Subirse a la ola

La percepción social con respecto al homechool se está modificando en la actualidad, y podemos decir que se va generando una tímida reacción de mayor comprensión a las familias que se niegan a escolarizar en el sistema reglado, a medida que quienes opinan sobre esta opción, ven con otros ojos a la escuela y muestras un comportamiento más crítico hacia esta institución.Las dificultades que acarrea la escuela para las familias que confían a ella la formación de sus hijos e hijas suponen una fuente constante de cambio de actitud hacia el homeschool.

De ahí que, lejos de presentar una actitud hostil hacia ellas, las personas que componen el movimiento desescolarizador en su conjunto deberíamos mostrar comprensión y una actitud abierta, empática frente a sus dificultades. De hecho, quien desescolariza (bien sea porque no ha escolarizado nunca o porque ha sacado a su hijo o hija del sistema escolar) lo hace porque piensa que es la mejor opción a su alcance tras un intenso período de reflexión y de sopesar los pros y los contras de cada situación. Sin embargo, quien escolariza, posiblemente lo hace porque no se ha planteado otra posibilidad o porque cree que no tiene otra opción. Y todo ello por muy variadas razones, entre ellas las de tipo legal, social, económico y hasta en el plano psicológico se podría valorar una baja autoestima sobre las propias capacidades.

Quien ha superado ese temor y pasa a desescolarizar con todas las consecuencias, incluso superada la edad de escolarización obligatoria, tiende a sentirse en un estadio de superior conciencia con respecto a quien escolariza, porque ha superado esos temores y se siente empoderado o empoderada ante la tarea que tiene por delante. Siente la tentación de confrontar la validez de la opción que ha tomado con quien tiene frente a si,  e incluso tiende a monopolizar las preocupaciones educativas hacia la decisión que ha tomado, como un ejemplo digno de ser tenido en cuenta, valorado positivamente e incluso admirado.

El homeschool y, en concreto, la dimensión legal que nos ocupa en él, es un fenómeno en constante evolución desde sus inicios, desde la década de los 80 y 90 del pasado siglo, en que se consideraba una extravagancia, hasta el momento actual en el que se presenta como una solución para el “mal de escuela”.

La hemeroteca nos ayuda a ir ajustando los límites de su percepción social. Existe una tendencia a pensar que si la norma no se modifica, tampoco sufre modificación la situación real que aquella regula, pero no es así. Aunque la ley permanezca inmutable, su interpretación y la percepción social se modifican sin solución de continuidad. La percepción social con respecto al homechool se está modificando en la actualidad, y podemos decir que se va generando una tímida reacción de mayor comprensión a las familias que se niegan a escolarizar en el sistema reglado, a medida que quienes opinan ven con otros ojos a la escuela.

Quizás es el momento de subirse a la ola.

 

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