El bienestar del niño y la niña

Esta idea es la que guía el quehacer de los Servicios Sociales al analizar las situaciones de riesgo de los menores. Este concepto está relacionado con otro, más jurídico y menos psicológico o sociológico, cual es el del ” interés superior del menor”. Ambos conceptos son abstractos y plantean dificultades para llegar a consensos en cuanto a su contenido.

Con el desarrollo de las escalas de Magura y Moses para medir el bienestar infantil en 1986, se puso de manifiesto la dificultad práctica de definir estos conceptos abstractos.

La infancia ha sido históricamente valorada por su contribución económica a la familia. Sólo recientemente se ha puesto el foco en el bienestar del niño, de la niña, y ello obliga a una aproximación distinta a la evaluación de las necesidades de los niños y las niñas en la sociedad post industrial.

Dado que los niños y niñas viven en su mayoría en un entorno familiar, la evaluación de su bienestar está ligada a la capacidad de sus familias para realizar las labores básicas para procurar ese bienestar de modo aceptable.

Una de las escalas de Magura y Moses que define ese bienestar está basada en la adecuación de las necesidades educativas del niño o niña. Esta medida deberá ser aplicada de modo diferente a las familias que escolarizan y a aquellas otras que, sin escolarizar, como ocurre en algunas países del entorno socioeconómico español, procuran la satisfacción de esas necesidades de un modo adecuado, en el propio hogar.

Desde el punto de vista legal, se suele incidir en el cumplimiento formal de las familias de sus deberes legales, tal y como se han ido definiendo en un sistema marcado por la escolarización obligatoria, sin tener prácticamente en cuenta que, de lo que se trata, es la adecuación de los esfuerzos de la familia por satisfacer aquellas necesidades que aseguran el bienestar del niño y de la niña.

Este artículo de Paula Rothermel, presentado en la Universidad de Navarra y publicado en 2012 en su Revista de Educación analiza en profundidad el tema expuesto.

Me he basado parcialmente en un artículo de James R. Seaberg (1990). “Child Well-being: A Feasible Concept?

“Child well-being is a concept that is being adopted by child welfare professionals, aided by the recent development of scales to measure well-being among children. Yet, a review of the literature related to the concept reveals a lack of consensus on the meaning of the term.”

El bienestar psicológico de los niños educados en casa 

 

 

 

4 pensamientos en “El bienestar del niño y la niña

  1. Hola Madalen:

    Hoy estaba leyendo la Ley de protección del menor de 2015 que creo que es la que está en vigor y leía que hablaba de proporcionar educación,no de la obligatoriedad de escolarizar por lo que con Balora y sin él se podría decir que solo por no estar escolarizado no se está perjudicando al menor…
    Sé que cada familia vamos a interpretar según nos convenga ;) pero no debería prevalecer ese bienestar a la obligatoriedad de la escolarización? porque el malestar que conlleva un proceso legal creo que puede llegar a perjudicar mucho más que el hecho en sí.
    Ya te lo comentaba en otro comentario pero no termino de entender como la LOMCE(q va a ser revocada) puede tener más peso que la Constitución.
    Siento ser reiterativa ;)
    Bizi

  2. Kaixo eskolebizi. Zelan pozten naizen zure komentario irakurtzean…. La ley a la que te refieres… Ley Orgánica 8/2015, de 22 de julio, de modificación del sistema de protección a la infancia y a la adolescencia en su artículo 18, establece entre las situaciones de desamparo -y no de riesgo- la desescolarización. En concreto, el artículo 18 que establece que

    En particular se entenderá que existe situación de desamparo cuando se dé alguna o algunas de las siguientes circunstancias con la suficiente gravedad que, valoradas y ponderadas conforme a los principios de necesidad y proporcionalidad, supongan una amenaza para la integridad física o mental del menor:g) La ausencia de escolarización o falta de asistencia reiterada y no justificada adecuadamente al centro educativo y la permisividad continuada o la inducción al absentismo escolar durante las etapas de escolarización obligatoria.

    En cuanto al interés superior del menor, – es un concepto jurídico indeterminado- que no se va a interpretar contra la ley vigente y se diferencia del concepto de “biesnestar del menor”, que es un comncepto menos jurídico. Con todo, normativa para establecer la obligatoriedad de la escolarización, no falta. y como dijo el Tribunal Constitucional, en la Sentencia del 3 de diciembre de 2010 las leyes orgánicas que impongan la escolarización no son contrarias a la Constitución, pues desarrollan una de las opciones que tenía el Estado para garantizar el acceso al derecho a la educación de los menores. No quiero alargarme porque tenemos una larga conversación pendiente.
    Besarkada handi bat. Madalen

  3. Eskerrik asko Madalen por la aclaración!Ando navegando entre tanta normativa que pierdo el norte ;).Que faena que aparezca el término escolarización,entonces aunque desde servicios sociales se estime que no hay desprotección se puede abrir una nueva vía que contradiga esa conclusión..Y son los servicios sociales los que tienen la obligación de informar a Educación o a Fiscalía aún teniendo la convicción de que no existe ni riesgo,ni desamparo?? Yo pensaba que con cerrar expediente ya habían cumplido¡Vaya laberinto! Ni el Gran Prix!!
    A ver cuando podemos charlar tranquilamente ;)
    Besarkada bat!!

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