yo educo, tú no”.

– Las acepciones de “educar sin X” tampoco, no me gusta definir las cosas desde la carencia o desde la negación.

Nosotros habitualmente por comodidad y por rapidez comunicativa, usamos “cole en casa” o homeschooling.

El término que más me gusta es “Ensino en familia” (familia, no casa, porque el “ensino” se produce en familia, no se restringe al ámbito de la casa). Creo que en castellano sería “Enseñar o Enseñanza en familia”.

6. Arantza

Pues usemos el término anglosajón de cara a los políticos, igual así por eso de que viene de fuera nos ven con mejores ojos. Término anglosajón = homeschooling

De acuerdo Meni en que a Educación en Familia sería preferible “Enseñanza en Familia”, pero como está más extendido ya el primero, igual hay ventajas en unificar (aunque sólo sea por la búsqueda en google digo yo, que de esto último no sé mucho).

Estoy de acuerdo con los argumentos a favor de “Educación en Familia” o incluso, mejor, “Enseñanza en Familia”, pues esto último sería más concreto (educar en familia educamos todos, estén los niños convencionalmente escolarizados o no).

EeF, educación en familia, parece ser además término con denominación de origen, pues lo venimos utilizando mayormente en castellano.

Pero creo que nos conviene seguir poniendo el guión y usar conjuntamente el término homeschooling, porque esto recuerda cada vez que lo hacemos que es una opción ya conocida y practicada en países desarrollados y democráticos.

Por ello, yo creo que EeF-Homeschooling, es lo más conveniente. Educación en Familia-Homeschooling.

Home Education es más británico, aunque allí también se entienden coloquialmente igual con “homeschooling” Do you homeschool your children? Or Do you educate your children at home?

Resumen:
Mi preferencia es Educación en Familia-Homeschooling.

 7. Azu

El que yo más uso es homeschooling, porque parece que engloba todas las opciones y es un término internacional, que entiende cualquiera rápidamente. También uso otras denominaciones en diferentes ocasiones, pero homeschooling es la que más utilizo con diferencia.

Me parecen adecuadas todas las demás fórmulas, y creo que unificar en un solo vocablo o única frase lo que todos vamos diciendo es muy difícil.

¿Cual es el que yo utilizo?. Ya lo sabéis, “educar en casa”, y cual me gustaría, “Aprender en casa”.

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Acerca de madalen

Profesora de Derecho Civil de la EHU-UPV

21 pensamientos en “What’s in a Name (II)

  1. Muy buena crítica, Madalen. Touché!. Creo que me inclino por utilizar el concepto educación, ya que según lo entiendo es un proceso en el que intervienen varios agentes, y además el sentido de la acción de los mismos es siempre bidireccional. Como dices hasta ahora se ha hablado mucho en toda la educación de procesos de enseñanza, olvidando o minimizando la otra dirección, el otro agente activo del proceso, el alumno, el aprendiz. Que no es sólo quien recibe, sino quien investiga, quien prueba, quien aprende, procesa,… El problema de utilizar sólo aprender es que puede olvidar la necesaria interacción entre quien forma o apoya la formación, el maestro. Lo bueno es encontrar el equilibrio.

  2. Excelente punto, parece que me perdí esa entrada. Concuerdo con Juan Carlos que el constructo educación es más amplio, y no necesariamente de restringe al proceso de instrucción (enseñanza / aprendizaje).

    Voy a opinar fuera de plazo, ¿me disculpas?. Sé que es trampa pues cuento con la ventaja de tu comentario: A mi me gusta utilizar la expresión educación casera. Casero pues rescata tres aspectos que para mi son fundamentales: La dimensión artesanal, no fordista, del proceso educativo que vivimos; La dimensión comunitaria, pequeña, frágil y única de esta “factura” educativa, en la cual, todos los miembros de la familia que educa. Finalmente, casera, saca el foco de la casa -la cual no necesariamente es el locus – del proceso.

  3. En familia la enseñanza es bidireccional, no parte sólo del padre hacia el hijo, si no también del hijo hacia el padre. Por eso es “enseñanza en familia”, bueno, al menos yo aprendo un montón de cosas :)

    Besiños para todos :*

    (qué buena la anterior entrada Madalen, se podría anexar a los “kits de emergencia” verdad?)

  4. Huy, pues también yo me perdí esta entrada… Me parece muy interesante este punto que planteas. Yo ahora mismo no denominaría lo que hacemos como “escuela en casa”, que es como lo llamé hace menos de un año cuando empecé el blog, más que nada como traducción directa de lo que usábamos hasta entonces principalmente, que era homeschooling. Ahora vamos más por el “unschooling”, pero en castellano me pierdo un poco. ¿Cómo lo llamaría? ¿Desescolarización? Nuestro planteamiento actual de educación y aprendizaje va tan ligado a la vida misma, que parece imposible ponerle un nombre… ¿vivir? Creo que quizá lo más acertado sería “vivir sin escuela”, porque aprender, se aprende durante toda la vida. Un beso

  5. JC y Meni coincidís en la bireccionalidad del proceso educativo, y nada más cierto.
    Andrea, Educación casera suena entrañable, como pan casero o free range eggs. Una vez comenté en este blog otro americano que se llama “Free range education”.
    Gemma, no me extraña que te hayas saltado la entrada, a veces cojo carrerilla. “Vivir sin escuela” es algo así como “Crecer sin escuela” ¿verdad?. Supongo que se entiende bien si lo conjugas: Vivimos sin escuela, o mis hijos viven sin escuela. Es lo que decían Marvan y Arantza que en inglés queda todo muy palmario: “We homeschool”, y no hace falta más explicaciones. Suerte de vivir en países con instituciones de este tipo ya consolidadas. La falta de normalización en la terminología denota, en mi opinión, la fragilidad de la institución.
    Muchas gracias a todos y todas. ¿Nos apuntamos a What’s in a name III?. Marván, si te animas a desarrollarlo en tu blog, lo enlazo y voy por el III.
    Salud

  6. Pues justamente ya la tenía hecha la entrada y está programada para mañana jejeje.
    Pero no sé si retocarla un poco ahora después de tu interesante observación sobre el “aprender”.

    Yo creo que si utilizamos el término “aprender en casa” otra vez tendríamos el mismo problema que con “educar en casa”. Cualquier niño que va al colegio también “aprende en casa”. Cuando está en casa aprende porque los niños por el simple hecho de ser niños siempre están aprendiendo.

    Yo insisto en el hecho de que nos tenemos que diferenciar de lo que es “enseñanza en la escuela”, o “aprender en la escuela” si se quiere.

    Lo de aprender está muy bien, pero también en la escuela pasaría esto y digamos que también el colegio debería de pasar de “enseñanza en la escuela” a “aprender en la escuela”. En la escuela también debería de ser el alumno el que dirige su aprendizaje. Y por esto creo que con “aprender en casa” no queda lo suficientemente separado.

    Además creo que también tiene algo que ver con una entrada que escribiste hace poco después de mi post “políticamente incorrecto”.
    Hoy día parece como mal visto que se nos ocurre “enseñar” a los niños, casi que no les puedes enseñar nada o estás interfiriendo en su propio proceso de aprendizaje. Yo creo que no hay aprendizaje que no vaya siempre acompañado de enseñanza. Los niños “aprenden” solos a hablar, pero es porque nosotros les hablamos (la parte de enseñanza), si nadie les hablara no habría aprendizaje del habla. Quizás hay algunos aprendizajes que se hacen solos, sin ninguna enseñanza, pero creo que son bien poquitos. Cuando nosotros leemos, les enseñamos, cuando nosotros dibujamos, les enseñamos, cuando nosotros bailamos, les enseñamos, cuando nosotros escuchamos música, les enseñamos, cuando hacemos la compra les enseñamos como hacerlo….. la enseñanza es inevitable por el simple hecho de que los niños nos observan y aprenden de lo que nosotros “dejamos ver = enseñar”.

    Lo que pasa es que la palabra “enseñanza” ha adquirido como una connotación negativa al largo de los años. Quizás porque ha habido “malas enseñanzas” que nos han dejado mal sabor en la boca y por esto queremos utilizar ahora otra palabra que no sea “enseñanza” porque nos trae como malos recuerdos. Pero por mucho que cambiamos la palabra, siempre seguirá siendo enseñanza. Aunque pueda ser que ahora suene más moderno o más “fashion” llamarlo “aprender”.

    Ya se ha intentado una vez cambiar la palabra. Antes se utilizaba “instrucción”, esto ahora suena de lo más anticuado. Quizás con enseñanza pasará lo mismo, pero creo que es un problema puramente lingüístico y por la connotación negativa que va adquiriendo una palabra a lo largo del tiempo y de repente la queremos cambiar, mientras que en el fondo el contenido de la palabra sigue siendo lo mismo. Pero ya es normal esta evolución. Una lengua vive y cambia, los cambios son normales en este sentido.

    Pero por mucho que queremos cambiar la palabra “enseñanza”, el fenómeno de “enseñar” no desaparecerá. Incluso los autodidactas necesitan la mayoría de veces de ejemplos o de libros donde les “enseñan”. Quizás los inventores han hecho ciertos aprendizajes sin enseñanza.

    Creo que lo que hace falta es una nueva visión sobre la palabra “enseñar”, ¿cómo enseñamos y qué enseñamos?.

    Bueno, no me enrollo más ;)

    Nosotros seguiremos haciendo enseñanza en familia ;)
    No voy a tocar la entrada que tenía preparada para mañana, sino acabo escribiendo la biblia en verso jejeje, simplemente pondré un enlace a este nuevo post ;)

    seguimos en ello ;)

  7. Pues yo de acuerdo con JC, rectifico y me inclino por Educación en Familia en vez de Enseñanza en Familia.

    EeF-Homeschooling, para que se entienda (Educación en Familia para los hispano-parlantes y Homeschooling como patente internacional, como creo que dice Madalen).

  8. Bueno, yo creo que en esto, como en todo, hay sutilezas. No es lo mismo “enseñar” en el sentido de “mostrar” que en el sentido de “instruir”, como no es lo mismo “guiar” que “gobernar”. Para mí, en estas sutilezas hay mucho, así que creo que la cuestión etimológica tiene su interés.

  9. Por cierto, que si me atengo a lo que en realidad digo cuando alguien me pregunta, los niños simplemente “no van al colegio”. Y si la cara se les queda muy de susto, añado: “aprenden en casa”… Luego, por supuesto, me suelen completar la frase con un “ah, que les das clases en casa” o algo por el estilo, que la verdad prefiero no aclarar porque la vida es demasiado breve para explicar que en casa no tenemos una pizarra, ni libros de texto ni nada por el estilo y que, aún así, los niños no están desatendidos y aprenden muchas cosas. Besos a tod@s

  10. Qué interesante el debate. Es de una riqueza enorme.
    Marván, si te digo la verdad, me alegro de que no cambies la entrada. Tus reflexiones son tan sensatas que se entienden a la perfección. Si no aprendemos de lo que nos enseñan los que han poblado el mundo antes que nosotros, y tuviéramos que intuirlo todo, todavía estaríamos cada uno por su cuenta descubriendo el Mediterráneo.
    Arantza, creo que tú y JC hacéis buenas migas, y se nota tu experiencia británica en la percepción de la terminología: directa y práctica.
    Gemma, ¿ves qué bonito lo dices?… “aprenden en casa”, no dices “les enseño en casa” o “escolarizo en casa”.A veces los términos de partida, cuando son sustantivos, se nos resisten al hablar cuando los conjugamos como verbos, por eso te preguntaba cómo lo dices en un contexto conversacional.
    Creo que el “What’s in a name (III)” podría ser precisamente eso, la terminología que utilizamos en el contexto conversacional informal, y la que utilizamos en el registro escrito, que no tienen por qué coincidir.
    Muchos saludos cariñosos.

  11. Homeschooling es la mejor palabra para decirle a quien no tiene ni idea de todo esto.
    Cuando te preguntan, pues entonces ya viene tu aclaración o respuesta depende de quien pregunte. Si me preguntan desde la ignorancia, pues les digo que hacemos cole en casa. Si preguntan interesados, les explico nuestra filosofía de la educación.
    Enseñanza en familia me gusta. Para nosotros el movimiento es inverso al que dices tenéis en la universidad. Me explico. En la universidad es posible que la enseñanza se estuviera quedando rancia, y que se haya “redescubierto” que una buena enseñanza parte del aprendizaje o educación. En casa sabemos eso desde que pasamos días, meses y años con los niños. En casa no nos funciona a nadie ninguna enseñanza anquilosada, la que está fallando en muchos colegios y escuelas e incluso universidades, la basada en un maestro que da charlas y supuestamente “enseña”. Pero en mi caso, me siento muy agusto en mi posición de educadora, o maestra que enseña o imparte enseñanzas, porque mi HOME SCHOOL está basado en Charlotte Mason, y sus escuelas eran magistrales, comprendían el proceso de aprendizaje del niño, y fueron vanguardistas en su tiempo y nunca morirán, porque son crítica al modelo de escuela dominante o Herberiano.
    Entonces vuelta al principio. Si hablo con alguien que no sabe nada de esto ni quiere saber, hasta presumo de que soy maestra titulada (lo cual me vale un pimiento como madre homeschooler, aunque me sirviera como experiencia vital, eso sí, no sigo NADA de lo que hice por seis años). Si hablo con alguien que entiende, me llena de satisfacción decirles que nuestra aventura vital es esta de aprender, educar, enseñar, vivir, y crecer sin escuelas, sin libros de texto, y con toda la riqueza de ideas que nos han dejado las grandes mentes de la historia, además de las relaciones que formamos con otros, con el mundo, y con nuestro Creador.

  12. Me perdí la pregunta.
    A mí me gusta la expresión “educar en familia”, porque “educar” conlleva mucho más que simplemente enseñar. Cuando uno educa, no sólo imparte valores académicos, sino también morales y espirituales, y en nuestro caso concreto no se separan de lo académico. Todo va entrelazado. En mi familia somos seguidores de Jesucristo, y la educación que le tratamos de dar a nuestros hijos engloba todo, y todo junto.

  13. Silvia, no sé si entiendo bien tu comentario. Dices que vuestro camino es el inverso al que estamos recorriendo en la universidad. Y luego dices que os basáis en la clase magistral. Luego, ¿Habéis partido de una educación basada en el aprendizaje del niño para pasar a la educación magistral basada en el enseñante?.
    Seguro que hay algo ahí que no acabo de comprender bien.
    Carolina, creo que con tu voto, educar en familia y homeschool van siendo las preferidas.
    Besos a las dos

    • Qué mal me debo de haber explicado.
      Lo que digo es que en las universidades el estilo educativo centrado tradicionalmente en un profesor que echa la charla está haciendo aguas. Imagino, un poco presuntuosamente porque desconozco los pormenores de vuestra universidad, que quizá sea por ello que estéis tratando de entender la “enseñanza clásica” como aprendizaje o educación que proviene del alumno, no como un cúmulo de datos que verter sobre la mente del alumno. Bajo ese paradigma rancio y arcaico, yo no me consideraría maestra, y claro, hablaría de educación y aprendizaje.

      Lo que creo que Marvan enfatiza y en lo que me identifico, es que nosotras defendemos otro rol del enseñante. Para CM el enseñante no es importante, es guía, es sólo el que planea y conecta al niño DIRECTAMENTE con las grandes mentes de la historia mediante una selección cuidadosa de los mejores libros, y unos principios que están en consonancia con el modo en que las personas aprendemos. Y las clases así llevadas, las llamo magistrales en el sentido de GENIALES, creo que la palabra fue un error porque confunde, me refería a magníficas.
      Entendiendo que yo no practico la “enseñanza” bajo el modelo moderno deudor de Dewey, utilitarista, que es el que prima en la mayoría de colegios y universidades a no ser que tengan otros principios (escuelas Montessori, Waldorf, por ejemplo), sino que abogo por una enseñanza clásica en la que el alumno disfruta del arte, la música, conexión con la naturaleza, lectura de libros que forjan el carácter, por eso digo que no me molesta sino que me gusta que se entienda que no sólo educo, sino que soy maestra, pero no maestra de “escuela tradicional”.
      Los centros donde la enseñanza ha tocado fondo como comenta Roger Schank, se replantean el rol de los maestros y se abren al concepto de educación. Los homeschoolers, que vemos que el método antigüo no funciona, porque sin el sistema que lo apoye y mantenga, los niños no lo toleran (libros de texto áridos sin sentido, falta de respeto de los ritmos, acumulación de datos para volcarlos en exámenes de cosas que olvidas al día siguiente, premios y castigos externos, material rebajado carente de calidad, carencia de música, arte, gimnasia, imposibilidad de transmitir valores porque hay que ser “neutrales”, carencia de ningún pensamiento, libro, o enseñanza que tenga que ver con el legado espiritual, que incluso para el no creyente es cultura Occidental sin la que no podemos entender el presente, ausencia de las humanidades porque no tienen lugar en esta visión pragmática y utilitarista…) Volviendo al argumento central. El homeschooler normalmente termina encontrando su filosofía y estilo de enseñanza, y raramente es el MODERNO y a la vez anticuado que tenemos en muchos lugares y que plantea una crisis al sistema educativo. E incluso el unschooling, es una forma de enseñanza, el padre tiene un rol, aunque no gusten de llamarse enseñantes o maestros quizá, sino guías.

      No sé si ahora ya me he liado de lo lindo, espero que mi rollo haya quedado algo más claro.

  14. Pues yo creo que precisamente la Educación en Familia retoma el camino que describes Madalen (al referirte a lo que se vuelve en la Universidad): “de manera que sea quien aprende quien recorre el camino académico asistido por quien actúa como motivador, más que como enseñante, y por ello la actividad de educación se define como aprendizaje, no como enseñanza.”

    Por eso creo que Educación en Familia es preferible pues a “enseñanza”, aunque educar eduquemos todos (o eso deberíamos), los que escolarizamos y los que no, y los que hacemos las dos cosas a un tiempo en la misma familia -como es mi caso-. Es más, creo que ahí radica el éxito del homeschooling para un niño, en que llegue a ser capaz de estudiar por sí solo, con la guía, tutoría o ayuda de los mayores implicados en su educación -padres y también otros colaboradores si es el caso, en materias específicas cuando son mayores-.

    Es más, cuando suelen preguntar “Entonces, ¿eres tú la maestra? ¿les enseñas todo?”, me doy cuenta de que la gente no sabe muy bien en qué consiste el homeschooling, y les digo que no, que se estudia de otra manera, que estudiamos con ellos, que aprenden a estudiar solos … Esto hace que en algunas cosas suponga gran ventaja, en otras carencias o dificultad, claro, pero esto ya es otro tema y me estoy alargando demasiado.

    • Sí, ahí has dado en el clavo. Cuando la gente que no conoce mucho el homeschooling nos dice si somos maestras, la respuesta es NO. Porque están entendiéndolo como si impartiéramos las asignaturas al igual que en los colegios y encima TODAS Y UNA SOLA, con lo cual se preguntan cómo caray podemos hacerlo si ni estamos preparadas ni tenemos los recursos de las escuelas.

      Pero lo que desconocen es que el tener a los hijos con nosotras y responsabilizarnos de su educación intelectual así como de la espiritual, emocional y física, no es tan difícil y se da en un movimiento bidireccional como dicen JC y Meni. Además es un contínuo, una progresión desde que nace tu hijo y va pasando por diferentes etapas, dándote ocasión de ir evolucionando en tu rol, leyendo, como dices, Arantza, y educándonos nosotros también mediante libros, lecturas, blogs como este, je je je, conversaciones, etc.

      Y yo diría que no sólo es lo que hay en una palabra, es el contexto también, por eso es algo difícil utilizarlas porque no siempre son intercambiables depende lo que estemos apuntando con ellas.
      Por lo único que me decidí por enseñanza en vez de educación, es porque explicado lo que entiendo por enseñanza y el rol del enseñante, me gusta aclarar que no solo educamos como educan los que tienen hijos que van a la escuela, sino que también nos ocupamos del aspecto intelectual, si bien de forma diferente a los colegios, y muy enmarañada con el resto de las ocupaciones y funciones del resto de la vida. No lo puedo desligar en la vida cotidiana, pero al hablar de ello sí puedo hacer la abstracción, y al fin y al cabo destinamos parte del día a nuestro “tiempo a la mesa” o sofá también, donde tenemos nuestras lecturas, narraciones, y nuestro trabajo de lápiz y papel, digamos. O como dices, nuestro tiempo de “clases”.

      Saludos a ambas y felicidades, a Arantza por su labor tan “magistral”, que no te conozco, pero lo que sé de tí por tu blog me basta para saber la calidad de educación que reciben tus hijos, y a tí, Madalen, por lo mismo, por educarlas también y así suplir, compensar o corregir aquello en lo que el colegio se queda corto con todo el aprendizaje que ocurre en tu hogar, tan rico en cientos de cosas con las que yo sólo sueño, en serio, porque yo estoy convencida de que tus niñas aprenden más de todo eso que viven en tu casa y en los viajes, salidas al mar, la música, los juegos, que en lo que tienen que empollar para soltar en los exámenes.

      Pero sé que no te gusta ponerte confidencial en el blog, así que te dejo, pero no sin antes darme el atrevimiento de decirte que si en España hubiera otro ambiente te diría que en verdad no necesitan ni ir al cole :)

  15. Arantza, esa era la impresión que yo tengo, aunque creo que no he logrado entender lo que comenta Silvia. Sospecho que no estoy interpretándolo correctamente lo que ella dice.
    Un abrazo y gracias por dedicarnos tu tiempo.

  16. Volviendo a leer lo que dice Silvia -perdón, entré rápido y no lo leí bien-, entiendo bien lo que dice, necesitamos maestros, enseñantes, referencias, de los que aprender, que en el homeschooling pueden ser buenos libros, la autoridad basada en el amor de los padres mismos etc , ya no puedo dedicar a esto más tiempo por razones obvias, estamos “en clase” y no se puede desatender demasiado…

  17. Sigue interesante la cosa. Yo ahora me toca mi café o sea que tengo “libre” jejeje.
    Creo que la cosa es más complicada de lo que pensamos.
    Se ve que hay mucho in a name.

    Para empezar el ministerio que se ocupa se llama Ministerio de educación y los profesores trabajan en centros educativos…… (En catalunya hace algún tiempo cambiaron a Departament D’Ensenyament) entonces lo de “enseñar”, “educar”, y “escolarizar”, me parece que nadie lo tiene del todo claro qué es realmente la diferencia y podría bien ser que yo digo enseñar a lo mismo que otro llama educar o al revés.

    Sigo pensando que aunque por comodidad utilizo “educar en casa” y lo de “educar” me gusta, está claro, creo que no nos diferencia lo suficiente de los demás que llevan sus hijos al colegio y también “educan en su casa”.

    Por esto creo que necesitamos un nombre que nos diferencia realmente para que no nos puedan decir (y con razón muchas veces): es que yo también educo a mis hijos en casa, pero los llevo también al cole.

    Quizás necesitamos simplemente decir EeF (o EeC si alguien insiste mucho en lo de Casa)
    porque si yo digo que hago EeF (literalmente decir e-effe) entonces cada uno que le ponga lo que quiera a la E, si Educación, Enseñanza o Escolarización, a mi me da lo mismo porque hasta que el inspector (o quién sea) no pase un año viviendo con nosotros no podrá opinar si mi Educación tira más para Educación o Enseñanza o Escolarización. Supongo que tira para Educación porque pretende ser completo (no soy nadie para decir que lo sea), pero para diferenciarnos, creo que necesitamos añadir algo de Enseñanza o Escolarización.

    Espero que mis hijos en algún futuro podrán decir claramente: Yo hice Eef (o lo que sea la verdad). Y que todo el mundo les contesta “ah, vale”
    Igual que los ingleses puedan decir “we homeschool” y entonces les dicen “How interesting” (LOL)

    Y escribo expresamente que puedan decir: Yo HICE Eef, porque dudo que llegamos a tiempo en la normalización para que lo puedan utilizar en un tiempo presente ;)

    Ala, sigamos con nuestra Eef!

    • Claro, es por lo que me hice tu seguidora número uno, eso que estás tratando de matizar cuando nos vienen con el clásico “yo también educo en mi casa”. A mí no es que me moleste, pero es como si algunos que no saben nada de homeschooling, nos echan en cara que ellos educan en casa, y qué, nos dicen, ¿ahora me sales con que tú escolarizas o enseñas en la tuya? PUES SÍ, mira por donde, y con una reflexión, método y prácticas mucho más avangard que las que recibe tu hijo en el cole, lero lero lero… ja ja ja. No es así, volvemos a lo de las comparaciones, y no somos mejores (ni peores, ojo). Pero tengo que dejar las cosas claras. Hay MUCHA IGNORANCIA, y la ignorancia nos toca la fibra sensible a los homeschoolers y nos hace saltar como tigres, no lo niego ni lo escondo. Y es que YO, no voy a implicar a nadie más, por supuesto que pienso que mi opción es mejor que las escuelas, pues claro, si no mandaría a mis hijas a una, pero a la vez no siento de verdad que sea MEJOR PERSONA o que mis hijas sean superiores, o que mi marido sea el más listo, o que mi hogar el más ejemplar en cuanto a educación y otros temas. Y ese sentimiento de que mi opción es la mejor, a veces me lo sacan mal, ¿verdad? , depende de cómo me pillen. Muchas personas se ponen un poco “bravas” porque se lo toman personal, como si el criticar el sistema fuera acusar a los padres que escolarizan en colegios de ser idiotas, anticuados, y peores padres.
      Pero es que yo no puedo hablar del homeschooling como lo veo sinceramente, y pedir perdón por la pasión que siento, porque honestamente, no me sale de dentro lo de estar puntualizando que las escuelas también son buena opción, bla bla bla.

      Eso no quiere decir tampoco que haya que arrasar y hablar pegando tiros a todo el que se pone enfrente, eh, que no hay que ir de chulitos por el mundo tampoco.

      Y el típico rollo de “hay homeschoolers que patatín, y hay colegios que patatán, y que si somos iguales o peores que la enseñanza tradicional, o que si caemos en el dogmatismo, y los clásicos “mis hijos están aprendiendo muy bien en el cole, pero los míos saldrán mejor en los exámenes porque no van al cole, pero tú los estás forzando a ir al matadero, y tú los tienes en una burbuja… Yo lo disfruto y lo destaco positivamente, con sencillez, pero con convicción.

      Lo único que queremos es un simple reconocimiento y una libertad sensata de optar por no enviar a los hijos al colegio y responsablemente continuar su educación plenamente en el hogar y en familia en todos los países. Luego que cada uno se apasione por lo que se apasione, y que no se moleste ni ofenda tanto por lo que piense aquel que vive diferente o por las críticas. Y también que tengamos modales y buen juicio a la hora de hablar “del otro”, que al final, los niños terminarán unos en el matadero y otros encerrados en el ático, ja ja ja. (No sé de dónde me salió este humor negro).

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