Ideal y realidad: un poco de Platón

La educación de nuestros hijos e hijas es una carrera llena de sorpresas y obstáculos. Las decisiones se toman en un momento determinado atendiendo a una serie de razones y propuestas que percibimos del exterior y que representamos en nuestra mente, como el ideal al que dirigirnos.

A menudo las experiencias de otros, -si son satisfactorias, idílicas e ideales-, nos pueden llevar a toparnos con una realidad que se parece más a nuestra propia vida escolar y a nuestra experiencia que a lo que querríamos para nuestros hijos e hijas, lo que resulta desesperante.

Y esto es aplicable tanto a quien escolariza como a quien educa en casa. ¿Tanto rompernos la cabeza pensando en conseguir ese ideal educativo en la formación de nuestros hijos para  acabar en lo de siempre?

decepción

¿Hay salida a esta decepción?  ¿En qué ha quedado lo que queríamos cuando nacieron nuestros hijos y aún eran una página en blanco en la que podríamos escribir cualquiera de las posibilidades que este hermoso mundo ofrece?

Es una pegunta importante para buscar en nuestro interior la evaluación de nuestro quehacer en la educación de nuestros hijos e hijas.

Anuncios

Acerca de madalen

Profesora de Derecho Civil de la EHU-UPV

3 pensamientos en “Ideal y realidad: un poco de Platón

  1. Muchas veces caemos en lo mismo porque nos concentramos únicamente en nuestros hijos y no en cambiar la forma como pensamos o cómo podemos acompañarlos. El cambio debe empezar por dejar muchas cosas que de cierta forma nos han atormentado durante nuestras vidas y simplemente avanzar. ¿Qué queremos exactamente para nuestros hijos? ¿Cuál debería ser nuestro rol para acompañarlos en el proceso de crecer y educarse? Si vemos al mundo encerrados en la cueva de la alegoría de Platón sin ver la realidad, estamos destinados a dejarnos llevar por la corriente.

  2. Yo pienso que justamente esto es la realidad: nada nuevo bajo el sol. Nuestros padres querían lo mejor para nosotros, sus padres y los padres de sus padres. Ya lo decía Sócrates ¿no? Que la juventud estaba perdida y mal educada…… Poco hemos cambiado y poco cambiaremos. El hombre está destinado a buscar este cambio perpetuo que no encontrará nunca. Nos da la ilusión de que nosotros sí que haremos el cambio con nuestros hijos. Debe de estar en nuestros genes de padres jóvenes, el pensar que nuestros hijos serán diferentes, que los educaremos mejor…… ¿No lo habrán pensado todos los padres de los siglos de los siglos? Pero si este cambio se produce, yo no creo que será por nosotros, los padres, sino por nuestros hijos mismos, por como son ellos.
    Por esto, lo único que nos queda como padres es acompañar a los hijos a ser lo que son. Y si habrá cambio, no depende de nosotros.

  3. Gracias por los comentarios, deberían formar parte del texto principal, porque tienen gran valor. Coincido con vuestras reflexiones, y esa era la idea de la entrada, precisamente, una reflexión común entre escolarizados y no escolarizados, Hay mucho más de lo que pensamos que es común, porque, como muy bien dice Marvan, son preocupaciones universales.
    Un abrazo y gracias.

Deja un comentario aquí

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s