Objeciones de conciencia de los titulares de la patria potestad

De mano de Laura Mascaró he conocido esta noticia de prensa en la que se relata cómo dos documentales “Raw” y posteriormente “Rawer”, siguen las vicisitudes de una madre y su hijo crudiveganos en Holanda. Además de esta dieta la madre decidió desescolarizar a su hijo, de modo que sufrió la intervención de los servicios sociales holandeses por optar por dos caminos poco frecuentados: la alimentación vegetariana no cocinada, tanto para ella como para su hijo y la desescolarización de su hijo.

La normativa holandesa sobre escolarización es estricta y sólo admite el ejercicio de una objeción de conciencia escolar que protege sólo a aquellos con profundas convicciones religiosas, de manera que nunca se concede a quien haya  escolarizado previamente, pues el hecho de haber escolarizado en algún momento desmiente la “seriedad” de esas convicciones.

Información del HSLDA:

Compulsory Attendance Law:From the 5th birthday until age 16. Part-time attendance allowed for 16 to 18 year olds (an approved combination of study and employment).

Legal Status: Homeschooling is not technically recognized by Dutch law. The Compulsory Education Act, Article 2, paragraph 1, states that school attendance is mandatory. However, many are able to obtain a religious exemption to compulsory education.

Country needs: 1) Recognition of homeschooling as a valid form of education

Number of Homeschoolers: Approximately 100 families.

El caso nos lleva a la tentación de ser trasladado al ordenamiento jurídico español, por otra parte no muy distinto al holandés en cuanto a la posibilidad de educar en casa, pues ambos parten de una normativa que obliga a la escolarización de los menores en edad escolar. (Allí Ley de Educación Obligatoria), aquí Ley orgánica de educación en vigor en cada momento, unida a la ley orgánica de protección al menor, aplicable a cada momento.

 El caso que más puede acercarse al de la alimentación crudivegana en el Estado español,  en cuanto a la imposición de una medida en el hogar familiar que es interiorizada posteriormente por el menor, que la acepta sin reservas, es el que -salvadas las distancias y las consecuencias del modo de proceder- fue estudiado tanto por el Tribunal Supremo como por el Tribunal constitucional. Me refiero a un caso en el que los padres, -testigos de Jehova-, se negaron a que su hijo de 13 añós que había sufrido un accidente con la bicicleta, recibiera una transfusión de sangre que podría haberle salvado la vida. El Tribunal Supremo condenó a los padres por un delito de homicidio a tres años y medio de cárcel, pero el Tribunal Constitucional les absolvió en base a la objeción de sus creencias religiosas y a la convicción del menor que le llevaba a negarse de modo sobrehumano a recibir la transfusión. La sentencia del Tribunal Constitucional es de julio de 2002.

Posteriormente, una circular de Fiscalía,  intenta contrarrestar el efecto de la sentencia del Tribunal Constitucional que falló a favor del derecho de los padres a oponerse a esa intervención sobre el menor, prohibiendo de hecho esa práctica a partir de su publicación en 2012.

http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/10/05/actualidad/1349469630_361762.html

Salvadas las distancias tanto en cuanto al caso en sí como a los ordenamientos jurídicos, -el holandés o el español-, creo que el hecho de alimentar al menor en base a una dieta crudivegana exclusivamente, no traería más problema para el titular de la patria potestad, sin embargo el hecho de no escolarizarlo, sí que traería consecuencias por tratarse de la infracción a un deber legal recogido en leyes orgánicas tanto de educación como de protección al menor. Y no un deber genérico de cumplir con los deberes derivados del ejercicio de la patria potestad.

La objeción a un deber impuesto por ley trae innumerables dificultades en el Estado español. De hecho la objeción a las obligaciones militares recogidas en la Constitución (art. 30.1 CE)  fue sancionada  a su vez en la propia Constitución y a renglón seguido (art. 30.2) para evitar los problemas obvios derivados de la jerarquía normativa.

En cuanto al debate de contenido médico sobre la adecuación nutricional de esta dieta para los menores de edad, prefiero no entrar en él tanto por mi desconocimiento sobre esa cuestión como la lejanía de mi area de conocimiento. Y en cuanto a los límites de la intervención del Estado sobre las decisiones derivadas del ejercicio de la patria potestad, creo que deben mantenerse dentro de los límites de lo que exige el principio del interés superior del menor. No sólo deben respetarse las opciones de quienes ejercen la patria potestad sin desconfianza, sino que debe dotarse al menor de un ámbito propio decisorio, mucho más allá de ser considerado un mero objeto pasivo de decisiones ajenas a su voluntad.

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Acerca de madalen

Profesora de Derecho Civil de la EHU-UPV

2 pensamientos en “Objeciones de conciencia de los titulares de la patria potestad

  1. Estimada Madalen: Muy interesante el artículo y el blog en general, últimamente estoy leyendo sobre homescholling ya que decidimos con mi marido no llevar a clase a nuestros hijos hasta los 6 años, (edad en España de comienzo obligatorio), por convicciones espirituales cristianas. Hay muy pocas personas y blog que traten este tema en castellano, por lo cual te agradezco tu página. Un abrazo desde Barcelona!.

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